EL AEROPUERTO DE SAN DIEGO ... EN TIJUANA

EL AEROPUERTO DE SAN DIEGO ... EN TIJUANA

México El promotor inmobiliario Ralph Nieders está haciendo una oferta insólita a sus vecinos en San Diego, cuya imperiosa necesidad de un nuevo aeropuerto es superada apenas por los interminables pleitos sobre dónde ubicarlo. Nadie en San Diego quiere ubicarlo en su propio patio. Pero Nieders está ofreciendo el suyo: México. (VER MAPA)

01 de agosto 2001 , 12:00 a.m.

México El promotor inmobiliario Ralph Nieders está haciendo una oferta insólita a sus vecinos en San Diego, cuya imperiosa necesidad de un nuevo aeropuerto es superada apenas por los interminables pleitos sobre dónde ubicarlo. Nadie en San Diego quiere ubicarlo en su propio patio. Pero Nieders está ofreciendo el suyo: México.

(VER MAPA).

Su idea consiste simplemente en ubicar el próximo aeropuerto de San Diego literalmente en el punto en donde California colinda con el estado mexicano de Baja California, a unos 32 kilómetros al sureste de su ubicación actual, en el diminuto Lindbergh Field. Y su propuesta está siendo tomada en serio en ambos lados de la frontera.

En la práctica, lo que Nieders está proponiendo es un aeropuerto verdaderamente internacional , una instalación que compartirían México y Estados Unidos.

Las aerolíneas estadounidenses se trasladarían hacia nuevas terminales en el lado de California, junto con nuevos restaurantes y compañías de alquiler de autos. Las aerolíneas y servicios de México se quedarían donde están, en territorio mexicano. Las pistas de aterrizaje, los hangares de mantenimiento y los tanques de almacenamiento de combustible con su consabido ruido y desorden también quedarían en México.

Resulta comprensible que a los funcionarios de San Diego les agrade la idea y por ello están considerando a Tijuana, entre otros sitios, para la sede de su nuevo aeropuerto. Todos sabemos que Lindbergh Field no puede con el tráfico actual , dice Michael Hix, planificador primero de transporte para Sandag, la asociación de gobiernos de condados y munidicipios de San Diego. El aeropuerto, dice tiene mucho sentido .

Ernesto Ruffo, recientemente nombrado coordinador de Asuntos Migratorios de la Frontera Norte por el presidente Vicente Fox, de México, dice que el plan aeroportuario binacional de Nieders es una prioridad. Pero además del ruido, México se quedaría con una ganancia imprevista de por lo menos US$100 millones en comisiones por uso de pista y planificación por parte de aerolíneas mexicanas y estadounidenses.

A un costo estimado de entre US$50 millones y US$100 millones para cubrir gastos de terreno, carreteras de acceso y la propia terminal, el aeropuerto binacional sería una ganga, en comparación con los miles de millones que costarían otros aeropuertos. La razón por la que esto es posible es que la mitad mexicana ya está lista. El Aeropuerto Internacional General Abelardo Rodríguez, de Tijuana, el cuarto más grande de México, con 3,5 millones de pasajeros al año, se ubica a apenas unos metros de la línea fronteriza y su principal pista de aterrizaje se extiende a lo largo de una verja fronteriza de 600 metros.

Nieders muestra una versión computarizada de su visión sin fronteras. Gráficas de colores y fotografías satelitales revelan una nueva terminal, cuya función principal será canalizar pasajeros de Estados Unidos brevemente hacia México para abordar los aviones que se encuentran allí. Las áreas de expedición de boletos, equipaje y seguridad permanecerían en EE.UU.

Es probable que ambos gobiernos insistan en colocar un centro de inmigración y aduanas en conjunto sobre el puente para los pasajeros que viajan en vuelos domésticos dentro de EE.UU. Los pasajeros internacionales seguirían pasando por los puestos de migración y aduana justo como lo hacen ahora. En lo que respecta al control del contrabando y de inmigrantes ilegales, Nieders dice que el cruce de la frontera se haría enteramente dentro del edificio y será tan fácil de vigilar como cualquier terminal aérea.

Nieders se asesora regularmente con los administradores del aeropuerto de Tijuana, el Grupo Aeroportuario del Pacífico SA, el consorcio español que ganó una concesión por 25 años para operar algunos aeropuertos de la costa Occidental de México. Los españoles han convertido a Nieders en su principal ejecutivo a cargo del marketing.

La terminal binacional de Nieder ofrece una oportunidad para que San Diego exporte hacia México muchos de los costos en términos de calidad de vida asociados con los aeropuertos, mientras que gran parte del potencial de generación de ingresos se quedaría en EE.UU. Los negocios lucrativos como tiendas, estacionamientos, restaurantes y agencias de alquiler de autos estarían en California.

Pero México tiene también algo que San Diego necesita terriblemente: derechos de aterrizaje sin usar para las aerolíneas asiáticas, que llegan desde el otro lado del Pacífico. Estos derechos permitirían a los vuelos de EE.UU. que salen de ahí aterrizar en Tokio, Seúl, Corea del Sur, Taipei o Taiwan, algo que no pueden hacer ahora desde la pequeña pista de Lindbergh Field.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.