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Se consolida el crecimiento de la región

Se consolida el crecimiento de la región

En contra de lo que sucede en las economías desarrolladas, en donde la recuperación parece no terminar de afianzarse, las economías latinoamericanas muestran tasas de crecimiento de sus productos similares a las de precrisis.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
24 de junio 2010 , 12:00 a. m.

Además de eso, el nivel de producto real se acerca a los conseguidos en el año 2007, despejando las dudas sobre el crecimiento de la región.

En contraste, las economías desarrolladas, que por años nos han acosado con recetas mágicas y ajustes catastróficos para los pueblos latinoamericanos, muestran hoy en día tasas de endeudamiento extremadamente altas, déficits públicos insostenibles, tasas de desocupación que afectan a la población y niveles de incertidumbre que hacen temblar a los mercados financieros.

Por el contrario, desde el 2000 ha tomado forma una nueva configuración macroeconómica de las economías emergentes. Las características estilizadas de este nuevo modelo son las siguientes: 1) un régimen cambiario de flotación administrada, que combina la flexibilidad del tipo de cambio con intervenciones discrecionales de la autoridad monetaria en el mercado cambiario; 2) la preservación de un tipo de cambio real competitivo o evitar fuertes apreciaciones; 3) superávit (o déficit moderado) en la cuenta corriente del balance de pagos; 4) acumulación de una cantidad considerable de reservas internacionales; 5) una política monetaria activa, facilitada por la esterilización de las intervenciones oficiales en el mercado cambiario y la inexistencia de dominancia fiscal y 6) cuentas fiscales equilibradas o déficit moderados.

EL PRIMER MUNDO.

Debido a las turbulencias financieras causadas por la crisis subprime, las principales economías del mundo debieron recurrir a grandes aumentos de sus déficits públicos para implementar paquetes de ayuda que permitieran a la economía no caer en fuertes recesiones, con los costos políticos y sociales que ello implica.

Según el Observatorio Financiero Internacional de La Universidad Nacional, a pesar de la aparente eficiencia en dichos paquetes y políticas aplicadas, la recuperación fue menor a la debida y en plazos más lentos de lo esperado.

La mayor economía del mundo (EE. UU.), luego de 4 trimestres consecutivos de caída en su Producto Interno Bruto, mostró en el tercer y cuarto trimestre de 2009 signos de recuperación con tasas anualizadas del 2,2 y 5,6 por ciento respectivamente. Sin embargo, en el inicio del 2010, las tasas han sido cercanas al 3 por ciento, con una baja recuperación del consumo y del mercado laboral.

Europa pareció mostrar cierto desacople al comienzo de la crisis. Los países de la zona del euro evidenciaron una contracción mucho más leve en su producto conjunto (con una caída máxima del 2,5 en el primer trimestre del 2009) y una fuerte apreciación de su moneda frente a un golpeado dólar (el euro llegó a cotizar a 1.599 dólares en abril del 2008), en lo que parecía un resurgir de la economía europea en el ámbito internacional. No obstante, detrás de la aparente seguridad del euro, las economías del viejo continente ocultaron déficits presupuestarios, sólo sostenibles mediante un creciente y peligroso endeudamiento por sobre lo permitido por la regulación de la unión monetaria.

Como consecuencia, cuando se creía que lo peor de la crisis había pasado y se sentaban las bases para una recuperación, el destape de los desórdenes fiscales de Europa llenó de dudas a los mercados y generó la necesidad de nuevos rescates y paquetes de ayuda, no ya para bancos o empresas sino para gobiernos.

El Ofin advierte que tal es el fracaso en el modelo económico de algunos de estos países, que se han comenzado a aplicar políticas y planes de ajuste del tipo “Recetas del FMI” que tan mal han hecho a los pueblos latinoamericanos durante las últimas tres décadas, condenando a España, Grecia, Portugal y muchos más a ajustes que afectan directamente a bienestar de sus sociedades.

* Economista, analista de Research de Openworld Investment Bank Consulting.

Una mejoría en lo social.

Las economías de A. Latina muestran una sólida recuperación, que incluye una leve aunque prometedora mejora en los indicadores sociales, con lo que el crecimiento también parece evidente un desarrollo de las economías. Mientras los bonos de Grecia, España y otros miembros del Mercado Común Europeo son degradados por las calificadoras de riesgo, las primas de riesgo país latinoamericanas siguieron una trayectoria descendente iniciada a comienzos de 2003. A principios de 2007, el promedio de las primas de riesgo llegó a su míni- mo histórico en un nivel que era significativamen- te inferior al observado antes de la crisis asiática.

Desaparecieron las cifras negativas del PIB.

Además del relativo mejor acceso al mercado internacional de deuda los países en desarrollo crecieron a tasas sistemáticamente más elevadas que las economías avanzadas. En 2009, los países avanzados retrocedieron 3,4 por ciento mientras que los países de América Latina lo hicieron en un 1,7 por ciento según datos extraoficiales. El crecimiento esperado se ubicará entre un 3 y un 4 por ciento en el 2010.

Colombia espera un crecimiento del 3 por ciento, junto con una meta menor de déficit fiscal del Gobierno Nacional, estimada en un 4,4 por ciento del PIB para este año. Se proyectan además ingresos tributarios por 66,07 billones de pesos para el 2010, desde los 65,19 billones de pesos que obtuvo el año pasado.

Mientras tanto, la economía brasileña, la mayor de Latinoamérica y la octava más grande del mundo, creció un 9 por ciento en el primer trimestre en comparación con los tres primeros meses del 2009, el mayor ritmo desde al menos 1996. La estimación de crecimiento para todo el 2010 se ubica en el 7,06.

La economía argentina tuvo una expansión mayor a la esperada en el primer trimestre, de 6,8 por ciento en la comparación interanual. Las cifras sugieren que la economía argentina está recuperando vigor, tras la desaceleración del 2009. El Ofin pronostica una expansión para todo el 2010 superior a 5 por ciento.

Por su parte, la autoridad monetaria uruguaya informó que el PIB se expandió un 8,9 por ciento en el período comprendido entre enero y marzo frente a igual lapso del año anterior. A partir de este dato, se calcula que la economía Uruguaya logrará crecer por sobre el 5 por ciento en el 2010, completando su octavo año de crecimiento consecutivo.

La actividad económica chilena creció un 4,6 por ciento interanual en abril, una cifra por encima de lo esperado tras los negativos efectos del terremoto, que reafirmaría la idea de un inminente incremento este mes de la tasa de interés.

Estos datos, han dado una clara señal a los gobiernos nacionales, que ya han comenzado a elevar las tasas de interés de referencia poniendo fin a la expansión monetaria anticíclica

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