LOS BANDIDOS MORDIERON EL ANZUELO

LOS BANDIDOS MORDIERON EL ANZUELO

Como en las películas, ocho agentes de la Sijn hábilmente disfrazados, capturaron a dos hombres que venían extorsionando a una familia de Duitama. La orden era matarlo después de tener el dinero.

28 de junio 1996 , 12:00 a.m.

Después de recibir varios fajos de billetes, producto de una extorsión, un delincuente se llevó la sorpresa más grande de su vida cuando creía haber terminado exitosamente una de sus hazañas laborales . El indigente, a quien minutos antes había dado un pan, sacó una arma y le apuntó mientras le decía: Queda detenido, somos agentes de la Sijín, escuche sus derechos...

La historia comenzó en mayo pasado, cuando un comerciante de Duitama empezó a recibir llamadas donde se le amenazaba de muerte si no entregaba cinco millones de pesos.

Las presiones de los extorsionistas se hicieron más constantes hasta el punto de llegar a ingresar a la residencia del comerciante y encañonar a sus hijas, si no entregaba el dinero.

Un acuerdo posterior de la víctima con los delincuentes para la entrega de la plata permitió el montaje de un operativo en el que participaba el jefe de la Sijín Duitama, Subteniente Edilberto Coy y ocho de sus hombres. Estos últimos hicieron que la acción de captura de los extorsionistas fuera efectiva.

Captura in fraganti A la una de la tarde del pasado 20 de junio fue programada la cita en el sitio Malterías, vía a Santa Rosa de Viterbo, donde el extorsionado entregaría un adelanto de dos millones de pesos. Mientras llegaba el delincuente por el dinero, al lugar también arribaron varios agentes, sólo que ellos iban vestidos de mendigo, mensajero, celador, y dos de volqueteros, quienes actuaban como si se hubiesen varado en ese sitio.

Todos terminaron en la única tienda del lugar porque, además de ser el centro de operación, era el sitio que permitía resguardarse de la fuerte lluvia que a esa hora caía.

Cuando ingresó el extorsionista a la tienda, el supuesto pordiosero le pidió limosna y el delincuente, muy caritativo el hombre, le regaló un pan. Minutos seguidos el delincuente fue llamado por el comerciante para efectuar la entrega del dinero. Cuando el hampón ya tenía la plata en sus manos y se disponía a abandonar el lugar, sintió la voz del limosnero que le advertía su captura y que, también, le apuntaban los volqueteros.

Entre tanto, el otro extorsionista esperaba, unos 100 metros adelante, a su compañero. Cuando se dio cuenta de los hechos intentó huir, pero apareció el mensajero y el celador, quienes efectuaron la captura.

Como en las películas, los dos aprehendidos, cuyos nombres son Carmen Julio Rincón, de 26 años, natural de Santa Rosa de Viterbo, y Miguel Antonio Velandia, de 24, procedente de Tauramena, pasaron a órdenes de la Fiscalía.

Se indicó que el objetivo de los extorsionistas era recaudar los cinco millones de pesos y dar de baja al comerciante, por orden de su ex esposa, quien reside en Arauca y pertenece a un frente guerrillero.

También ,se dijo que, meses atrás, los dos delincuentes habían sido empleados de la víctima.

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