EL TRÁFICO BOGOTANO:

EL TRÁFICO BOGOTANO:

24 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Indignante Es indignante ver como la mayor parte de nuestro tiempo y nuestra paciencia matutinas son destruidas diariamente por el tráfico lento y las vías llenas de huecos.

A las 7:30 de la mañana cuando estamos en pleno trancón de la Autopista Norte sería mucho menos tensionante llegar a pie a nuestros destinos que enfrentarnos a la dura labor de ir detrás del volante.

Frenar y arrancar unas 200 veces para avanzar cincuenta cuadras, luego soportar los insultos y los pitos del vecino de carril que quisiera pasar por encima de los demás.

De repente, un estrellón en mitad de la vía nos da la certeza de que ese día tampoco vamos a llegar a tiempo.

Pero si en la mañana es un problema, en la noche es patético porque los huecos de las vías que no logramos percibir gracias a la lenta velocidad del trancón; los sienten nuestros amortiguadores cuando podemos avanzar rápidamente a las 10 de la noche por las vías despejadas.

Ojalá la Administración tome conciencia de que por culpa del tráfico, dentro de poco los bogotanos podremos enloquecer y los conductores cansados de tanto pare y arranque se quedarán estacionados sobre los separadores.

María Mercedes Chacón El caótico tráfico Autopistas y troncales son la solución, según el estudio de la Agencia de Cooperación Japonesa, pero por ninguna parte se menciona la solución a la indisciplina de los conductores, los peatones y la pasividad de las autoridades de tránsito.

Los colombianos nos llevamos la medalla olímpica en indisciplina y en falta de civismo. No bastan autopistas y troncales, si no sabemos cómo utilizarlas.

Las autoridades encargadas de hacer respetar las normas de tránsito, que ya no tienen ninguna autoridad, miran impávidos cómo se comenten toda clase de infracciones sin tomar ninguna acción.

Nuestros agentes de tránsito son ahora los campeones mundiales con las muñecas y pulmones más fuertes. Creen que el trancón se soluciona agitando las manos y a punta de pito, creando el caos.

Por la cantidad de vehículos parqueados donde no se debe y haciendo doble o triple parqueo, esto es muy común en las principales arterias bogotanas, y nadie hace nada. Los policías en sus motos pasan y ni lo notan.

Y qué decir de los conductores de buses enfrascados en la guerra del centavo, parando donde se les antoja para recoger o dejar a un pasajero y luego salir disparados a la cacería de su contrincante causando toda clase de infracciones. Y nuestros policías de tránsito muertos de risa observando el espectáculo.

No, así no se soluciona el trancón. Las autoridades de tránsito tienen que recobrar su autoridad y el respeto de la gente. Qué dicen los expertos al respecto? Por qué no oficializar la mordida en el cobro de multas? En otros países donde el tráfico funciona, y la autoridad se respeta, los policías tienen una bonificación sobre el número y valor de multas impuestas. Además, esos ingresos por multas y tiquetes son una fuente importante de fondos para mejorar la labor de las instituciones de tránsito.

En los Estados Unidos, con uno de los mejores sistemas de tránsito y unas autoridades que se respetan, pobre del que viole la más simple regla de tránsito.

Allá se imponen severas multas y otras sanciones que pueden llegar hasta la suspensión de la licencia de conducir. Los infractores, a quienes se les suspende la licencia, tienen la obligación de asistir a clases de normas de tránsito pagadas por los mismos con altas tarifas para poder recuperar la licencia.

Los colombianos que han tenido la oportunidad de visitar ese y otros países donde el tráfico se mueve, son testigos y pueden confirmar cómo en allá tuvieron que marcar el paso y respetar las normas. Por qué no en Colombia? Las autoridades tienen la palabra. Tenemos que introducir una campaña masiva de educación para peatones y conductores.

Guido Ordóñez Paralelas de la Autopista Es realmente admirable el sacrificio realizado por el secretario de Tránsito y Transporte, Efraín Becerra, al montarse en un bus urbano y recorrer la paralela de la Autopista Norte como lo registró en días pasados la sección Bogotá. Pero también es inaudito e inadmisible que se tome una determinación como esta, que afecta a muchísimos ciudadanos, sin efectuar absolutamente ningún estudio técnico. Y es mucho más inaudito que dos meses después de implantado el cambio, este funcionario se digne hacer el recorrido.

Lástima que no haya encontrado ningún bus varado por el camino, ni que tratara de atravesar la paralela para poder usar un puente peatonal.

Fernando García Herreros

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