Secciones
Síguenos en:
Arquitectura de avanzada al servicio de la productividad

Arquitectura de avanzada al servicio de la productividad

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
28 de junio 2010 , 12:00 a. m.

Las estructuras de los edificios inteligentes, que iniciaron su aparición hace poco más de 10 años, contemplan dentro de su tecnología y diseño elementos de comunicación satelital, redes convergentes, circuitos de alta seguridad, sensores economizadores de energía, ascensores de gran velocidad y escaleras de emergencia presurizadas, entre otros ‘lujos’ tecnológicos, que se traducen en bienestar.

En palabras del arquitecto Gerardo Alberto Ayerbe Rojas, “son edificaciones que tienen un diseño y una dotación tecnológica en función de hacer su desempeño adaptable a los cambios ambientales externos, y eficiente en el manejo de los recursos energéticos, con un alto soporte de tecnología para generar condiciones óptimas de confort para los usuarios”.

Por su parte, el ingeniero electrónico Hernán Paz Penagos, director del grupo de Investigación Ecitrónica de la Escuela Colombiana de Ingeniería Julio Garavito, plantea que lo más importante es que, desde el momento mismo del diseño, se piense en que dicha construcción será ‘inteligente’, es decir, que tendrá características que hagan que su operación y mantenimiento minimice costos, en aras de la eficiencia. Para ello, desde luego, hay que integrar sistemas de comunicación con redes inmóticas y domóticas que, a su vez, incorporan desarrollos tecnológicos en electrónica, de manera que garanticen edificaciones seguras, confortables, flexibles y adaptables.

“Inclusive, buscando que, en un momento dado, sean autónomas y autosostenibles, por lo que deben contar con controles de acceso, de temperatura, luminosidad y autoabastecimiento de energía, a través de fuentes alternativas tales como aerogeneradores y paneles solares”, añadió Paz. En este tipo de obras, los profesionales que intervienen deben tener claro el objetivo eficiente y sostenible de la construcción, para que de forma sincronizada, aseguren tal fin.

INDICADOS PARA .

LOS MEJORES Estos edificios tienen un perfil de empresas y destinos ocupacionales específicos: multinacionales; gerencias de compañías de alto nivel; organismos internacionales; compañías productoras, que en sus procesos aplican tecnología de precisión, y entes gubernamentales, que requieren máximos de seguridad, no solo física sino de protección de datos. Es así que su target va ligado al alto nivel tecnológico que requieren para sus procesos u objeto de trabajo.

Por esto, se torna tan importante que el equipo de arquitectos e ingenieros de cada proyecto empiece por analizar tanto el objeto de trabajo de quienes ocuparán la edificación, como las características y ubicación del terreno.

“El primer paso nace en el diseño, que debe asegurar una adecuada iluminación y ventilación natural de los espacios y protección de fachadas de los rayos solares directos. En segundo lugar, se han de prever las rutas verticales y horizontales inspeccionables para redes eléctricas y de voz y datos, que permitan a futuro modificarlas, adaptarlas y crecerlas sin afectar la edificación.

“Luego, se deben contemplar otros aspectos como los sistemas de sostenibilidad eficiente; el de reciclaje de aguas lluvias para sanitarios y de riego exterior; ahorradores de agua en los servicios sanitarios y cocinas y los sistemas bioclimáticos de ventilación y enfriamiento de los espacios, entre otras tecnologías amables con el medio ambiente”, explica, Ayerbe.

Además, los sistemas de un edificio, como los de seguridad, iluminación, temperatura, electricidad, equipos, ascensores y demás, se pueden monitorear de manera unificada, a través de un único programa que permita controlar y modificar parámetros, según las exigencias o necesidad.

Propuestas urbanísticas más humanas.

La historia de los edificios inteligentes en el país puede remontarse a hace más de 10 años, cuando comenzaron a verse los primeros edificios con esta tecnología. Entre ellos se encuentra la sede renovada de las Empresas Públicas de Medellín (EPM), inaugurada, en 1997, una construcción funcional de cerca de 125 mil metros cuadrados, denominada ‘inteligente’, por su flexibilidad, que garantiza su permanencia, al permitir ajustes tecnológicos en el tiempo, dependiendo de las necesidades de la compañía y los avances en sistemas de alta complejidad automatizada.

Aurora Turriago, directora de Investigación de Mercados de Colliers Internacional, explica que existe una clasificación para designar los edificios, que por sus condiciones y nivel se ubican en la clase A+(A Plus), cuyas características se pueden comparar con los mejores de las capitales latinoamericanas, al incluir especificaciones tales como: un tiempo de construido menor o igual a 10 años, alturas entre piso y techo iguales o superiores a 3,5 metros y sistemas avanzados y de última tecnología en comunicaciones y seguridad contra incendio y accesos, entre otras.

Adicionalmente, se consideran como variables importantes la ubicación, las vías aledañas al edificio y su cercanía a centros importantes de la ciudad.

En Bogotá, hay actualmente 23 edificios que cumplen con estas características

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.