ES LA MÁS ALTA DE LOS ÚLTIMOS 27 AÑOS INFLACIÓN SUBIÓ 32.36

ES LA MÁS ALTA DE LOS ÚLTIMOS 27 AÑOS INFLACIÓN SUBIÓ 32.36

El Ministerio de Hacienda critica la política fiscal permisiva del Gobierno anterior y señala a los alcaldes municipales entre los culpables, por los altos incrementos que han autorizado en las tarifas del transporte. El país inscribió un nuevo record en su historia económica: durante 1990 el costo de vida se disparó a 32.36 por ciento, la cifra más alta en los últimos 27 años.

05 de enero 1991 , 12:00 a.m.

Aunque todo el país sabía que sería alto, porque el acumulado de once meses fue de 29.11, la verdad es que pocos se atrevían a asegurar que pasaría de 31 por ciento.

Sinembargo, se desbordaron los pronósticos. Durante diciembre el costo de vida aumentó en 2.52 por ciento, la tasa más alta para ese mes durante los últimos diez años, y en la cual pesó, fundamentalmente, el reajuste en las tarifas del transporte.

Las últimas cifras del Indice de Precios al Consumidor, reveladas ayer por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), indican que el promedio del costo de vida para personas de bajos ingresos (obreros) fue de 33.31 por ciento en los doce meses, en tanto que para los de ingresos medios (empleados) alcanzó a 31.88 por ciento.

El nivel más alto que recuerda el país fue de 32.56 por ciento registrado en 1963, en e cual la participación alcanzó a 35.4 por ciento para obreros y 29.9 para empleados.

El crecimiento del costo de vida comenzó a dispararse desde los primeros meses de 1990, con 3.3 y 3.7 por ciento de enero y febrero, respectivamente.

Aunque durante mayo, junio, julio y agosto cedió un poco el proceso inflacionario, en los últimos meses volvió a crecer y resultó imposible frenarlo no obstante los esfuerzos del Gobierno por recoger dinero y disminuir la demanda y estimular las importaciones.

El informe del DANE destaca que el grupo de servicios del transporte fue el que mayor incremento registró durante los 12 meses: 39.97 por ciento. Dentro de este, el mayor peso lo tuvo el alza en las tarifas, con 47.28 por ciento.

Le siguió el grupo de otros gastos, que incluye una serie de productos manufacturados, con un reajuste promedio de precios de 37.43 por ciento. En este influyeron, fundamentalmente, las bebidas y tabacos, con reajuste de 40.79 y los artículos de aseo con 35.84.

En tercer lugar estuvo el grupo de productos y servicios de la salud, con incrementos de 36.37 por ciento. Este fue uno de los que más pesó durante los primeros meses del año por el permanente aumento en los precios de las drogas.

Aunque los laboratorios han insistido en que no han hecho aumentos altos, las cifras del DANE indican que mientras los servicios médicos aumentaron 29.23 por ciento, las drogas fueron reajustadas, en promedio, en 44.91 por ciento.

Los grupos de la canasta que estuvieron por debajo del promedio nacional fueron los servicios y productos de vivienda, con 29.51 por ciento y el vestuario con 28.69 por ciento. Sinembargo, hay que anotar que en los últimos años este rubro no crecía en esa proporción. Y, de otro lado, que algunos productos y servicios de este grupo subieron considerablemente: servicios públicos en 44.28 por ciento y limpieza 38.86 por ciento.

El caso de los alimentos, que representan una tercera parte de la canasta, fue significativo: en promedio, aumentaron 32.53 por ciento. Diez puntos por encima del 22.9 por ciento que registraron durante 1989.

Dentro de este grupo se destacaron el plátano, la papa y tubérculos, con un reajuste durante el año de 62 por ciento, debido, en buena parte a que hubo altas exportaciones hacia Venezuela. El grupo de alimentos varios creció en 35 por ciento y las carnes en 33 por ciento. Por encima de 34% El estudio sobre el costo de vida deja claro que cuatro ciudades tuvieron incrementos por encima del promedio nacional y que para el caso de familias de ingresos bajos (obreros) hubo acumulados en el año superiores a 34 por ciento. Una cifra que estuvo ocho puntos por encima del reajuste del salario mínimo decretado por el Gobierno.

Una de las ciudades donde más aumentó el costo de vida fue Bogotá con 33.28 por ciento en promedio y 34.22 por ciento para obreros, que fue el más alto del país para este grupo.

En este comportamiento de la capital influyó, en gran medida, el reajuste en los servicios públicos, que alcanzó a 50.7 por ciento, y los aumentos en las drogas, también de 50 por ciento.

Pasto y Bucaramanga cerraron el año, respectivamente, con 33.34 y 33.17 por ciento, y también con niveles superiores a 34 por ciento para familias de ingresos bajos.

Las que estuvieron por debajo del promedio nacional fueron Montería, con 28.36 por ciento, Neiva 29.20 y Cartagena, 29.67. En el caso de la capital de Córdoba se destaca el menor costo de vida para el grupo de ingresos bajos, con 27.50 por ciento.

El DANE destaca, de otro lado, que el incremento general de precios acumulado en los dos últimos años fue de 66.94 por ciento y que el grupo más destacado fue el de transporte, con reajustes de 101 por ciento en Medellín, 100.33 por ciento en Manizales y 94.14 en Cali.

Ecuador: 49.5%. Ecuador concluyó el año con una inflación de 49.5 por ciento, casi 20 puntos por encima de la meta de 30 por ciento fijada por el Gobierno. Durante diciembre el índice aumentó 2.4 por ciento. No obstante, el acumulado de los doce meses resultó inferior al 54.3 por ciento de 1989 y 85.7 de 1988. La meta para 1991 es de un máximo de 25 por ciento.

Chile: 27.3%. El costo de vida para los chilenos alcanzó a 27.3 por ciento, casi seis puntos más que en 1989, año en el cual se situó en 21.4. Se trata de la tasa más alta desde 1980, cuando fue de 31.2. La cifra fue muy superior frente a 12.7 por ciento de 1988. Para 1991 esperan bajarla a 22 o 23 por ciento.

Bolivia: 18%. La inflación en Bolivia alcanzó a 18 por ciento, seis puntos porcentuales por encima de lo que había programado el gobierno. El Instituto Nacional de Estadística (INE) destacó que, pese al fracaso de los planes oficiales, la inflación boliviana es todavía la menor de América Latina. Sólo en diciembre la inflación fue de 2.2 por ciento. En años anteriores las tasas fueron de 21.5 por ciento en 1988 y 16.6 en 1989.

Argentina: 1.344%. Argentina, que sumida en la hiperinflación, tuvo un costo de vida de 1.343.9 por ciento el año pasado. La cifra es casi tres veces menor frente al 4.923,3 por ciento de 1989. En diciembre los precios minoristas aumentaron 4.7 por ciento, el nivel más bajo desde 1986, lo que ratifica el relativo éxito por frenar la inflación.

Uruguay: 129%. La inflación de diciembre en Uruguay fue de 5.4 por ciento, lo cual llevó el total a 129 por ciento durante el año. Se trata de uno de los guarismos más altos que recuerde el país. La tasa fue 40 por ciento superior frente al 89.18 de 1989. El rubro de salud fue el que mayor incidencia en diciembre con un aumento de 17.8 por ciento.

Si el país quiere que baje el costo de vida a 22 por ciento este año, como lo propuso el Gobierno, será preciso un entendimiento social para que no se desborden ni las expectativas ni los precios.

Este planteamiento fue reiterado ayer por el ministro de Hacienda, Rudolf Hommes, en un comunicado en el cual hace una serie de precisiones sobre lo que ha ocurrido con la inflación.

Plantea que la inflación que vive el país no es un fenómeno aislado, sino el producto de una política fiscal permisiva, que mantuvo un déficit del sector público consolidado de 2.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) entre 1987 y 1989 y que se disparó a 3.0 por ciento en los primeros meses de 1990. De ahí que el ajuste del nuevo gobierno no diera los resultados esperados.

Ese hecho, unido a una acumulación inesperada de reservas internacionales por 800 millones de dólares más de lo previsto, dificultó el manejo de la política monetaria, que por exceso de medios de pago presionó la demanda.

El comunicado critica la actitud de los alcaldes por los reajustes en el transporte, que fue de 47.3 por ciento, frente a un reajuste en los equipos de transporte de 32 por ciento, hecho que no es razonable.

Les han autorizado incrementos en tarifas teniendo en cuenta futuros ajustes salariales y de combustibles y cuando se presentan las alzas, los alcaldes vuelven a conceder aumentos, dando lugar a un círculo vicioso inflacionario .

Para evitar que se repita la historia, el Gobierno justifica el reajuste de 26 por ciento en el salario mínimo, de 22 por ciento en los salarios oficiales y en los combustibles. Asimismo, reitera su solicitud a los gobiernos municipales para que no eleven las tarifas de transporte por encima de 22 por ciento durante este año.

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