EL VINO DE BOROJÓ SE TOMA EL CHOCÓ

EL VINO DE BOROJÓ SE TOMA EL CHOCÓ

La pobreza, el desempleo y la falta de industrias que Efrén Murillo Salcedo vio cuando regresó al Chocó, lo motivaron a crear una empresa.

10 de julio 2001 , 12:00 a.m.

La pobreza, el desempleo y la falta de industrias que Efrén Murillo Salcedo vio cuando regresó al Chocó, lo motivaron a crear una empresa.

Embriagado con la idea de hacer algo para cambiar "esa cruda realidad", este ingeniero de alimentos egresado de la Universidad Incca de Bogotá, encontró que el exótico Borojó, abundaba en la región.

Se estima que en esa región del Pacífico colombiano hay unas 1.500 hectáreas de borojó cultivadas por campesinos minifundistas.

Esto es consecuencia del boom de precios que hubo en la década del 80, cuando el kilo de borojó se vendía a 1.000 pesos.

Sin embargo, la falta de estrategias acabó con los buenos precios y apareció la sobreoferta de la fruta que, por falta de infraestructura, dejó campesinos endeudados y quebrados.

Para evitar que el 90 por ciento de la producción de borojó se siguiera perdiendo, hace dos años, Murillo Salcedo decidió convocar a 35 profesionales para fundar una empresa privada.

El llamado lo atendieron sólo seis personas y con ellas nació la Compañía Industrial del Pacífico (Cidelpa).

La inversión inicial requerida era de 250 millones de pesos para producir 5.000 néctares diarios de borojó y 3.000 botellas de vino mensual pero no encontraron bodega.

En agosto de 1999, lograron que el Gobierno Departamental les arrendara 400 metros cuadrados de la antigua fábrica de alcoholes, sede que estaba abandonada.

Entre los socios de la naciente empresa consiguieron 100 millones de pesos y el resto fueron créditos bancarios.

"Iniciamos la planta con una inversión de 130 millones de pesos, convencimos al DRI para que apoyara el programa de borojó y organizamos a los cultivadores en dos cooperativas", relata Murillo Salcedo.

En septiembre del 2000, obtuvieron capital de trabajo y en diciembre del 2000 inauguraron la planta con la producción de Vino Darién de Borojó.

En ese mes lograron vender 6.700 botellas y están en capacidad de producir 1.200 cajas de vino al mes.

El Vino del Darién se está comercializando en el Valle, Antioquia y Santander y antes de terminar el año, quieren llegar a siete y ocho departamentos.

Hoy, generan 22 empleos directos, entre producción, mercadeo y administración. También contratan con terceros.

"Hemos hecho esta industria con corazón. Estamos tranquilos porque el producto ha sido aceptado y eso nos da oportunidad de afianzarnos", dice Murillo Salcedo.

Nuevos productos.

En agosto próximo lanzarán el néctar de borojó y la semilla de borojó para hacer infusiones y consumir como sustituto del café, pues tiene un olor, sabor y color similar.

Murillo Salcedo y sus socios quieren ahora que Cidelpa se convierta en una sociedad anónima cerrada y por eso aspiran a vender 3.000 acciones aunque están por definir el precio.

De aquí a septiembre requieren 200 millones de pesos para capital de trabajo y equipos porque la idea es incrementar la capacidad de producción a 20 mil botellas y sacar adelante el néctar y el biotinto.

clabed@portafolio.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.