PARA TENER EMPLEO EN EL SIGLO XXI

PARA TENER EMPLEO EN EL SIGLO XXI

Se necesita auxiliar de planta trilinge (español, inglés y coreano), experto en mantenimiento y programación de robots de ensamblaje, rápido en el manejo de bases de datos internacionales vía canales satelitales y de fibra óptica, con demostrada capacidad para trabajar en grupo y destacadas habilidades para la comunicación oral y escrita. Mayores de 25 años abstenerse.

11 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Este podría ser un anuncio clasificado para un trabajo común y corriente en el año 2021.

El candidato al puesto probablemente ha nacido ya. Sus padres incluso han comenzado a preocuparse por el tipo de educación que deberán brindarle para que sea exitoso en su vida adulta.

Qué tienen que enseñarle? A qué clase de colegio debe asistir? Cuáles son los valores, las capacidades y habilidades que debe desarrollar? Una cosa es clara. En los mercados laborales del año 2121 la competencia será mucho más exigente de lo que ha sido hasta ahora. La educación empezará más temprano y será más intensa que la que hemos conocido. Y además, deberá renovarse a lo largo de toda la vida.

Habilidades laborales Muchas de las ideas fijas propias de la educación que recibieron los adultos de hoy desaparecerán en el futuro. Algunos de los valores que guiaron la educación de nuestros abuelos revivirán. Técnicas que hoy se sólo se aprenden en universidades avanzadas harán parte de la formación básica impartida en los colegios.

Para empezar, los trabajadores del futuro serán educados para entender que el trabajo en equipo es el valor y la meta primordial.

En un entorno de feroz competencia global, las habilidades para el trabajo en equipo serán el núcleo de la competitividad y la supervivencia de las empresas. Sólo las firmas que logren aprovechar plenamente el talento de todos sus empleados podrán progresar y permanecer.

Los trabajadores tendrán que ser capaces de intercambiar ideas y descubrir soluciones inesperadas para obtener el continuo mejoramiento de sus productos.

Adiós a la especialización El surgimiento de este ambiente laboral tiene varias implicaciones.

En primer lugar, desaparecerá el ideal de la especialización. La noción de que para ser un buen trabajador basta con tener un conocimiento profundo sobre un solo tema será totalmente revaluada.

Las exigencias de conocimiento técnico continuarán y se incrementarán. Pero además los trabajadores tendrán que interactuar en un nivel profundo de conocimiento con profesionales de las más diversas áreas. Así, las empresas estarán conformadas por equipos de profesionales multidisciplinarios, capaces de integrar varias interpretaciones de una misma información.

Esto nos lleva a la segunda gran exigencia: los trabajadores deberán tener elevadas capacidades para la expresión oral y escrita y también para la comunicación a través de métodos no convencionales, como el video.

La idea de que una persona bien educada tiene que hablar y escribir con propiedad, hoy considerada como una reliquia de los abuelos, revivirá de sus cenizas. De hecho, la incapacidad para cumplir con esta exigencia se convertirá en un límite absoluto para el ascenso en el mercado laboral, por encima de los niveles más básicos.

Por este motivo, los trabajadores exitosos del 2021 deberán contar con una formación clásica y un conocimiento de los valores básicos de la cultura.

En tercer lugar, estos trabajadores deberán tener una amplia capacidad analítica.

Ello significa que deben ser capaces de entender rápidamente los elementos constitutivos de un problema, comunicarlos y discutirlos con los miembros de un grupo, y plantear soluciones efectivas en términos que los demás puedan entender. Deberán ser capaces de tomar decisiones autónomas y resolver problemas complejos con rapidez.

Como parte de su capacidad analítica, los trabajadores del futuro deberán estar en condiciones de interactuar confortablemente con computadoras cientos de veces más poderosas que las que tenemos hoy.

La capacidad de cómputo que actualmente está reservada a unos cuantos laboratorios de física en las más avanzadas universidades del mundo estará al alcance de las pequeñas empresas y los hogares.

Al mismo tiempo, centenares de bases de datos en el mundo entero estarán disponibles con solo activar unos cuantos comandos del computador.

Para aprovechar este océano de información y esta gigantesca capacidad de computación, el trabajador del futuro deberá ser capaz de manipular técnicas estadísticas que hoy están reservadas a los estudiantes de doctorado en las profesiones más técnicas.

Lo último, pero quizás lo más importante, será la constante disposición al cambio, tanto en las formas de administración y organización como en las tecnologías.

Para lograr esto, el trabajador del futuro deberá haber recibido una educación básica que haga énfasis en la formación por competencias y habilidades. Esas competencias deberán permitir reconversiones y recalificaciones rápidas de los trabajadores en todos los niveles de la organización.

La distancia que nos separa Qué tan lejos estamos de contar con un sistema educativo a la altura de las exigencias de la competencia global del Siglo XXI? De acuerdo con el estudio elaborado por la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo - Colombia Siglo XXI, el país necesita un nuevo sistema educativo que fomente habilidades científicas y tecnológicas, así como culturales y socio-económicas.

Según la Misión, también falta un currículo que estimule la creatividad y fomente las destrezas del aprendizaje.

Falta, además, el desarrollo de herramientas como la instrucción por medios computacionales interactivos.

Para financiar este tipo de programas, el país tendría que invertir anualmente el 0,05 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Y además de la cuestión puramente académica, los sistemas educativos necesitarán impartir formación valiosa sobre el manejo adecuado de los recursos ambientales y la creación de unas bases de solidaridad social para el desarrollo sostenible.

Sin científicos Según el estudio entregado por la Misión, el 94 por ciento del total de científicos pertenece al primer mundo. El tercer mundo solo contribuye con el 6,0 por ciento del total, aunque contiene el 77 por ciento de la población mundial.

Colombia cuenta con 5.000 científicos, 180 por cada millón de habitantes, de los cuales la mitad no ha realizado estudios de maestría o doctorado.

Para competir adecuadamente, el país debería contar con más de 36.000 científicos e ingenieros.

Y la Misión estima que Colombia necesita aproximadamente 25 años para implementar un programa pertinente para el fomento de la investigación en ciencia y tecnología para el desarrollo.

Competencias en el siglo XXI Vinculadas con el pensar: Lectura, escritura y matemáticas.

Habilidad para prevenir y resolver problemas y tomar decisiones Flexibilidad mental.

Pensamiento reflexivo.

Sentido de anticipación Actitudes creativas.

Relacionadas con la formación técnica: Cultivo de las actitudes científicas Conocimiento de los elementos vinculados a la cultura tecnológica, especialmente en computación Capacidad para obtener y manejar información, Inherentes al desempeño social: Seguridad en sí mismo

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