FARC NO DIERON TREGUA EN NAVIDAD

FARC NO DIERON TREGUA EN NAVIDAD

Varios frentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) atacaron simultáneamente, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, diferentes poblaciones de Meta, Antioquia, Norte de Santander, Cauca y Tolima. Como resultado de parcial de la múltiple incursión murieron 15 guerrilleros, dos fueron detenidos y varios heridos. Asimismo, una cañonera de la Armada Nacional y cuatro buses de servicio intermunipal fueron incendiados.

26 de diciembre 1990 , 12:00 a.m.

En los hechos murieron cuatro policías, cinco resultaron heridos y cinco más secuestrados, entre ellos un suboficial, junto con un sacerdote.

Los rehenes son el suboficial Alfonso Botero Patiño y los agentes Juan Carlos Casamango Muñoz, Henry Delgado Burbano, Fernando Gallo Jaramillo y Balbino Argamedo Soler. El sacerdote Jairo Hernán Ramírez, párroco de San Carlos (Antioquia), se fue con ellos. El mayor número de bajas entre la guerrilla 14 subversivos muertos tuvo luegar en Puerto Alvira, jurisdicción de Mapiripán (Meta), en la madrugada del lunes, luego de que 15 policías frustraran un intento de toma por parte de cincuenta guerrilleros del XVI Frente de las FARC.

Un comando integrado por agentes de la Policía, la Fuerza Aérea y antinarcóticos dio muerte a 14 de los subversivos que intentaron tomarse el caserío y que huían en cuatro lanchas a través del río Guaviare y Caño Jabón. Dos guerrilleros fueron capturados y se decomisó abundante armamento. Ofensiva de las FARC en cinco departamentos Quince subversivos muertos, dos detenidos, varios heridos, una cañonera de la Armada Nacional y cuatro buses incendiados es el saldo parcial de la arremetida guerrillera contra varias poblaciones de Meta, Cauca, Norte de Santander, Antioquia y Tolima, entre la noche del domingo y la madrugada del lunes. En los hechos murieron tres policías, otros tres resultaron heridos y cinco más, entre ellos un suboficial, fueron secuestrados, junto con un sacerdote.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lanzaron un primer ataque contra Puerto Alvira, caserío conocido como Caño Jabón, jurisdicción de Mapiripán (Meta), el domingo a las 11:30 de la noche, luego de que 15 policías frustraran un intento de toma por parte de cincuenta hombres del XVI frente de esa agrupación guerrillera.

Allí, un comando combinado de agentes de la Policía, Fuerza Aérea y Policía antinarcóticos dio muerte a 14 de los subversivos cuando intentaban huir en cuatro lanchas a través del río Guaviare y el caño Jabón. Luego de tres horas de combate, los agentes recibieron el apoyo de tres helicópteros artillados desde los cuales se dio muerte a los subversivos y se puso en fuga a los demás.

Algunos guerrilleros murieron por los disparos de los helicópteros y otros perecieron ahogados , dijo el subcomandante de la Policía Meta y Llanos Orientales, coronel Marco Antonio Gántiva Arias, quien calificó de exitosa la acción.

En la persecución fueron capturados los subversivos Alfredo Romero y Rafael Rodríguez, a quienes se les encontró dos granadas de fragmentación, cinco proveedores para carabina M1, ochenta cartuchos para las mismas, un proveedor para fusil G3, veinte cartuchos y una brújula.

Además, se recuperaron cuatro rockets, seis carabinas M1 punto 30, dos cascarones de luces de bengala, 13 granadas de fragmentación, una escopeta, dos fusiles G3, una subametralladora Usi, 12 equipos de campaña, 16 uniformes de las Fuerzas Armadas, 12 equipos de sanidad, otra brújula y víveres.

Algunas de estas armas habían sido robadas a la Policía en un ataque ocurrido en el Vichada hace cuatro años, dijo el comandante de la Policía Meta y Llanos Orientales, coronel Juan Francisco Pacateque Acevedo.

Sin embargo, como represalia, otro grupo de las FARC quemó una embarcación de la Armada Nacional en el río Guaviare y destruyó equipos de telefonía de la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Telecom), avaluados en más de mil millones de pesos.

La acción se realizó en el sitio La Rompida, límites del Meta y la comisaría del Guaviare, a hora y media de Puerto Rico (Meta).

En Antioquia, entre tanto, un suboficial y cuatro agentes de la Policía fueron secuestrados por una columna de la Coordinadora Nacional Guerrillera Simón Bolívar (CNGSB), que se tomó, el lunes en la madrugada, la población de San Carlos, 98 kilómetros al oriente de Medellín.

Voceros de la Policía dijeron que por lo menos doscientos guerrilleros incursionaron en el casco urbano y atacaron el puesto de Policía y las instalaciones del Banco Cafetero. Los subversivos no pudieron apoderarse del dinero, pero se llevaron gran cantidad de medicamentos del Hospital San Vicente de Paúl y emprendieron la fuga internándose en la zona montañosa.

Los rehenes son el suboficial Alfonso Botero Patiño y a los agentes Juan Carlos Casamango Muñoz, Henry Delgado Burbano, Fernando Gallo Jaramillo y Balbino Argamedo Soler. Las autoridades de San Carlos dijeron que el sacerdote Jairo Hernán Ramírez se ofreció como rehén y se marchó con el grupo guerrillero para acompañar y proteger la vida de los policías secuestrados. El padre Ramiro Ospina, quien también decidió acompañar a los agentes, regresó porque fue rechazado por los guerrilleros.

Entre tanto, los 13 agentes de Santiago, 33 kilómetros al suroccidente de Cúcuta (Norte de Santander), resistieron durante dos horas la incursión de cerca de cincuenta guerrilleros de las FARC, que destruyeron el puesto de Policía y varias viviendas cercanas.

La toma, según las autoridades, se inició hacia las 2 de la madrugada del lunes cuando los guerrilleros atacaron con rockets y bombas. No hubo bajas en nigún lado.

Según testigos, varios guerrilleros resultaron heridos y fueron llevados por sus compañeros a la zona montañosa del Catatumbo.

Hace un año, el puesto de la inspección de Policía de La Cacahuala, jurisdicción de Santiago, fue hostigada por la CNGSB, la cual destruyó las instalaciones y dejó dos uniformados heridos.

En una acción similar, 12 agentes frustraron la toma del corregimiento de El Limón, jurisdicción de Chaprral, sur del Tolima, por parte del XXI Frente de las FARC, en la madrugada del lunes.

Durante tres horas, los policías resistieron el ataque de sesenta guerrilleros. El enfrentamiento finalizó sin bajas.

Al finalizar el combate, la Policía colocó en los altoparlantes el himno nacional y el de la institución. Los dos fueron cantados por los agentes mientras los habitantes empezaban a salir a las calles.

Por otra parte, en el sur del Cauca y Cesar cuatro buses de servicio intermunicipal fueron incendiados por guerrilleros de la CNGSB, el VIII frente de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Las pérdidas superan los doscientos millones de pesos.

Los hechos ocurrieron en el sitio de Pan de Azúcar, en Mercaderes, sobre la vía Panamericana. Allí, asaltaron dos buses de lujo de Trans Ipiales y uno de la Flota Magdalena. Después de obligar a descender a los pasajeros, lanzaron consignas contra el Gobierno y procedieron a prender fuego a los vehículos sin permitir que recuperaran sus equipajes.

En lo que va corrido de este año, la empresa Trans Ipiales ha perdido 15 buses de servicio valorados en 1.050 millones de pesos.

Otro bus de la empresa Brasilia, que cubría la ruta Valledupar-Bucaramanga, fue quemado en el Cesar, donde la Policía desactivó tres bombas de alto poder explosivo que habían sido colocadas el domingo en tres puentes, a la entrada del corregimiento Las Palmitas, jurisdicción de La Jagua de Ibirico.

Hubo un enfrentamiento, en el cual los uniformados decomisaron armas y munición. Mueren 4 policías Víctimas de una acción guerrillera y delicuentes comunes murieron cuatro policías y otros cinco quedaron heridos en Tibú (Norte de Santander), y Miraflores (Guaviare).

Los agentes Héctor Yesid Marín López y Saulo Mauricio Suárez Castellanos fueron asesinados por desconocidos la madrugada del domingo en el corregimiento La Gabarra, jurisdicción de Tibú. Los uniformados fueron atacados cuando intentaban poner fin a una riña. Los servicios de inteligencia responsabilizaron a la CNGSB.

Entre tanto, en Miraflores, las Farc asesinaron el agente Luis Angel Ossa Iguita e hirieron a los agentes Luis Luna Rengifo y Luis Carlos Cortés González. Un guerrillero murió.

Finalmente, en Calamar, Meta, fue muerto el agente José Rodrigo Quintero y heridos sus compañeros Rigoberto Niño y Waldo Herrera Bustos. El ataque no se había atribuido a ninguna organización.

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