En medio del trancón con el secretario de Movilidad

En medio del trancón con el secretario de Movilidad

Si hay alguien que sabe que el tráfico de Bogotá no se mueve en plena hora pico, aunque parezca una contravía idiomática, es el Secretario de Movilidad, Fernando Álvarez.

21 de enero 2011 , 12:00 a.m.

En un momento en que Bogotá, por la gran cantidad de obras, tiene el aspecto de una ciudad después de ser bombardeada, el funcionario se metió en su camioneta cuatro por cuatro negra, por algunas de las vías más congestionadas. El recorrido empezó casi a las 7 de la mañana, en la carrera 7a. con calle 94, hacia el norte. "Este es uno de los momentos más críticos para nosotros. Es absolutamente complicado por lo que todo el mundo sale para el trabajo", dijo.

Aunque es tal vez la única persona en Bogotá a la que ningún policía se atrevería a imponerle una multa de tránsito, el Secretario da ejemplo. De ahí que llevara bien ajustado el cinturón, cediera el paso, llevara manos libres y pusiera las direccionales.

Llegar a la glorieta de la calle 100 con carrera 15 no demoró más de diez minutos, pese a que allí se levanta una gigantesca y compleja mole. "Esto demuestra que el plan de manejo vial sí funciona", expresó, como queriendo sacar pecho. Pero más tardó en decirlo que en terminar enfrascado en un inevitable trancón, que no es desesperante, pero que convierte un recorrido de apenas cincuenta metros, en un trayecto de más de cuatro minutos en carro. En ese punto fue víctima de la descortesía de un 'busetero' que, si lo supiera, se dio el lujo de tirarle el carro y cerrar a la máxima autoridad del Tránsito en Bogotá, sin que le pasara nada. "Señores como ese no entienden que somos muchos los que vivimos en Bogotá, que la ciudad no es solo suya. Pero eso va a cambiar con el Sistema Integrado de Transporte, que le pondrá punto final a la guerra del centavo", afirmó.

En ese punto el Secretario de Movilidad no pudo evitar detenerse. La congestión sobre la 100 era evidente, agravada por un camión, que descargaba material, en plena hora pico, situación que permitió ver al funcionario algo malhumorado, pero en claro cumplimiento de su deber: "quién es el dueño de ese vehículo? ¿Dónde hay un policía de Tránsito? Por favor, quítenme de ahí ese carro. En cuestión de minutos estaba el ingeniero responsable de la obra rindiéndole explicaciones. El funcionario lo reprendió en un tono más paternal que autoritario, y se calmó cuando le explicaron que un bloqueo en la avenida Ciudad de Cali con Américas retrasó la llegada del carro. La cantaleta al contratista le duró poco, porque un pobre motociclista tuvo la mala idea de hacer una contravía, justo en frente del hombre que no podía ser condescendiente con esa clase de conductas. "Hombre, usted por qué hace eso, usted sabe que no se puede hacer, no sólo pone en riesgo su vida sino que además puede provocar un grave accidente", le refunfuñó. El recorrido siguió por la NQS, que, para fortuna del Secretario fluía, pero a pocas cuadras de su despacho, Álvarez tuvo que superar un último obstáculo para llegar a la oficina: un hueco.

'Es mejor ser gerente de TransMilenio' Al final, Álvarez no disimuló mucho, cuando le pregunté si se arrepiente de haber dejado la gerencia de TransMilenio para aceptar el cargo de la Secretaría de Movilidad. Sonríe y concluye: "La verdad, hubiera preferido quedarme en TransMilenio estos cuatro años"..

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