REPUDIO POR EL ASESINATO DE LUCELLY GARCÍA DE MONTOYA

REPUDIO POR EL ASESINATO DE LUCELLY GARCÍA DE MONTOYA

Un disparo en el parietal izquierdo acabó con la vida de la ex representante a la Cámara y actual embajadora de Colombia en Honduras, Lucelly García de Montoya. Pero el asesino, un hombre alto, corpulento, joven, moreno y de sombrero, hizo otros tiros más, presumiblemente para cubrir la retirada. El crimen provocó repudio general en el país. Las autoridades no tienen pistas de los delincuentes, pero se informó que la señora García de Montoya no había recibido amenazas y no tenía enemigos personales.

11 de febrero 1994 , 12:00 a.m.

El ex presidente Alfonso López Michelsen dijo que era increíble semejante atentado contra una figura tan limpia y clara, y estimó que un acto de estos solo tendría como objetivo atemorizar a la sociedad.

El director del Partido Liberal, ex presidente Julio César Turbay Ayala, rechazó con indignación su muerte y solicitó eficaz intervención de las autoridades para descubrir y castigar a los culpables.

Según testimonio de la ex consulesa en México y hermana de la embajadora asesinada, Ruby García de Gil, las dos viajaban en el asiento trasero del automóvil Mazda verde 626 L, de placas 0WR-079, cuando ocurrió el asesinato, la noche del miércoles.

Salimos de Armenia a las 9:30 de la noche. Como a eso de las 10:30 estábamos pasando por el sitio donde fue el atentado, adelante del caserío de Coello, a unos cuatro kilómetros de Ibagué, en el Alto de Boquerón.

Veníamos a buen paso porque se le había advertido al conductor Manuelito (Manuel Cubillos, de 43 años), que no manejara muy rápido. Una vez salimos de Armenia, Lucelly y yo nos dormimos en el carro.

Cuenta Manuel que un campero Toyota de color blanco venía desde antes de La Línea, adelantándose y quedándose, y que en un momento dado se detuvo. Uno de los tres tipos que iba en ese carro se bajó e hizo que estaba revisando el motor con una linterna en su mano derecha. Más adelante, el Toyota blanco se nos atravesó en la vía.

Desperté al sentir el tiroteo y reaccioné tirándome al suelo y diciéndole a Lucelly: Tírate al suelo! , pero ya tenía el tiro mortal en la cabeza y no me respondió.

Pienso que eso fue una cosa premeditada. Si hubiera sido otro el motivo, por ejemplo, el robo del carro, pues matan al chofer. Pero realmente el disparo fue directo a la cabeza de Lucelly , dice la señora Ruby García de Gil.

El conductor del vehículo dijo que el criminal disparó de frente al carro donde iba la embajadora, desde unos seis metros de distancia. No precisó si el arma era un revólver o una ametralladora.

Vi que el Toyota me pasaba y luego se quedaba; pero, la verdad, no le puse malicia , recuerda.

Antes de dirigirse a Ibagué con la diplomática herida, entre Cubillos y la hermana de la Embajadora acordaron regresar a Coello. Allí solicitaron los servicios de dos agentes con quienes se desplazaron a Ibagué.

Tres horas después de haberla internado en la Clínica Tolima, donde la recibió el médico Ricardo Rodríguez y la operó el neurocirujano Raúl Hurtado, Lucelly García de Montoya falleció. Ella venía sumamente grave , dijo su hermana.

Según Ruby García de Gil, la Embajadora tenía previsto regresar a Honduras el próximo sábado y reanudar labores el lunes. El viaje lo programaron de noche, para atender varias citas en Bogotá, de donde viajarían a Miami y de allí a Tegucigalpa, capital de Honduras.

Las dos vestían de sudadera. La de la política era de color azul oscuro.

Durante los últimos días, dice Ruby García, había sostenido varias charlas con la diplomática y ella le había reiterado su propósito de retirarse de la política para dedicarse a una vida más tranquila y descansar del ajetreo de tantos años .

Olga Lucía Montoya García, hija de la embajadora asesinada, dijo que su mamá núnca había recibido amenazas. Ella no tenía enemigos manifestó. Solamente adversarios políticos; pero desconozco si alguno tuvo la cobardía de hacer esto .

Algunos vecinos del Alto de Boquerón, que se abstuvieron de suministrar sus nombres, dijeron haber escuchado seis disparos seguidos.

Después del asesinato, los homicidas tomaron la vía hacia Ibagué.

La Embajadora asumió sus funciones a comienzos de enero y se encontraba desde hacía ocho días en el Quindío, merced a un permiso del Ministerio de Relaciones Exteriores con el fin de organizar algunos asuntos familiares.

Durante ese lapso aprovechó para hacer el lanzamiento de su primer libro, titulado La tutela: apertura democrática y para visitar a copartidarios y parientes en la zona cafetera.

El miércoles a las 7 de la noche partió de Calarcá en un vehículo Mazda, adscrito al Fondo Educativo Regional del Quindío (Ferq), en compañía de un conductor y de su hermana Ruby García de Gil (ex alcaldesa de Calarcá).

Usualmente, la Embajadora prefería realizar por carretera el trayecto entre Calarcá y Bogotá, porque según sus familiares admiraba y amaba las montañas y el verde de su país y disfrutaba de los bellos paisajes.

Minutos despúes del atentado, unidades de la policía en el Tolima y el Quindío cerraron la carretera de La Línea y otras vías alternas de Cajamarca, Toche y Salento, con resultados infructuosos hasta la tarde del jueves.

El comandante de la Policía en Quindío, coronel Guillermo Vélez Botero, dijo que la diplomática no denunció durante los últimos años amenazas u hostigamientos contra su seguridad y su vida y que desconocía los móviles del atentado.

Una apasionada de la política Lucelly García de Montoya había asumido el nombramiento como embajadora de Colombia en Honduras con optimismo y esperanza de vida. Así lo manifestó en su última entrevista, inédita, concedida a la emisora local RCN y que sería transmitida el sábado próximo.

Esta es una nueva oportunidad que me da la vida y me siento orgullosa como mujer de representar al país como diplomática , dijo la embajadora en la entrevista radial.

Y no era para menos, despúes de sufrir duros reveses en los últimos años con la muerte por enfermedad de dos de sus cuatro hijos y la pérdida de su investidura como parlamentaria en mayo de 1993, por sentencia del Consejo de Estado.

Lucelly García nació en Quinchía (Risaralda) y al momento de su muerte contaba con 60 años. Desde muy joven se trasladó a Calarcá, donde se casó con el cafetero Rubelio Montoya Hormaza, hijo del dirigente político liberal Martiniano Montoya.

Su pasión por la política la llevó desde muy joven a fundar el Movimiento de Integración Liberal (MIL) y a ocupar cargos como el de concejala de Calarcá y diputada del Quindío. Posteriormente, dedicó sus esfuerzos como representante a la Cámara, donde trabajó por más de 25 años.

Durante el gobierno del ex presidente Alfonso López Michelsen fue nombrada Gobernadora del Quindío, entre 1976 y 1978. Desde enero de este año era embajadora de Colombia en Honduras.

Esta nueva posición le permitió retornar a la actividad pública, despúes de que el Consejo de Estado le retiró su credencial de representante, por incompatibilidad al desempeñarse como presidenta de la junta directiva de la Casa de la Cultura de Calarcá.

El cuerpo de la embajadora fue traído el jueves por la tarde a Calarcá y sus honras fúnebres se anunciaron para este viernes a las 3 de la tarde en el cementerio Jardines de Armenia.

Julio César TURBAY AYALA: Ex presidente de la República En una declaración a nombre del Partido Liberal, deplora el fallecimiento de la señora García de Montoya, comparte con el pueblo quindiano la honda pena que lo embarga y exalta su vida como ejemplo de lealtad a las ideas liberales.

Igualmente, rechaza con indignación su muerte aleve y solicita ahincadamente y con energía la cumplida, eficaz y total intervención de las autoridades para descubrir a los culpables de tan horrendo crimen y someterlos al condigno castigo que con angustia y dolor está reclamando la sociedad entera.

Alfonso LOPEZ MICHELSEN: Ex presidente de la República Es inexplicable que una persona con los atributos morales de Lucelly García, su independencia en todo sentido y su lealtad política al liberalismo, haya sido asesinada tan vilmente.

Difícilmente puede encontrarse en el panorama político colombiano una figura tan limpia y clara, a través de una vida pública agitada pero sin una mancha. Fue una mujer que sufrió mucho, agobiada por las penas domésticas, y en el momento en que era justamente resarcida viene a caer en manos asesinas, actitud que sólo se explica por el motivo de atemorizar a la sociedad pública acabando vidas de distinguidas personas.

Mario GOMEZ RAMIREZ: Gobernador del Quindío Deploro y condeno enérgicamente el horrendo crimen que consterna a la sociedad quindiana y enluta a la dirigencia política del país. Es un irresponsable atentado contra la democracia y los idearios de convivencia y paz ciudadanas.

Luis JANIL AVENDAÑO Se perdió, de una forma cruel y terrorífica, una gran líder y una destacada mujer.

Ancízar LOPEZ LOPEZ: Ex gobernador del Quindío No se puede ultrajar en vano la memoria de la embajadora; una mujer ilustre, que tanto le sirvió al Quindío por más de 25 años.

David BARROS VELEZ: Ex gobernador del Quindío Rechazo rotundamente el acto de violencia. Estoy afligido y preocupado de que una persona que entregó su vida al servicio social, pueda terminar sus días en esta clase de tragedia.

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