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‘Vivimos en un mercado terrible’

‘Vivimos en un mercado terrible’

El actor y director mexicano Diego Luna lamentó ayer la poca presencia que tiene el cine latinoamericano en un mercado al que calificó de “terrible” e instó a los países de la región a usar más el Séptimo Arte como una “importantísima herramienta de cambio”.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
18 de agosto 2010 , 12:00 a. m.

En una rueda de prensa en Santiago, donde fue presentado Abel, su primer largometraje de ficción, que abre la VI edición del Festival Internacional de Cine de Santiago (Sanfic6), Luna criticó que sean “las decisiones de mercado” las que dictaminen cuánto tiempo está una película en la cartelera.

“Vivimos en un mercado que es terrible, que no da espacio para el error.

Parece ser que sólo hay una oportunidad y tienes tres días para que la gente vaya a ver tu película y si no, te bajan”, apuntó.

En este sentido, Luna aplaudió que el festival sirva para que Abel salga de México, donde batió récords de taquilla en su estreno, a finales de mayo, después de pasar por los festivales de Sundance y Cannes.

“Me entristece un poco que tenga que ser a través de estos acontecimientos que compartamos nuestro cine. Debería ser mucho más natural el cine chileno para los mexicanos y México para los chilenos, pero no es así”, apuntó tras reconocer que en Latinoamérica “estamos desconectados” pese a que “cada vez hay más necesidad de contar historias y comunicarse”.

Según el mexicano, los países de la región deberían proteger más la cultura, entenderla como parte de la educación y hacer un mayor esfuerzo para acercarla a la gente.

“Que la gente decida ver tu película y no Shrek, de la que llevan un año oyendo, o que las mamás en México decidieran ir a ver Abel antes que Sex and the City fue casi mágico”.

Protagonizada por Christopher Ruiz-Esparza, Abel cuenta la historia de un niño de 9 años que recupera el habla al regresar a su casa tras una estancia en un hospital, después de haberla perdido cuando su padre deja el hogar.

El director achaca la gran aceptación que ha tenido hasta ahora el filme a que trata de algo “muy universal”, el amor de una madre a su hijo y lo que significa ser padres.

“Todo lo que hacemos tiene una relación directa con nuestros hijos y más nos vale a nosotros diseñar la realidad en la que van a vivir, entender que esa es nuestra responsabilidad como padres y que si cometes un error lo cargarán para siempre como una ausencia y un dolor”, indicó.

Aunque también dirigió el documental J.C Chávez, sobre el boxeador mexicano Julio César Chávez, Luna reconoció que con Abel sintió por primera vez que algo era completamente suyo. “Esto es lo más mío que he hecho, lo que más habla de mí, lo que más me define y la experiencia más demandante”

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