Un cuento de hadas con un trágico final

Un cuento de hadas con un trágico final

Un final triste e inesperado tuvo el cuento de hadas de Irasema Pantoja, la barranquillera que se convirtió en la Condesa de Pusy de La Fayette gracias a Simón Bolívar y que hace una semana murió cuando iba de regreso a París con sus dos hijos más pequeños.

30 de enero 2011 , 12:00 a.m.

El pasado domingo, en el castillo del siglo XIX ubicado en la población de Bergeres sous Montmirail, herencia de la dinastía, la familia había celebrado el cumpleaños del esposo de Irasema, el conde Gilbert de Pusy de La Fayette. A ella no le gustaba manejar de noche, pero decidió salir del castillo hacia las 11:30 p.m., con sus tres hijos. Era un viaje que habían hecho muchas veces hace años. Por eso nadie entiende cómo se produjo la colisión con otros dos vehículos que les costó la vida a ella, a Carolina y a Arturo. Alexandre, el primogénito de 11 años y heredero del título nobiliario que tiene una antigüedad de siete generaciones, sobrevivió a la tragedia.

Bolívar y La Fayette Esta historia de amor que duró 13 años empezó a forjarse cuando Jack Lange, ministro de Cultura de Francia durante el mandato de Francois Mitterrand, ordenó trasladar la estatua del Marqués al puente Alexandre III, justo frente a la de Simón Bolívar. El día de la ceremonia de reubicación del monumento, al que asistieron el Presidente de la República y los herederos de la dinastía La Fayette, el conde empezó a preguntarse quién era el ilustre vecino de su antepasado.

En el hospital Tarnier - Cochin de París, donde trabajaba, conoció a la dermatóloga colombiana Cristina Pantoja. Y cuando le comentó de su interés sobre Bolívar y su intención de viajar a Colombia a recorrer los pasos del Libertador, ella lo invitó a visitar la casa de su familia en Barranquilla.

Viajó por primera vez al país en enero de 1993 y, como estaba previsto, visitó los lugares históricos. Luego, en casa de los Pantoja, conoció al amor de su vida.

Volvió a su país, pero no dejó de comunicarse con tímidos mensajes enviados a través de Cristina, prima de Irasema. Y un día, por fax y en inglés, se le declaró. Se casaron por lo civil el 22 de noviembre de 1997 en la alcaldía de Bergeres sous Montmirail, y el 4 de julio del año siguiente repitieron en la iglesia del Carmen, en Barranquilla. El Conde, único descendiente varón del Marqués General La Fayette, héroe de la Independencia de Estados Unidos, era un solterón de cuarenta y pico de años, biólogo de profesión y sin planes de casarse. Irasema, enfermera, trabajaba como visitadora médica. En sus trece años de vida conyugal lograron construir un proyecto de vida con una armoniosa fusión de las dos culturas. Viajaban al Carnaval de Barranquilla y fundaron hace 10 años la Asociación Bolívar - La Fayette, cuyos proyectos quedaron truncados por la tragedia.

Unidos por Bolívar y La Fayette.

En el año 2000, los condes de Pusy de La Fayette crearon la Asociación Bolívar La Fayette, que ha apoyado proyectos en Barranquilla como la recuperación del Centro Histórico y las restauraciones del Museo Romántico y de la catedral de la capital del Atlántico

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