RAMÓN ESTUVO RODEADO DE NIÑOS

RAMÓN ESTUVO RODEADO DE NIÑOS

En la vida de Ramón Rising, la compañía de niños ha sido una constante. En Puerto Lleras era considerado una especie de benefactor de los pequeños, quienes fueron los que más sintieron su ausencia. La misma situación la vivió durante los 27 meses que permaneció en cautiverio, sólo que esta vez estuvo acompañado de niños que difícilmente superaban los 14 años y que a esa edad, ya habían cambiado sus juguetes por sofisticadas armas de fuego y estrategias de combate.

25 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Ese fue uno de los aspectos que más impresionó al norteamericano, miembro del Instituto Lingístico de Verano, quien fue liberado el pasado lunes 17 de julio, en un hotel del norte de la capital del país, a donde fue llevado luego de recorrer un largo trayecto, muchas veces caminando o utilizando motocicletas y carros.

Según personas allegadas a Ramón, su liberación empezó a coger fuerza dos semanas antes, cuando amigos y familiares encargados de la negociación con los guerrilleros del 43 frente de las autodenominadas Farc, habrían recibido un video, donde confirmaban la supervivencia del norteamericano. Pero fue dos días antes de su entrega cuando se tuvo más certeza. Los subversivos habían exigido evitar la intervención de las autoridades, ya que el móvil del secuestro no era, según ellos, de carácter económico, como lo confirmó el Instituto en un comunicado. Al parecer, su retención tuvo un tinte más político.

Trascendió que durante los primeros diez meses de secuestrado a Ramón se le indagó mucho sobre la función del Instituto en el país. Había un marcado interés por saber si tenían nexos con el gobierno norteamericano o el Ejército.

El señor Rising, de 54 años de edad y quien había sido secuestrado el 31 de marzo de 1994 en inmediaciones del municipio de Puerto Lleras, permaneció en una zona montañosa, al parecer en límites entre el Meta y el Guaviare. Se sabe que los guerrilleros le dieron buen trato y no fue utilizado en ingeniería electrónica, como inicialmente se suponía, dados sus conocimientos en el ramo.

Durante su cautiverio, donde recorrió diferentes lugares inhóspitos, recibió sólo unos breves mensajes de su familia y la Biblia, que lo acompañó todo el tiempo. Por su parte, sus allegados sólo recibieron unas seis cartas, de las muchas que les escribió.

Al encuentro con las personas que lo esperaban en la capital del país, Ramón llegó vistiendo un pantalón jean y una chaqueta. Hubo abrazos y regocijo. De inmediato se comunicó con su familia, residente en el estado norteamericano de New Jersey, a donde viajó la mañana del miércoles en compañía de su hijo Ray, de 27 años de edad.

En una breve grabación que entregó a sus amigos más cercanos, Rising dice literalmente lo siguiente: Hola habla Ramón Rising, de Puerto Lleras. Cordial saludo a todos mis amigos. Hace poco me soltaron. Me trataron bien. Fui al médico por la tarde de hoy y me dijo que estaba bien. En buena condición. Gracias a ustedes por su preocupación para mi persona y mi familia. Como un buen amigo tengo deseos de despedirme de cada uno personalmente pero por varias razones no es prudente ni a tiempo. Especialmente saludes a mis colegas como radioaficionados en Villavicencio. Muchos recuerdos y mi casa es su casa .

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