LA INEQUIDAD EN REPARTO DE REGALÍAS SIGUE VIGENTE

LA INEQUIDAD EN REPARTO DE REGALÍAS SIGUE VIGENTE

En los próximos cinco años el departamento del Cauca no recibirá ni un peso por concepto de regalías mineras, a pesar de que más de 550.000 personas viven con necesidades básicas insatisfechas, más del 50 por ciento de la población total en esa región.

30 de junio 1996 , 12:00 a. m.

Esta inequidad se trató eliminar con la creación del Fondo Nacional de Regalías que ordenó la Constitución de 1991. Sin embargo, de acuerdo con un estudio de la Contraloría General de la República, el problema no se resolvió.

Cuál inequidad querían resolver los autores de la nueva Constitución? El principio básico era que los recursos naturales como el carbón y el petróleo, aunque estén geográficamente en una región determinada, pertenecen a la Nación, a todos los colombianos y como tal debe beneficiar a la mayoría y no a unos pocos.

Hasta antes de la reforma constitucional y de la creación del fondo de regalías la norma era que el municipio productor de petróleo era el único que disfrutaba realmente de la bonanza.

El Gobierno Central también percibía una tajada que finalmente se gastaba en el funcionamiento de su burocracia o en programas de inversión, pero sin ningún criterio de equidad.

Lo grave es que después de las reformas, la inequidad sigue igual.

La Constitución determinó que en adelante, esos ingresos que recibía el Gobierno Central, debían trasladarse a un fondo (el de regalías) para que luego fueran redistribuidos entre los municipios que requirieran los recursos.

El año pasado, el fondo asignó 131.445 millones de pesos. El 56 por ciento de esos dineros quedaron en municipios de la Costa Atlántica y otro 14 por ciento quedó en poblaciones del oriente del país.

Pero ahí no terminó la reforma. En la expedición de la ley 141 que reglamentó el funcionamiento del fondo se estableció un sistema para que, a partir de ciertos topes de producción petrolera, una parte de las regalías, que corresponden por derecho propio a municipios y departamentos productores, se trasladaran al Fondo.

De esta manera, si la producción diaria supera los 180.000 barriles diarios, en el primer año el 20 por ciento de las regalías van al Fondo y en el tercer año la porción que dejarían de percibir los municipios llegaría al 70 por ciento.

La realidad es otra Pero esos eran sólo los deseos. La realidad parece demostrar que el espíritu de la Constitución se quedó sólo en el texto.

Según el estudio de la Contraloría elaborado por Marcela Corredor Moyano, en el trámite de la ley del Fondo de Regalías se presentó un claro sesgo resultante de las presiones políticas e institucionales que en ningún momento permitieron tomar decisiones transparentes .

Por ello, en materia de equidad no se resolvió nada. En la práctica los recursos que se obtengan por la explotación minera y de hidrocarburos quedarán de todas maneras en manos de las regiones productoras y de unas pocas regiones que puedan ejercer presión política por la asignación de los recursos.

De paso el Gobierno Central se quedó sin los recursos que ahora son del Fondo. Esto, sin duda, ha contribuido a agravar aún más la situación fiscal del Estado , aseguró un asesor del Gobierno.

Y no se trata de cualquier cifra: en los próximos cinco años el Fondo recibirá más de un billón de pesos, lo que es casi el 2,0 por ciento de la producción total de bienes y servicios de la economía en un año (PIB).

La inequidad, según el estudio de la Contraloría, es evidente en las cifras proyectadas. La producción estimada de carbón hasta el año 2000, por ejemplo, generará regalías por cerca de 262.000 millones de pesos y más del 65 por ciento de ese monto quedará en manos de las regiones productoras.

Casanare y Arauca, donde no hay más de 100.000 habitantes con necesidades básicas insatisfechas, percibirán más de 126.000 millones de pesos por año.

En cambio, el departamento del Magdalena, que tiene al 60 por ciento de su población en condiciones de pobreza (más de 540.000 personas) apenas recibirá unos 424 millones anuales.

Estas desigualdades, que la Constitución quería eliminar, aún permanecen. Por ello, la Comisión de Racionalización del Gasto recomendó en su último informe una reforma de orden constitucional.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.