GOLES Y AUTOGOLES

GOLES Y AUTOGOLES

La vida de los humanos discurre entre los extremos de dolor y de placer, de felicidad y de tristeza, estados emocionales que en buena medida dependen de los actos de las personas que ejercen el poder político, bien sea legítimo como el del Jefe del Estado colombiano, o que pretenden crear una nueva legitimidad como las Farc.

03 de julio 2001 , 12:00 a.m.

La vida de los humanos discurre entre los extremos de dolor y de placer, de felicidad y de tristeza, estados emocionales que en buena medida dependen de los actos de las personas que ejercen el poder político, bien sea legítimo como el del Jefe del Estado colombiano, o que pretenden crear una nueva legitimidad como las Farc.

De ahí que los gobernantes (ya legítimos o pretendientes a legítimos) deben tener la cualidad de saber escuchar lo inescuchable, aprender a oír de cerca el corazón de su pueblo, percibir sus sentimientos inexpresados, sus reclamos incomunicados.

Si un gobernante o cualquier hombre escucha por la mañana el camino correcto, puede morir por la tarde sin arrepentimiento, como dijo Confucio.

Qué alegría tan llanera y tan colombiana nos depara la liberación de policías y soldados, pero qué dolor tan profundo se siente por la continuación de los asaltos y los secuestros, por la situación de los que no fueron liberados y por el trato inhumano de que todos han sido objeto.

La felicidad por los liberados no alcanza a borrar el inmenso perjuicio que se le causó al país con el secuestro del Vicepresidente de la Federación Colombiana de Fútbol, que fue como secuestrar la Copa América, pintándonos ante el mundo como una Nación increíblemente estúpida.

Paradójicamente, el drama continental que se formó en torno a la Copa América opacó el esplendor que las Farc le quisieron dosificar a la liberación de los soldados y policías, conforme a las enseñanzas de El Príncipe .

La alegría por los liberados no logra mitigar el dolor que nos ha causado la muy generosa o muy torpe conducta del Presidente Pastrana en el manejo de las negociaciones de paz. Su tardía reclamación directa a Marulanda, expresada con dolor y drama en su alocución ante los liberados, es un reconocimiento de que a cambio de una foto preelectoral con Tirofijo le entregó indefenso todo el país a la guerrilla.

El presidente Pastrana como director técnico del equipo de la democracia no ha hecho un solo gol, todos los ha hecho el equipo del totalitarismo. Nos ha salvado que la guerrilla se ha hecho más autogoles que goles.

Es increíble que se pretenda ejercer el poder político del país sin dar una sola muestra de altruismo, de sensibilidad humana, de brindar alegría y placer a quienes se quiere gobernar.

Para mejorar el nivel de vida de un pueblo hay que crear riqueza y redistribuirla con equidad. Los hechos de la subversión muestran todo lo contrario: voladura de oleoductos, de torres eléctricas, destrucción de poblados, imperio del secuestro y la extorsión, Es esa la verdad revolucionaria? Hay que decir, con Antonio Machado: Tu verdad, no: la verdad/ y ven conmigo a buscarla./ La tuya, guárdatela .

*Abogado de la Universidad Libre y Politólogo de la Universidad Javeriana.

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