HUV: UN EJEMPLO RENTABLE

HUV: UN EJEMPLO RENTABLE

De un hospital pobre, casi de pueblo, el Universitario del Valle pasó en los últimos 40 años a ser ejemplo de medicina moderna. Y lo mejor, un negocio rentable.

28 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Son 40 años de historia, de logros y de fracasos, que empezaron en 1956 con la ordenanza número 58 de la Asamblea Departamental con el nombre de Hospital Departamental Evaristo García.

Una vez puesto en funcionamiento por el médico Arturo Vélez Gil, asumió la dirección de la institución el doctor Alfonso Ocampo Londoño, quien fue escogido por el cuerpo médico de la universidad que impulsaba el proyecto, como una forma de ligar desde el comienzo la universidad a los destinos del hospital.

Tan es así que en poco tiempo se convirtió en el Hospital Universitario del Valle Evaristo García, para ligar los conceptos de hospital general y centro docente.

A partir de entonces, fue creciendo de acuerdo a las necesidades de la pujante ciudad y de todo el departamento, pasando por momentos de profundas crisis económicas y también de grandes logros y reconocimientos, llevando el nombre de un ilustre médico, científico y escritor, Evaristo García, quien también fue un líder social y político de su época.

Y es que si de líderes se trata, son muchos los hombres importantes que han pasado por la dirección del hospital: Arturo Vélez Gil, Alfonso Ocampo Londoño, Jaime Guzmán Guzmán, Vicente Borrero Restrepo, Oscar Iván Rojas y por supuesto Milton José Mora Lema, el actual director, quien tuvo que rescatar al hospital de una de sus más agudas crisis.

Mora, ingeniero electromecánico caleño, con posgrados en administración hospitalaria, pública y de negocios en Harvard y Colorado, se enfrentó a un hospital viejo con más de 1.600 millones de pesos en deudas de sumunistros vencidas varios años atrás, con un déficit del 50 por ciento de su presupuesto anual y con trabajadores y usuarios inconformes.

Fue entonces cuando entendió que era necesario iniciar cuanto antes la modernización del establecimiento a todo nivel: tecnológico, de infraestuctura física, de recursos humanos, de servicio y del sistema administrativo.

No había tiempo que perder, como él mismo lo dice. Más que un problema de déficit, se trataba de un estancamiento del hospital, de falta de desarrollo . Y por ahí empezó la titánica tarea de modernizarlo, incentivando a los empleados de todas las áreas a ser actores y gestores de su propio desarrollo.

Es así como hoy el Hospital Universitario se encuentra listo para competir dentro de la Ley 100, no sólo para sobrevivir a ella (que para un hospital público ya es bastante), sino para competir nacional e internacionalmente, tanto en salud como en docencia.

El Hospital cuenta con 670 camas, pero su capacidad es de 900 a 1000 pacientes diarios (la mayor del país), pues atiende a todo el suroccidente, al Eje Cafetero y a los departamentos de Chocó, Huila, Putumayo y Caquetá.

A nivel mundial se le reconoce como un líder en atención de urgencias, como quedó demostrado en la tragedia del avión American Airlines, cuando fue posible rescatar cinco heridos del lugar del siniestro y salvarle la vida a cuatro de ellos.

Este hecho le mereció al Hospital el reconocimiento del Gobierno de los Estados Unidos, de boca de su embajador Myles Frechette, quien como comenta Mora, a manera de chiste, dio la certificación al servicio de urgencias .

El Hospital también se destaca en cirugía cardiovascular, en el área de salud mental y siquiatría, en pediatría, urología, oncología, neurocirugía, atención neonatal, medicina nuclear, y oftalmología.

La inversión prevista para este año en modernización es de 3.423 millones de pesos en 37 proyectos, que incluyen construcción, remodelación y dotación de varias áreas que incluyen hasta la fachada del hospital pues, según Mora, se trata de cambiar la imagen de hospital viejo e ineficiente, por la de lo que es realmente: uno de los mejores hospitales del país, que está a la vanguardia en tecnología médica y científica, y que indudablemente sigue adelante, de la mano de un gran visionario que reconoce que aún queda mucho por hacer, sobre todo ahora que el hospital entra al nuevo régimen subsidiado, y que con su tenacidad hizo lo imposible por hacer de un hospital público un ejemplo y un negocio rentable.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.