BALADA TRISTE DE LOS CRAMBERRIES

BALADA TRISTE DE LOS CRAMBERRIES

Hace tres años Cramberries era solamente un combo de cuatro jóvenes irlandeses tratando de abrirse paso en el rudo y difícil mundo de la música rock. Pero como en el planeta del rock la fama se mueve a mil revoluciones por minuto, en algo más de mil días, Dolores O Riordan, los hermanos Noel y Mike Hogan y Fergal Lawler pasaron de los bares del melancólico Dublín a las portadas de las revistas más importantes de la música rock.

28 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Las portadas de revistas y las entrevistas para televisión son solo una anécdota en el caso de esta banda. Cramberries le debe todo a la música y a la maravillosa voz de Dolores O Riordan. Después de tres discos, nadie puede decir que su éxito es un golpe de suerte.

Cramberries no es un grupo que lucha contra los estereotipos, son difíciles de encasillar. Los sentimientos, la nostalgia y la calle son las raíces de sus canciones. Su sonido depende de las emociones. Por eso pueden ir del dolor de un balada casi un blues como Ode to my family, a la potencia y acelere de Salvation, el primer sencillo de su nuevo larga duración To the faithful departed.

La dureza de Salvation, que algunos consideran el primer himno antidroga de los años noventa, se debe, en parte, a que en esta ocasión el grupo trabajó con el productor Bruce Fairbairn, quien ha producido discos para Aerosmith, AC/DC y Van Halen.

El resultado es una agridulce combinación que aprovecha lo mejor y lo peor de los cuatro integrantes de la banda. To the faithful departed es una producción llena de nostalgias y de miedos. Un disco un poco triste y escrito con mucho dolor rockero, sobre todo porque O Riordan se encarga de recordar a ilustres difuntos como John Lennon y Kurt Cobain. Lo mismo sucede con Denny Cordell, uno de los principales promotores del grupo, que falleció en 1995. No es un disco para reír, pero indudablemente ese es el encanto de Cramberries, su capacidad de incomodar a los alienados espectadores que viven encantandos con el neón y las lentejuelas del mundo del espectáculo.

Lo que si no cambia es la división de responsabilidades en el grupo. O Riordan tiene el monopolio de la parte vocal y escribe la mayoría de las letras. Los hermanos Hogan y Lawler se dedican a la música.

O Riordan, a pesar de ser la más nueva del grupo, es la imagen del grupo. Su voz es un patrimonio que ella sabe administrar muy bien. Una prueba de ello es su versión del Ave María, en el concierto que Luciano Pavarotti organizó a beneficio de los niños de Bosnia.

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