Lindbergh cruza el océano 1927

Lindbergh cruza el océano 1927

El ‘Espíritu de San Luis’ casi no despega. A las 7:52 a.m. del 20 de mayo de 1927, el avión de 8 metros de largo, 3 de alto y 14 de envergadura aceleró por la pista sin pavimentar de Roosevelt Field, en el estado de Long Island (E.U.). Mientras carreteaba, se estrelló con una montaña de tierra, voló por un segundo y regresó al suelo. La aeronave se aproximaba peligrosamente a un tractor. El desastre parecía inminente, pero Charles Lindbergh logró elevarse justo antes de una colisión. 33 horas y 30 minutos después, aterrizó en el aeródromo de Le Bourget, en París.

30 de abril 2010 , 12:00 a.m.

El mundo explotó en júbilo cuando llegó la noticia: Lindbergh, a sus 25 años, es el primer piloto en volar en solitario entre E.U. y París, y se convierte en el personaje en quien los niños quieren ser cuando grandes.

El hotelero estadounidense Raymond Orteig ofreció 25.000 dólares al primer piloto que volara sin escalas los 5.793 kilómetros entre Nueva York y París. De los dos lados del Atlántico había competidores con más fama y experiencia, pero sus proyectos fracasaban.

Lindbergh será el mayor orgullo de E.U., su embajador no oficial de buena voluntad ante el mundo. Ostentando ese título, el aviador visitará Bogotá el 27 de enero de 1928.

El 1° de marzo de 1932, el hijo de Lindbergh, Charles Jr., será secuestrado de su casa. El 12 de mayo se encontrará el cadáver de un bebé cerca a esta vivienda y se asumirá que es del pequeño. Bruno R. Hauptmann será ejecutado, pero no quedará claro si fue culpable.

El último Ford T 1927.

El 27 de marzo se fabricó el último Ford T, un automóvil que masificó e hizo crecer la industria automotriz y que, sobre todo, fue pionero de un novedoso esquema de producción.

Se fabricaron cerca de 15 millones de T desde 1908, según cifras de la compañía. De cada dos automóviles que hoy transitan por las calles del mundo, uno es un Ford T. Si bien no es un carro especialmente rápido o poderoso (20 caballos de fuerza y velocidad máxima de 75 kilómetros por hora), sus prestaciones son suficientes para la mayoría. Para hacer que este auto fuera asequible para la clase media, la compañía diseñó las cadenas de producción. Al contrario de los automóviles producidos en el pasado, manufacturados de forma artesanal, el T era fabricado por muchas manos, cada una de las cuales se encargaba de un proceso. Esa forma de trabajar es más barata y más rápida. Mientras que un único carro demoraba tres días en fabricación con el modelo antiguo, Ford ha logrado construir T en 93 minutos

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