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WINDOWS XP Y EL CONSUMIDOR OLVIDADO

WINDOWS XP Y EL CONSUMIDOR OLVIDADO

A medida que se aproxima la fecha del lanzamiento mundial de una nueva versión de Windows, se vuelven a escuchar quejas sobre la tendencia que tiene Microsoft de usar a Windows para dar una ventaja a sus otros productos y servicios, y para complicar la vida a sus competidores.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
02 de agosto 2001 , 12:00 a. m.

A medida que se aproxima la fecha del lanzamiento mundial de una nueva versión de Windows, se vuelven a escuchar quejas sobre la tendencia que tiene Microsoft de usar a Windows para dar una ventaja a sus otros productos y servicios, y para complicar la vida a sus competidores.

Los quejas se remontan a 1995, cuando Microsoft lanzó el que fue realmente su último sistema operativo nuevo, Windows 95. Sin embargo, esta vez tienen más fuerza, debido a que la compañía fue certificada recientemente por un tribunal federal de Estados Unidos como un monopolio y un violador de las leyes contra la competencia desleal.

El gran rival de Microsoft en Estados Unidos, America Online, ha sido especialmente ruidoso al quejarse de que el próximo Windows XP, que se lanzará en EE.UU. y América Latina el 25 de octubre, ha sido concebido para impulsar los negocios en línea de Microsoft a expensas de los del prójimo. Lo mismo han dicho otras compañías como Kodak y Sun Microsystems.

Sin embargo, hay una parte afectada que raramente se toma en cuenta al debatir los actos de Microsoft: el consumidor. Claro, todas las compañías involucradas en este tema proclaman estar actuando en favor de los consumidores, pero de alguna forma todos parecen querer poner sus intereses corporativos a las verdaderas preferencias de los usuarios. Y la preferencia de los consumidores es el único objetivo que importa en este caso.

El peor transgresor, como de costumbre, es Microsoft. La compañía siempre sostiene que Windows es una plataforma abierta ideada como un campo de juego parejo en el que los competidores pueden ofrecer a los consumidores alternativas a su propio software y servicios. Pero Windows logra a menudo hacer difícil que un consumidor descubra opciones diferentes a las de Microsoft.

En Windows XP, algunas de las nuevas cosas que Microsoft incluye en el sistema operativo equivalen a un acceso a servicios externos estrechamente integrado, como la mensajería instantánea y el pedido en línea de fotos y música. No me molesta que este tipo de características se incluyan en Windows. Pero sí me parece problemática la forma en que Microsoft lo hace, porque no ofrece a los consumidores alternartivas suficientes.

Tomemos por ejemplo el sistema de mensajería instantánea, la capacidad de enviar mensajes cortos en tiempo real a amigos que están en línea al mismo tiempo que usted.

Cuando se instala Windows XP, el nuevo sistema de mensajería instantánea Windows Messenger se instala por defecto y el usuario es acosado para que se registre, creando una cuenta en Passport, el servicio de contraseña patentado por Microsoft. Si uno se registra, descubrirá que está conectado al servicio de mensajería instantánea MSN de Microsoft, incluso si todos sus amigos y familiares están en servicios de mensajería instantánea más populares en su país.

La forma correcta de hacer esto hubiera sido que Microsoft preguntara a los clientes de Windows XP durante la instalación si quieren el servicio de mensajería instantánea. Si la respuesta es afirmativa, entonces el programa de instalación debería preguntar: A qué servicio de mensajería instantánea le gustaría que lo conecte Windows? Luego debería ofrecer como alternativa a varios rivales, que por supuesto varían de país a país. En Estados Unidos, los más populares son AOL, MSN y Yahoo.

Esto sí daría a los consumidores la posibilidad de elegir. Pero Microsoft nunca lo haría, porque el objetivo real de la compañía no es ayudar a los consumidores, sino beneficiarse acumulando a tantos usuarios desprevenidos como pueda en su red de mensajería instantánea. Una razón para esto es que la mensajería instantánea será parte central de la próxima iniciativa de Microsoft, Hailstorm, un paquete de servicios por subscripción.

Directivos de Microsoft señalan que los consumidores podrían descargar el servicio de mensajería instantánea de AOL (el más popular en Estados Unidos) e instalarlo como un programa distinto dentro de Windows XP. Eso es verdad, pero es un paso adicional que hace a AOL menos atractivo que el servicio incluido de Microsoft, incluso si AOL logra negociar acuerdos con los fabricantes de computadoras para que preinstalen su software y pongan su ícono en el organizador de escritorio de Windows XP. Así que el servicio de Microsoft obtiene una ventaja.

A Microsoft también le gusta quejarse de que AOL trata de suplantar secretamente a Windows como sistema operativo y que el servicio en línea es, en realidad, una "plataforma" tan poderosa y completa como Windows. Este argumento es claramente ridículo.

Es cierto que AOL es el servicio de acceso a Internet predominante en Estados Unidos y que sus usuarios tienden a equipararlo con Internet. Es verdad que la compañía socia de AOL, AOL Time Warner, es un conglomerado gigante de medios, y no una compañía incipiente. Pero nadie exige que se instale AOL como requisito para usar una computadora personal o acceder a Internet, mientras que casi todo el que posee una PC tiene que usar Windows. Es Microsoft la que legalmente ha sido declarada un monopolio. Tiene mayor poder y también más responsabilidad de tratar a los consumidores de manera justa.

Dicho esto, desearía que AOL respetara las preferencias de los consumidores un poco más. En lugar de eso, trata de negociar acuerdos a través de los cuales paga a los fabricantes de computadoras para que hagan del servicio de AOL la única opción de acceso a Internet ofrecida al cliente al activar su computadora.

AOL usa esta estrategia en Brasil, Argentina y México, aunque la subsidiaria regional dice que la amenaza de Windows XPa sus servicios no es tan inminente en Latinoamérica como en EE.UU.

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