NUESTRA DULCE COYAIMA INDIANA

NUESTRA DULCE COYAIMA INDIANA

El nombre de Coyaima proviene de la misma raza de sus primitivos, los indios Coyaimas, Yabercos y Colaches y por haber sido tierra del Cacique Coya, descubiertas en 1538 por Sebastián de Belalcazar.

19 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Fue el licenciado Bernabé de Saavedra, Fiscal de la Real Audiencia, quien hizo la formal fundación el 29 de marzo de 1621, por orden del señor don Juan de Borja.

El 1o de agosto de 1778, los indios ya civilizados, Domingo Pinto, José Capera y Juan Sánchez, trasladaron el caserío al lugar que hoy ocupa, muy al pie de la orilla derecha del río Saldaña.

Fue destruída por sucesivos incendios y reedificada sobre el mismo asiento, en los años de 1832 y 1857. Se convirtió en municipio mediante Ley expedida el 21 de febrero de 1863 por la Asamblea Legislativa.

Tuvo el rango de Distrito Parroquial, al cual perteneció, por algún tiempo, el entonces pueblo de Chaparral. Se le llamó originalmente, el Pueblo de Coyaima de la Real Corona.

En la época de la Conquista, después de la Colonia, tuvo gran importancia como centro de feria y mercadeo e intercambio, con otras tribus, especialmente con las de la altiplanicie de Santafé, que cambiaban el oro que allí se explotaba, en grandes cantidades, por sal, productos agrícolas de tierra fría y telas que producían los Chibchas.

La industria de la minería, en cuanto al oro se refiere, siempre en forma artesanal, continuó su importancia, hasta 1930. En nuestros días, ya los mineros, es poco el mineral que encuentran.

Coyaimuno es el gentilicio folclórico de sus residentes. El correcto es Coyaima simplemente.

El municipio se comunica con Ibagué, Neiva y Bogotá, por una buena carretera pavimentada, empalmando en el caserío de Castilla. Su territorio es relativamente plano y también ligeramente ondulado, por lo menos en 500 kilómetros cuadrados.

Cuenta con algunos accidentes orográficos, entre ellos, los Altos de Jericó, La Cruz y el Venado y los Cerros de Alto Grande, El Gallinazo, Hilarco y Viana. Su territorio corresponde al piso térmico cálido y está regado por los ríos Doyare, Chenche, Meche y Saldaña, fuera de otras corrientes de menor importancia.

Es el undécimo municipio con mayor volumen de población. Elige 13 concejales, el sector rural lo comprenden muchas veredas o fracciones, entre las que cabe destacar; Castilla e Hilarco, donde existen inspecciones de Policía como Mesa de San Juan, Santa Marta, Totarco, Dinde, Socorro, Cascabel, Zaragoza, Media Luna y Doyare Centro.

El área urbana de Coyaima está bien trazada. Sus calles son anchas y en gran parte están pavimentadas. Hay un buen edificio municipal, un templo de estilo colonial, su parroquia posee un archivo histórico, a través de los libros de nacimientos, matrimonios y defunciones, de muchísima importancia para los amantes de la historia. Además hay una buena plaza principal, con su parque.

Epoca pasada En otros tiempos, como dicen los indígenas del municipio, en sus llanuras, así fueran áridas como aún lo son, eran muy comunes los grandes y pequeños criaderos de ovejas lanares, que constituían una industria casera. Las lanas generalmente eran vendidas en Natagaima, Purificación y Chaparral. Poco a poco se fue extinguiendo esa industria y ahora, de ella, no queda sino el recuerdo.

Si bien es cierto que en la región plana, que es la mayoría del municipio, se cultiva algodón, sorgo, maíz, yuca, plátano y cachaco, además de los llamados pan coger , el indígena propiamente dicho, que se calcula en un 84 por ciento de la población, vive en la pobreza. Ellos se dedican a recoger la cosecha de anones, ciruelas y mamoncillos, que son frutos cimarrones de la región, para venderlos en los mercados vecinos.

Contraresta lo anterior, la microempresa que existe en el caserío de Castilla, donde docenas de familias elaboran con técnica y esmero, las almojábanas de cuajada. Hermosas y fornidas morenas prototipo de la comarca, las venden a los viajeros.

Hoy en Coyaima las autoridades municipales, adelantan un plan de vivienda para sacar de la miseria a los indígenas y campesinos coyaimunos, se han hecho grandes esfuerzos por parte del departamento del Tolima y la Nación para que se les devuelva las tierras a los campesinos que en algunos casos ya ha dejado varios muertos por el odio y la envidia de ser dueños de unos terrenos.

De otro lado, se trabaja para hacer realidad un sueño anhelado por todos los habitantes, el Triángulo del Tolima, que traerá trabajo y mejores condiciones de vida no sólo a los campesinos de Coyaima, sino tambien de Natagaima y Purificación.

Además, Coyaima cuenta con dos escuelas urbanas y 54 rurales, tiene el colegio de bachillerato mixto, Juan XXIII; que es de carácter departamental, el colegio Juan Lozano Sánchez, en Castilla y otro en el caserío de Guayaquil y en San Miguel.

Más para disfrutar La mayoría de atracciones turísticas de Coyaima son naturales. Ellas son las orillas del río Saldaña, en el sector urbano y estupendos charcos de las diferentes quebradas que bañan el municipio.

Coyaima posee un polideportivo, una plaza de mercado cubierta, un hospital, un centro de salud en Castilla, servicios públicos eficientes y todo lo necesario para que sus 22.239 habitantes vivan a gusto en medio de sus tradiciones y antepasados.

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