DEL AZADÓN AL DESARROLLO DE LA INDUSTRIA METALMECÁNICA

DEL AZADÓN AL DESARROLLO DE LA INDUSTRIA METALMECÁNICA

La instalación de la Siderúrgica Nacional de Acerías Paz del Río significó un cambio brusco en la vida de la provincia de Sugamuxi, hasta entonces una región dedicada a la agricultura. Exposol Sogamoso 95, una feria para revivir este proceso.

03 de noviembre 1995 , 12:00 a.m.

Donde hoy está instalada la planta de Acerías Paz del Río, en Belencito, fracción del municipio de Nobsa, fue antes un paraje dedicado a la cría de ovejas, sembrado de higuerillas, dividives y muelles.

Sogamoso, situado a seis kilómetros, resultaba ser el más importante centro ganadero y agrícola de la región. Su actividad comercial estaba generada por la explotación de esos dos sectores económicos.

El diputado de la nueva provincia de Sogamoso, Emigdio Benítez, al referirse a la Ciudad del Sol decía, en 1811, que era el puerto y el punto céntrico de las relaciones de comercio de las provincias de Socorro y los Llanos y su feria de un enorme movimiento económico.

En la vieja hacienda de Belencito, se instaló una planta de Acero, la primera en Colombia y la tercera en América del Sur. A raíz de ese hecho significó un cambio en la vida y costumbres de los habitantes de la región. El campo empezó a quedar solo. Los hombres que lo trabajaban fueron atraídos por ese nuevo frente laboral que se les apareció.

Con el montaje de Acerías, en 1952, se inició una etapa decisiva en el desarrollo de Sogamoso y de su zona de influencia. Fue la localización de la industria metalúrgica la que generó grandes modificaciones en la estructura productiva de la región, lo mismo que en los usos y ocupación del suelo. especialmente de Sogamoso, que inició un proceso de expansión en sus actividades urbanas.

El desarrollo industrial iniciado con la Siderúgica Nacional de Acerías amplió la estructura productiva y de empleo consecuentemente con un mercado regional que sentó las bases del sector comercial y de servicios generales, que poco a poco fueron mejorando sus niveles de atención y desarrollo.

Muchas familias fueron buscando asiento en las poblaciones vecinas, estimuladas por este proyecto que concitaba el despertar del comercio regional. La novedosa siderúrgica fue fuente de trabajo para muchos y de comercio para otros.

La planta fue inaugurada en 1954 y estaba destinada a la producción de barras, varillas y perfiles de diversos calibres.

Allí lograron cupo 7.300 trabajadores, tres mil de ellos destinados a actividades menores. Acerías fue factor de gran mercado y enorme estímulo para la aparición de nuevas actividades industriales, como también generadora de nuevas fuentes de empleo.

En este final del Siglo XX, cuando Acerías Paz del Río sufre su peor crisis, irrumpe con enorme fuerza la empresa Hornos Nacionales S.A., Hornasa, llamada a ser una de las primeras factorías del país. Tiene sus antecedentes en Siderúrgica Sogamoso , que nació en mayo de 1985 con el propósito de fabricar, transformar y comercializar hierros, aceros y metales no ferrosos en todos los diámetros, formas y dimensiones. Para comenzar se adquirieron unos terrenos con más de 40 mil metros cuadrados en el llamado parque industrial. Y hoy, gracias al empuje del ingeniero Jairo Reyna Niño y del inolvidable aporte de su hermano Orlando, miserablemente asesinado en un intento de secuestro, Hornasa viene a consolidar el espíritu industrial y empresarial que tejió en esta región Acerías Paz del Río, cuando el campesino y el obrero de la ciudad encontraron una nueva oportunidad para la obra de mano en labores menores que entonces exigía la técnica. También para ellos, en ese inicial momento, se ofrecía una dilatada oportunidad para adentrarse en el aprendizaje de oficios más calificados.

Universidad para obreros Esas nuevas circunstancias fueron oportunamente canalizadas con la aparición en Boyacá del Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, llamada entonces la Universidad del Trabajo . El 10 de enero de 1958 se dieron los primeros pasos para ese gran logro. Allí participaron directivos de Acerías Paz del Río y de la Unión de Trabajadores Boyacenses, Utrabo.

El desarrollo de una empresa tan importante como Acerías Paz del Río, en un municipio cercano a Sogamoso y el apoyo prestado durante todo el proceso, especialmente por funcionarios de gran dedicación y voluntad, influyeron en la determinación de construir la sede del Sena en esta ciudad , se lee en una reseña histórica sobre el nacimiento de esta institución.

En esa tarea jugó papel fundamental el sacerdote Roberto Avella, ya desaparecido. Se conformó un consejo regional que pronto hizo el nombramiento de Bernardo Guarnizo, quien era jefe de capacitación en Acerías, como primer director del Sena Boyacá.

Esta regional inicio actividades en 1958 y desde entonces, con el apoyo de instructores altamente calificados y el uso de metodologías novedosas, el Sena Boyacá ha venido ofreciendo capacitación en áreas específicas.

En la actualidad cuenta con cuatro centros de formación: El centro industrial, con sede en Sogamoso; el Centro de Atención Integral al Sector Agropecuario, Caisa; el Centro de Comercio y Servicios, con sede en Tunja, y el Centro Nacional Minero. Además, ofrece asesoría y capacitación a la pequeña, mediana y gran empresa con un grupo de Desarrollo Empresarial, y para atender servicios ocupacionales y laborales se presta el Servicio de Información para el Empleo.

El Centro Industrial, ubicado en las instalaciones del Sena, kilómetro cuatro de la vía SogamosoáBelencito, es el más grande en extensión de todos los centros, con talleres de neumática, máquinas y herramientas, electromecánica, hidráulica, electrohidráulica, talleres de control numérico computarizado, electricidad, electrónica automotriz, soldaduras y confecciones.

A través de acciones de capacitación, asistencia técnica y divulgación tecnológica, el Centro Industrial contribuye a un proceso de modernización y adecuación tecnológica de la pequeña, mediana y gran industria de la región.

Papel de los comerciantes El desarrollo físico de Sogamoso ha tenido en los comerciantes a su aliado más importante. La cara moderna de la ciudad es obra de quienes creen en el futuro de la Villa del Sol. Ha sido un proceso lento, pero firme.

Por allá en 1930 había muchas tiendas instaladas en la plaza principal, hoy parque de La Villa, donde se vendía leña, carbón, alpargatas, azúcar, sal y mil artículos más, inclusive los bizcochos de perro y los peralonsos de La Granja , los caramelos milanos del Bazar de la iglesia , las panelitas de leche que hacía la señorita Mercedes Niño, según relató en una de sus obras el desaparecido historiador Gabriel Camargo Pérez. Entre los almacenes importantes de entonces estaban los de Rafael Mendoza, Gabriel Medina, Nepomuceno Aranguren, Gabriel Merino, José Luis González, Luis Prieto Reyes, Gonzalo Jiménez y, de manera curiosa, la quincallería de Carestías , que vendía de todo en un atiborrado mostrador, hasta las piedras y sobrantes que recogía en la plaza, una vez terminaba el mercado semanal...

A las droguerías La botica nueva , del doctor Abel de J. Rico, y Sogamoso , de Rafael Rosselli, y a la papelería de don Horacio Isaza del Castillo acudían por la época negociantes y políticos a conversar sobre el presente y futuro de su pueblo, como hoy lo hace un grupo de notables ciudadanos en el Almacén Luxor, de don Antonio Angarita Vargas, o en el Café Nompanín o en el Café Palatino.

Los comerciantes fueron quienes, en 1945, impidieron que se retirara el Grupo de Caballería Páez , acantonado en la ciudad. Una junta de comerciantes impidió que ese objetivo se cumpliera. Ese movimiento dio paso a la creación de la Cámara de Comercio de Sogamoso, cuya vida legal tuvo origen en el Decreto 1357 del 6 de mayo de 1947, firmado por el Presidente de la República, Mariano Ospina Pérez, y su ministro de Economía, Moisés Prieto.

Desde esa entidad se lideraron, desde entonces, un incontable número de actividades cívicas y ciudadanas, siendo una de las primeras la fundación del Club del Comercio, hoy Club Suamox, hasta llegar a esta de 1995, la I Feria Industrial, Comercial y de Servicios, uno de los más importantes eventos que Boyacá le ofrece al país

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