REFORESTACIÓN CON CHACHAFRUTO

REFORESTACIÓN CON CHACHAFRUTO

Los vallecaucanos volverán no solo a ver, sino a disfrutar del Chachafruto, una especie extinguida de este territorio hace 90 años.

25 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Para desarrollar un programa de reforestación en las cuencas de los ríos Nima y Amaime, investigadores de la Universidad nacional con sede en Palmira, decidieron recurrir al Chachafruto. Hasta el momento han sembrado 5.000 árboles y la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (Cvc) se propone sembrar 180.000 más en todo el departamento durante los próximos tres años.

Según una información difundida por la Agencia Universitaria de Periodismo Científico (Aupec), este árbol es la esperanza alimentaria de la zona andina.

Del Chachafruto se extrae una harina, que de acuerdo con los científicos de la Nacional, puede reemplazar a la papa y a la masa de maíz en la preparación de tortas, coladas, natillas, sopas, dulces y encurtidos.

Si se agrega un antioxidante a la harina del Chachafruto resulta una mezcla ideal para la elaboración de yogures y helados. En este aspecto coinciden las investigaciones adelantadas por las Universidades Nacional, Inca y Gran Colombia.

De acuerdo con los estudios, la proteína del Chachafruto es similar a la de la carne y la calidad de sus aminoácidos, semejantes a los del huevo, siempre y cuando se complemente con maíz.

Dicen los investigadores que también es rico en minerales, sobre todo en potasio.

Pero las bondades del árbol se extienden a la alimentación animal; dicen los científicos que es un banco de proteínas para gallinas, cabras y vacas.

Según la agencia de noticias Aupec, en las regiones del nororiente colombiano las flores del Chachafruto son utilizadas para hacer ensaladas y las semillas las emplean en la preparación de concentrados para animales.

El hecho de ser una leguminosa lo hace un buen fijador de nitrógeno, lo que ayuda a enriquecer los suelos dice la bióloga Nancy Barrera Marín, quien comanda el equipo de investigadores de la Nacional.

El Chachafruto fue traído a Colombia por los inganos, un pueblo indígena descendiente de los Incas que entraron por el Putumayo y se establecieron en el Valle del Sibundoy.

El árbol se conoce en Boyacá y Cundinamarca como Balú; en Putumayo como Sachaporoto; en Nariño como Poroto; en Ecuador como Balsui y en Venezuela como frijol nopas. Y a lo largo de la región andina se dice que es el maná del trópico .

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