Los niños pintaron al estilo de Andy Warhol

Los niños pintaron al estilo de Andy Warhol

Steven Machado y Kevin Rentería jugaban fútbol por las calles de su barrio, Moravia, en el norte de Medellín. Pese a que había tareas de español por hacer y debían cumplir las órdenes de bañarse y ponerse los zapatos, este par de amigos, uno de 10 años, tez morena y dientes blancos como la nieve, y el otro de 7 años, rubio, de ojos esmeralda, huyeron de los deberes hacia el centro cultural.

12 de junio 2010 , 12:00 a.m.

Moravia es conocido por su transformación de basurero municipal, donde las enfermedades y la inseguridad prevalecían, a un sector que le busca una vida mejor a partir de diferentes miradas como el arte y la cultura.

Su imponente Centro de Desarrollo Cultural es uno de los últimos diseños del arquitecto Rogelio Salmona. Está rodeado por talleres de mecánica y casas de madera con techos de zinc. Allí la comunidad recibe talleres de actividades como baile y música.

Husmeando de salón en salón, los niños llegaron a uno en el que había muchos papeles de colores, tijeras, pegante, pinturas, espátulas e imágenes. Ambos, con sus rostros sucios, la ropa rota y descalzos, entraron a curiosear y, como si fuera la sala de su casa, se adueñaron de los implementos, sin preguntar.

–¿Quieren entrar al taller? , les preguntó Felipe.

–¡Sí, profesor, queremos ser sus ayudantes!, contestaron.

Felipe Castelblanco, bogotano, de 24 años, es investigador y tallerista del Museo de Andy Warhol, en Pittsburgh (EE. UU.). Estando en el Museo, leyó un artículo de prensa que reseñaba una exposición con más de 20 piezas originales de Warhol en Jericó (suroeste antioqueño).

Asombrado, quiso hacer su aporte y viajó hasta Jericó, apoyado por la Alcaldía del municipio, para dictar talleres sobre el artista pop.

Armado con luces que le prestó el museo y plantillas, acetatos y otros elementos que él compró, dictó tres clases en las que participaron unas 200 personas. Luego, su amiga Andrea Solano, que trabaja en Moravia, le sugirió que fuera hasta Medellín.

“Aquí es un poquito complicado porque no existe el referente directo de Andy Warhol, pero queremos dar la oportunidad a la gente para que se conecte con su obra y que aprendan algo que les sirva como un negocio”, explica Castelblanco, quien corrió con todos los gastos para el taller de la capital paisa.

Los niños, que cursan segundo y tercero de primaria, nunca habían oído de Warhol. Sin embargo, la emoción que les causaba tener tantos materiales les alcanzó para escuchar quién era él y cuáles eran sus técnicas. Aunque no reconocieron a los personajes de ninguna de sus obras, cuando apareció la imagen de la sopa de tomate no dudaron en responder. Luego, llegó la práctica. Como ícono pop nacional, reemplazando a la famosa Marilyn Monroe, apareció Shakira, en un acetato que se convirtió en una serigrafía. Mientras trabajaban, los chicos comentaban entre ellos: –Ese señor era pobre como nosotros, dijo Kevin.

–Sí, pero aprendió a dibujar y se volvió rico, le contestó Steven.

–Mirá que te estás saliendo.

–Qué va, esto es muy fácil, así se vuelve rico cualquiera.

–¿Y si escuchaste que a los papás les tocó irse como a nosotros?, dijo Steven.

–Sí, ellos también fueron desplazados, pero en Estados Unidos se les dice de otra forma: inmigrantes, respondió Kevin.

Los dos amigos compartieron la clase con diferentes alumnos como una señora conocedora de arte, un joven cuya ropa revelaba sus vínculos con el hip-hop, un artista y un padre con su hija de 3 años, todos vecinos del sector.

Al final, todos aprendieron a hacer serigrafías, collages y esténciles, siguiendo los pasos de un personaje del que nunca habían oído hablar, todo sin salir de su barrio, pues recibieron la misma clase que la gente atiende en The Weekend Factory, un estudio que funciona en el Museo Andy Warhol, con la diferencia de que para llegar allí hay que gastar millones.

'' Sí, ellos (los padres del artista pop Andy Warhol) también fueron desplazados, pero en Estados Unidos se les dice de otra forma: inmigrantes” Kevin Rentería, de 7 años, en un diálogo sobre el artista de EE. UU

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.