DESCENTRALIZARÁN LA EEC

DESCENTRALIZARÁN LA EEC

Por lo menos una vez al día, el alcalde de La Peña, José Luis Pérez Romero, debe acudir a las velas para que su despacho no quede a oscuras. Los cortes de energía se repiten hasta diez veces en un sólo día.

22 de junio 1996 , 12:00 a. m.

No es un caso aislado. Desde Girardot hasta Yacopí hay inquietudes. Según la Superintendencia de Servicios Públicos, el 37.6 por ciento de los habitantes de las provincias de Gualivá y Rionegro carecen del suministro eléctrico.

Es una consecuencia de la quema de 420 transformadores registrada hace más de tres años. La Empresa de Energía de Cundinamarca (EEC) no tiene recursos para la reparación o cambio de esos equipos.

Ante este panorama y como respuesta a la Superintendencia, el Ministerio de Minas y Energía planteó la descentralización de la entidad regional y el inicio de la búsqueda de recursos para la liquidación de la nómina.

La iniciativa comprende la definición de cuatro zonas autónomas para la prestación del servicio en el departamento, según las conclusiones de una consultoría.

El ministro Rodrigo Villamizar dijo que el presupuesto actual de la empresa se distribuirá en cada una de las zonas, en proporción a la demanda atendida.

El superintendente José Fernando Castro había pedido soluciones rápidas a la crisis porque la EEC, que compra la energía y luego la suministra a 64 municipios, podría incurrir en una cesación de pagos de sus obligaciones en un futuro inmediato.

El informe señalaba también que la Empresa de Energía de Bogotá (EEB), por su parte, ha estado tratando al departamento como usuario de segunda clase.

Los apremios de EEC se agravaron cuando dos de sus clientes, Ecopetrol (en sus plantas de Albán y Villeta); y Refesal (Zipaquirá), decidieron no seguir con ese servicio y regresar a la empresa distrital. Esas empresas facturaban 154 y 40 millones de pesos mensuales, respectivamente.

La propuesta El ministro Villamizar indicó que para cada una de las cuatro regiones serían designados gerentes con autonomía presupuestal y que se encargarían de administrar sus zonas, de aumentar el recaudo, fijar ventanillas de atención a los usuarios, priorizar la inversión y hacer acuerdos con los alcaldes para financiar deudas.

También se designaría un consejo directivo conformado por el gerente de la EEC y representantes de los alcaldes y los gremios.

En Bogotá sería cerrada la oficina de la EEC y los funcionarios irían a las regiones, mientras que se obtienen recursos para la liquidación de la nómina. Los equipos, carros, talleres y demás elementos serían distribuidos.

Los socios de la entidad son la Nación, cuya participación es del 85.58 por ciento; los departamentos de Cundinamarca y Meta, y otros minoritarios.

La pequeña central de generación y demás activos productos serían vendidos. Los recursos obtenidos se utilizarían para atender las necesidades más urgentes en mantenimiento, renovación y expansión.

Liquidación costosa El Ministerio de Minas y Energía considera que la liquidación de la EEC es una opción, pero no se dispone de 30.000 millones de pesos para realizar ese proceso.

Por eso, la descentralización estará acompañada de una campaña para vincular capital privado de cada región.

Según el ministro Rodrigo Villamizar, la promoción informaría la disposición de la Nación de aportar sus activos para la creación de una empresa regional.

Con la estrategia -dijo Villamizar- se busca una solución de corto plazo con gran impacto en el largo plazo. Se buscaría un cambio de imagen de la EEC e incentivar el pago de la energía .

El Ministerio contrató un asesor externo para la empresa departamental y solicitó a la FEN disponer de algunos funcionarios para llevar a cabo las distintas acciones de la propuesta.

La Superintendencia de Servicio Públicos considera que se necesitan más de dos billones de pesos para que la EEC y la EEB sobrevivan hasta el año 2000. Para ese organismo, hay contradicciones en el manejo de la empresa regional porque hace tres años fueron desvinculados 107 trabajadores, con un costo de 870 millones de pesos. Sin embargo, dos años después la nómina se incrementó en 35 cargos .

La EEC genera energía en dos plantas hidroeléctricas, una en Rionegro y otra en Gachetá, con una capacidad instalada de 9.9 megalitos. Pero no hay medición de la energía comprada debido a la multitud y dispersión de los puntos de compra, la carencia y lo obsoleto de los equipos.

Sobre la situación financiera de la empresa de energía no hablan ni siquiera los auditores. La empresa desconoce cuáles son sus activos y si le resultara un comprador no sabría cuanto vale.

Esta crisis es atribuida a la politización, corrupción y falta de criterios técnicos. La deuda vencida por compra de energía asciende a 5.000 millones de pesos.

Para la Superintendencia es mejor que la EEC desaparezca y se cree una asociación que incluya a los municipios, la gobernación, la Nación y la empresa privada para buscar una salida a la crisis.

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