Sí hay condenas por balas perdidas

Sí hay condenas por balas perdidas

09 de enero 2011 , 12:00 a.m.

El caso de Jhon William Nieto, una promesa del microfútbol que quedó postrado en una cama por una bala perdida, es uno de los pocos que han terminado en condena contra el responsable del disparo. "Estaba bailando y lo último que recuerdo es que un tipo empezó a disparar al aire, muy borracho, para celebrar la Navidad -narra John William, quien luego de tres años todavía tiene en su cuerpo la bala que lo dejó cuadripléjico-. Me desperté en la camilla de un hospital y no podía moverme. Me dijeron que habían pasado tres días y que había quedado invalido". La bala pasó cerca a la yugular y le destrozó la médula. Desde entonces el joven depende totalmente de su padre, William Orlando Nieto, quien no tiene un trabajo estable y que además tiene que responder por otros tres hijos pequeños. Todos viven en un cuarto de una casa del barrio Lucero Medio, localidad de Ciudad Bolívar de Bogotá. Mientras la Policía busca en Soacha al responsable de la bala perdida que segó la vida del niño Esteban Ramírez en la noche de Año Nuevo, el caso de Jhon es emblemático porque no solo se identificó plenamente al que disparó, sino que hubo una condena que acaba de ser ratificada por la Corte Suprema de Justicia.

Juan Gabriel Castaño Cardona está hoy en la cárcel de Acacías (Meta). En el 2008 un juez le impuso una condena de 20 años de prisión por el delito de tentativa de homicidio agravado. Los testimonios de varios asistentes a la fiesta -que afirmaron que el hombre intentó escapar después del incidente- fueron claves durante el juicio. Sin embargo, la decisión del Juzgado 32 penal del circuito fue apelada y llegó al Tribunal Superior de Bogotá, que cambió el delito a tentativa de homicidio simple. La pena pasó de 20 a 11 años.

En un nuevo intento por tumbar la condena, Castaño interpuso un recurso de casación ante la Corte Suprema de Justicia. Su argumento era que los testigos en su contra eran poco confiables, pues habían consumido licor esa noche de Navidad. La Corte desechó el recurso y dejó en firme la condena de 11 años de prisión.

"(Castaño) plantea su propia valoración de las pruebas (...) No expresa argumento alguno que haga evidente cuál fue el error cometido por el Tribunal (...) Es una demanda carente de los mínimos requisitos para la impugnación", consideró la Corte.

Ahora, la familia de Jhon William espera que el próximo 13 de enero la justicia determine el pago de una indemnización. Es su esperanza para mejorar las condiciones de vida de quien hasta hace tres años era el delantero estrella del equipo Los Hooligans, con el que había ganado tres campeonatos de microfútbol. Incluso, varios cazatalentos habían alcanzado a contactarlo.

William Orlando Nieto recuerda que tuvieron que llevar a Jhon en una silla de ruedas prestada para una de las audiencias: "Para colmo, la realizaron en el quinto piso de Paloquemao, donde no hay accesos para discapacitados". Por eso, si resulta la indemnización hay ya dos compras definidas: una silla de ruedas adecuada y un cupo en un colegio para que el joven termine el bachillerato.

justicia@eltiempo.com.co

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