DESPEDIDA CON TRES ESQUINAS Y PAPAYERA

DESPEDIDA CON TRES ESQUINAS Y PAPAYERA

Mientras María Paz sonreía a los invitados sentada de vez en cuando en el regazo de su abuela materna, Simón exploraba algunos de los instrumentos de la banda papayera que animó la fiesta de fin de año de la familia presidencial en la Casa de Huéspedes Ilustres en la isla de Manzanillo. Fue una celebración sencilla, ajena a protocolos, vestidos de paño o smoking. Sólo hizo falta la quema del viejo muñeco como símbolo del año que se va.

02 de enero 1991 , 12:00 a.m.

El comienzo de la fiesta coincidió con la salida de las primeras estrellas en el firmamento. La papayera, con los ritmos de Carmen de Bolívar , María Varilla y hasta la Butaca , y uno que otro ritmo del interior, hizo su aparición antes que llegara la familia presidencial. Gaviria fue el primero. Estaba sonriente y sereno, después de haber hablado por telefóno con los altos mandos militares y recibir informes de que la situación del país se percibía normal, aunque con algunos hechos aislados por incursiones guerrilleras y delincuencia común.

El Presidente y su familia estuvieron acompañados en la celebración de fin de año por varios colaboradores: su secretario privado Miguel Silva y su esposa; el canciller Luis Fernando Jaramillo Correa y su esposa; el ministro de Gobierno, Humberto de la Calle Lombana, y su esposa, además de algunos de los hijos de los invitados. También el gobernador de Bolívar, David Turbay, los acompañó durante algunas horas porque luego, vestido de smoking, tuvo que retirarse a presidir en el Club Cartagena la presentación en sociedad de varias damitas cartageneras.

Fue una rumba íntima y muy costeña. Aunque los meseros de la Casa de Huéspedes Ilustres le ofrecieron whisky, el Presidente prefirió soborear Tres Esquinas Sello Negro . De lo lejos, la brisa traía diferentes ritmos a los jardines de la fortaleza pero eran apagados inmediatamente por el son papayero que disfrutó el grupo.

La comida y los pasabocas también tuvieron el toque del Caribe: frutos del mar, el tradicional pavo y unos truquitos que prepara la inconfundible Rosa.

En esa tradicional noche de compartir en familia, Ana Milena sus padres y hasta el mismo Presidente acompañaron a María Paz y Simón a quemar voladores que iluminaban en multiples colores el firmamento, daban vueltas a las luces de bengala y cantaban en familia, como lo hacía a esa misma hora miles de familias cartageneras que a pesar de recibir el año nuevo a oscuras también, con mucho amor y pidiendo porque vuelva la total paz en Colombia, brindaron unidos.

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