Secciones
Síguenos en:
‘Le disparó al hermano sin querer’

‘Le disparó al hermano sin querer’

Johana Núñez dice que aún no logra asimilar el doble drama que enfrenta: uno de sus hijos, de 16 años, permanece en el Hospital de Kennedy con un proyectil incrustado en un pómulo, y otro –que accidentalmente disparó el arma de fuego– a las órdenes de un juez de menores.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
24 de junio 2010 , 12:00 a. m.

La mujer, cabeza de familia, recuerda que a eso de las 10 a.m. del pasado martes salió de su casa en el barrio San Antonio, de Bosa, con destino al Hospital de Kennedy, donde le practicarían una serie de exámenes, de cara a una cirugía que le programaron por una dolencia en una de las piernas.

Quince minutos después, cuando iba en la buseta, un vecino la llamó al celular.

“Me dijo que mi hijo mayor tenía una bala en la cabeza. Que el hermano menor le disparó sin querer”, dice Johana Núñez. La mujer, conmocionada por la noticia, bajó del vehículo y tomó otra buseta de regreso a casa.

A cinco cuadras de llegar observó que sobre una vía principal de Bosa estaba su hijo, rodeado de varias personas. “Pudimos tomar un taxi que nos llevó al Hospital de Bosa. Los médicos decidieron enviarlo al Hospital de Kennedy.

Nos tocó esperar casi todo el día para que nos dieran una ambulancia”, señala la mamá. El menor ingresó a las 9:27 p.m. del martes a urgencias. “El paciente tiene una bala en la región del pómulo. Fue valorado por especialistas que, con base en los exámenes, descartaron una lesión neurológica”, dijo el doctor Fabio Barrera, gerente del Hospital de Kennedy.

Los médicos, que podrían dar de alta al menor en el transcurso del día, señalaron que no hay necesidad de extraer la bala, ya que la cirugía podría causarle más daño. El otro hijo de Johana, de 13 años, está bajo la protección de la Policía de Infancia y Adolescencia. Está a la espera de que un juez de menores decida su futuro.

Sobre el arma, cuyo origen se está investigando, la Policía asegura que se trata de un changón. Johana dice que el arma pertenece al abuelo de los amigos de su hijo aprehendido y que la llevaron ese día para jugar. Un hecho similar ocurrió en San Cristóbal (véase recuadro).

Un juego que se convirtió en tragedia El pasado martes en la tarde dos menores de edad, que al parecer encontraron un arma de fuego abandonada en un potrero del barrio Villa Diana, localidad de San Cristóbal, empezaron a jugar en la casa de uno de ellos.

De un momento a otro, uno de los muchachos apretó el gatillo y disparó el arma hechiza, sin imaginar que estaba cargada.

La víctima, de 16 años, fue llevada al Hospital La Victoria, pero los médicos no lograron salvarle la vida. Su amigo, de 13 años, quedó bajo la protección de la Policía de Infancia y Adolescencia

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.