SE ACERCA LA SOCIEDAD SIN BILLETES

SE ACERCA LA SOCIEDAD SIN BILLETES

El dinero que no pesa nada, que viaja a la velocidad de la luz, que está presente en la red Internet o que sólo es un chip en una tarjeta plástica. Es el dinero del futuro que ya empieza a ser una realidad. Dinero que se reduce a su verdadera esencia: sólo es pura información.

23 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Los billetes tradicionales cada vez aparecen más como objetos antidiluvianos: pesan, son sucios, ineficientes y obsoletos , decía el artículo principal del último magazín dominical de The New York Times.

Hoy ya se empieza a hablar del ciberefectivo: millones de impulsos electrónicos que viajan por las superautopistas electrónicas de las redes de computadores que representan cientos de miles de millones de dólares.

La oferta monetaria de los Estados Unidos se estima en cuatro trillones de dólares (es decir la incuantificable cifra de cuatro millones de millones de dólares, inimaginable en pesos). La mitad de esa cantidad se mueve cada día en forma electrónica entre las instituciones financieras de todo el mundo. La razón es evidente: a nadie se le ocurriría cargar con 5.000 millones de dólares en un camión y trasladarlos entre dos bancos.

El dinero digital o el ciberdinero no es tan lejano para los colombianos. En los últimos tiempos la penetración de las tarjetas de crédito se ha acelerado en Colombia de manera que en los últimos tres años el crecimiento del número de plásticos ha sido del 15 por ciento anual y hoy existen un poco más de dos millones de tarjetas.

Si el crecimiento fuera de 10 por ciento anual en los próximos veinte años, en el año 2016 habría 30 millones de plásticos y los billetes habrán desaparecido en Colombia.

Y el número de tarjetas débito que manejan los clientes de las corporaciones de ahorro y vivienda ya supera los cuatro millones de unidades.

El impacto de estas tarjetas ha sido de tal magnitud que según cifras de Master Card, las compras con estos plásticos ya representan el 20 por ciento de las ventas netas en supermercados.

Y donde están los billetes? En Colombia circulan entre 90 y 130 millones de billetes por cada denominación, lo que indica que tienen un valor, como forma de pago, de 2,0 billones de pesos, es decir el 25 por ciento por ciento del M1 o medios de pago. El resto de los medios de pago está representado en cuentas corrientes y se mueve en cheque y en impulsos electrónicos.

Pero ahí no termina la oferta de dinero en Colombia. La oferta ampliada, que incluye todos los instrumentos de pago y ahorro como títulos, bonos, cuentas de ahorro, entre otros, alcanza la no despreciable cifra de 28 billones de pesos.

Gran parte de esa oferta se mueve en títulos valores que se transan en las bolsas o por fuera de ellas y otra buena parte de los recursos fluyen por los canales electrónicos de sistemas como la red multicolor, los computadores personales, los giros al exterior y muchas otras operaciones por medios electrónicos.

Nuevos indicadores La explosión tecnológica le está dando un vuelco de fondo a la forma como las autoridades monetarias y los estudiosos del tema analizan el dinero y sus efectos sobre una economía.

En la economía tradicional el efectivo y el dinero en cuentas corrientes juega un papel definitivo en variables como la tasa de interés, la inflación, la demanda de la economía.

La teoría dice, por ejemplo, que si hay gran cantidad de dinero circulando se supone que el costo por obtenerlo baja (la tasa de interés) y a la vez los agentes económicos tienen efectivo de sobra para adquirir muchos productos y así pueden ejercer presión sobre los precios, es decir, el costo de vida tiende a subir.

Famosos economistas especializados en teoría monetaria desarrollaron complejos modelos para explicar la demanda de dinero. El por qué de la preferencia de la gente por tener el dinero en efectivo en ciertas circunstancias de incertidumbre económica, el análisis de riesgo, la velocidad con que se mueve el dinero en una economía, entre otros fenómenos.

Quizá se produzca un borrón y cuenta nueva. Tal vez lo que hasta hoy eran leyes en economía, la tecnología las puede poner en duda.

De hecho se ha visto que la cantidad de dinero circulante (el famoso M1) ha dejado de ser tan definitivo en el control de la economía. Durante el último año los medios de pago han crecido muy poco en Colombia. Sin embargo, ello no significó que la inflación fuera menor.

La tecnología ha tenido mucho que ver en esos cambios.

Lo que se viene Las proyecciones son elocuentes. De acuerdo con Euromonitor, en cinco años en el mundo habrá unos 2.800 millones de tarjetas plásticas. Sólo en los Estados Unidos habrá unos cien millones monederos electrónicos o tarjetas inteligentes.

Todo ello sin contar con el impacto que pueda tener el crecimiento acelerado de redes como Internet que hoy cuenta con 50 millones de usuarios y nadie se atreve a estimar cuántos serán los navegantes del ciberespacio en el futuro inmediato.

Hoy se realizan en el mundo cerca de 39.000 millones de transacciones con tarjetas y a la vuelta de cinco años se cree que la cifra podría llegar a 66.000 millones de operaciones y el valor sería de 3,5 trillones de dólares (un trillón igual a un millón de millones).

La increíble cifra sería equivalente a 60 veces el producto interno colombiano de un año.

De acuerdo con la entidad inglesa Euromonitor, no cabe duda de que las tarjetas inteligentes dominarán el mercado de las compras en efectivo. Una tarjeta cargada con un chip de información que da el derecho a hacer determinado volumen de compras.

Además, el mercado está virgen. Según estimaciones de Visa Internacional, cada año se realizan en el mundo operaciones en efectivo por unos 8.100 millones de dólares y sólo 2.000 millones se gastan en transacciones por menos de 10 dólares. En otras palabras, hay un mercado de 6.000 millones de dólares listo para la tarjeta inteligente.

Información pura La tecnología hace que el dinero regrese a su esencia pura porque el dinero sólo es información.

Es la información sobre el valor y la riqueza. Digamos que usted entra ahora a su terminal de Internet y encuentra la pagina de un vendedor de zapatos. Ordena la compra de un par y da las ordenes para que de su cuenta se transfieran 60.000 pesos a la cuenta del comerciante del ciberespacio.

Qué fue lo que realmente pasó? Simplemente se transfirió información para que el vendedor quedara 60.000 pesos más rico y usted 60.000 más pobre.

Así el dinero tiende a ser sólo una representación del poder adquisitivo. El salario por ejemplo sería el derecho a disfrutar de un determinado volumen de bienes y servicios y no un fajo de billetes porque eso no existiría.

De hecho hoy en una ciudad como Bogotá, Cali o Medellín una persona con vehículo propio podría desenvolverse sin necesidad de efectivo. Las compras básicas en tiendas de ropa, supermercados, estaciones de servicio se pueden hacer con dinero plástico.

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