Iniesta, Xavi y Messi tocan el Balón de Oro

Iniesta, Xavi y Messi tocan el Balón de Oro

Una desagradable filtración permitió a La Gazzetta dello Sport, de Milán, dar el domingo en portada la primicia de que los barcelonistas Xavi, Iniesta y Messi serían los ternados para el Balón de Oro 2010, que por primera vez unificará al premio de la revista France Football (fundadora del magnífico galardón en 1956) con el de la Fifa.

07 de diciembre 2010 , 12:00 a.m.

Eso sí, el sinsabor de la indiscreción fue redimido por la oficialización de los finalistas: los tres son futbolistas excepcionales, han tenido un año fulgurante y enarbolan un estilo que es la sublimación del fútbol, del juego vistoso, ofensivo y contundente. Tremendo honor para el Fútbol Club Barcelona.

La Gazzetta fue más allá: informó que Iniesta ganaría el oro, Xavi la plata y Messi el bronce. Habrá que esperar al 10 de enero para comprobarlo. El gol de la victoria en la final del Mundial es un argumento de enorme peso a favor de Andrés Iniesta. Pero no es sólo eso. Es un talento inmenso que no puede ser reducido sólo a eso. Su aspecto de oficinista –sólo le falta jugar con camisa blanca y corbata finita a rayas– encierra a un jugador colosal, de enorme convicción, de pases de gol como cuchilladas y con goles providenciales. ¡El gol a Paraguay en el Mundial cuando parecía que España se doraba en el horno de la eliminación! ¡El justiciero tanto a la áspera Holanda! Es el lobo disfrazado de Caperucita Roja.

Xavi no marca goles, su nombre aparece más pequeño en las marquesinas, y más bien semeja un trabajador que llega al Camp Nou con un bolsito. Pero no es el pintor ni el plomero: es quien lleva las riendas del club en el camino a la gloria. Como le decía Alfredo Di Stéfano a Sara, su mujer, cuando partía para el entrenamiento en el Bernabéu: “Vieja, salgo para la fábrica”; Xavi debe decirle a su esposa: “Querida, me voy a trabajar”. Es la genialidad disimulada en un envase de sencillez. El Barcelona oscila entre el 65 y el 75 por ciento de posesión de pelota en todos sus partidos.

Pero el que domina, en realidad es Xavi. Sergio Batista, entrenador argentino, ha dejado una frase notable: “Él es quien decide cómo se juega el partido”.

Tal cual. Es el sagaz titiritero del mejor equipo del mundo (tal vez de la historia).

Lionel Messi es el jugador más hábil, el más veloz y el más goleador de nuestra época. A ello le añade sus bellísimos pases (es primero en la tabla de asistencias de la Liga de España) y sus quites de pelota. Sí, aunque parezca insólito para una estrella del gol, roba de tres a cinco balones por partido.

Y cuando roba, hay pánico en el parque… Porque gira a toda velocidad y sale despedido hacia el arco rival. Negarle el Balón de Oro por la actuación argentina en el Mundial sería cruel.

Cualquiera que se imponga estará bien. Messi ya ganó un Balón de Oro y puede lograr varios más. Iniesta quizás tenga otra ocasión. Si de mí dependiera, Xavi ya tendría una mano sobre el trofeo

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