EL ODIO

Señor Director:

20 de junio 1996 , 12:00 a. m.

De su editorial del 11 de junio pasado, recuerdo esta frase: se debe odiar el odio . Y parece que últimamente la palabra odio está de moda, pues se utiliza para hacer treguas, calmar ánimos, olvidar rencores, etc. Como quien dice, lo mejor es que el verbo odiar desaparezca. No obstante, en ciertas condiciones y en determinadas ocasiones es apropiado odiar. Hay (...) tiempo de amar y tiempo de odiar . (Ec. 3:1,8). Incluso se dice que nuestro Creador odió a Esaú. (Malaquías 1:2,3).

Esto no se puede atribuir a ninguna arbitrariedad de Dios. Esaú demostró que no era merecedor del amor de Dios al despreciar su primogenitura y venderla, con lo que vendía también las promesas y bendiciones divinas vinculadas a dicha primogenitura. Dios también odia los ojos altaneros, la lengua falsa, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que fabrica proyectos perjudiciales, los pies que se apresuran a correr a la maldad, el testigo falso.

Alfonso Virgez Fernández Bogotá

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.