Las pequeñas cosas de Sole Giménez

Las pequeñas cosas de Sole Giménez

Hay canciones que se convierten en episodios fundamentales. A Sole Giménez, la letra de Aquellas pequeñas cosas, de Joan Manuel Serrat, le llegó cuando tenía 13 años y desde entonces se ha quedado impregnada en su piel, en su espíritu y en su voz. Por eso, hacerle una versión significa consentirla y apropiársela, en el mejor sentido de la palabra.

02 de diciembre 2010 , 12:00 a.m.

“Es un testimonio de todas mis épocas, ha estado conmigo desde que conocí Mediterráneo y me enamoró de tal manera que dije ‘serás de Serrat, pero vas a estar toda la vida conmigo’”, afirma la cantante española, que reinterpretó este clásico, junto al propio Serrat, en su nuevo álbum, Pequeñas cosas, al ritmo de latin jazz.

En el disco, que aparece un poco más de un año después de Dos gardenias –en el que cantó clásicos latinoamericanos–, Sole explora a los cantautores españoles que, de una u otra manera, la han influenciado. Pasan por el repertorio temas como Calle melancolía, de Joaquín Sabina; Quisiera ser, de Alejandro Sanz; Lía, de José María Cano (Mecano) y hasta Pokito a poko, de Chambao, entre otros.

“El repertorio de Sabina es muy amplio y enrejado –explica la ex cantante de Presuntos Implicados–; sin embargo, me pareció que esta canción se podía ver fácilmente desde otro punto de vista. Las canciones no solo tienen que gustarme o ser de un autor que disfrute; deben convivir bien en el universo latin jazz, y no es fácil buscarles esa media vuelta”.

La planeación del disco surgió en medio de la gira de Dos gardenias, y su secreto, cuenta Sole, estuvo en que los arreglos no son una cadena de fuerza, sino que el latin jazz le permite improvisar y moverse entre notas con libertad.

“Trabajamos con los temas que íbamos recopilando y con una guitarra y una percusión pequeña veíamos si funcionaba en el ritmo que pensábamos que podíamos llevarla. Probábamos bolero o danzón, o un chachachá. Ahí ves si una canción funciona en el nuevo ritmo (...) Es dejarnos llevar por la canción, por el momento, porque no hay arreglos premeditados, salvo los de viento. Es lo que sale a la hora de grabar, que es como tiene que ser un disco”, agrega. Sole se siente cómoda en el género latino: “No sé a dónde me llevará, pero tampoco me preocupa, mientras pueda seguir cantando”.

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