ATENTADO DE LAS FARC CONTRA DOS GENERALES

ATENTADO DE LAS FARC CONTRA DOS GENERALES

Un cohete disparado por un guerrillero, estuvo a punto de acabar con la vida de los comandantes entrante y saliente de la VII Brigada del Ejército, generales Luis Correa Castañeda y Norberto Adrada, quienes inspeccionaban el campamento de Alfonso Cano, uno de los jefes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), en las montañas del Meta. Simultáneamente, patrullas del Ejército llegaron ayer a la casa de Manuel Marulanda Vélez, Tirofijo , situada a cuatro kilómetros de donde se produjo el ataque contra los dos altos oficiales.

16 de diciembre 1990 , 12:00 a.m.

En plena montaña, un grupo de periodistas que por primera vez logró llegar a los campamentos de los jefes guerrilleros, debió soportar tres horas de intensos combates en el sitio conocido como El Hueco donde aún subsisten algunos focos de resistencia.

El disparo del cohete se produjo hacia la 1:30 de la tarde cuando los generales Correa y Adrada acababan de entrar a la vivienda de Cano. El proyectil estalló a escasos metros de allí y luego se produjo una nutrida balacera que se prolongó por espacio de media hora.

Los dos oficiales resultaron ilesos pero debieron utilizar la red de trincheras construidas en el campamento para salir del lugar y responder la agresión.

Al parecer, un subversivo logró infiltrarse en el área y ocupar un sitio estratégico sin ser descubierto, porque durante el día numerosos oficiales y soldados de la VII Brigada pasaron por allí y no fueron hostigados.

Seis periodistas de El Espectador, Caracol, RCN, Colprensa, El Espacio y EL TIEMPO quedaron prácticamente acorralados entre el fuego de fusilería guerrillero y la defensa aérea y de artillería del Ejército.

Ocurrió cuando abandonaban la casa de Jacobo Arenas, el desaparecido ideólogo de las FARC, localizada en el medio de un triángulo conformado por los campamentos de Cano, Timoleón Jiménez y Raúl Reyes. La distancia entre sí no supera los dos kilómetros a través de espesa selva.

La mayoría de casas de madera del campamento ocupado por Arenas quedaron intactas pese a los combates, pero antes de entregar esa posición y huir, los guerrilleros incendiaron la residencia de su ideólogo. Así, fue destruida una gran cantidad de documentos, su completa biblioteca y sus pertenencias.

Superado ese momento crítico, el general Correa informó que en el campamento de Tirofijo ocupado luego de una semana de iniciada la Operación Colombia también fue desmantelada una moderna sala de comunicaciones donde estaban instalados más de 25 radios portátiles.

En el complejo hay alrededor de 15 edificaciones: albergues para 150 hombres, teatro, aulas de clase y salas de odontología y de atención médica.

El general Correa dijo que el área está bajo total control militar y aseguró que la estrategia de los alzados en armas consiste en hostigar constantemente a las tropas para desgastarlas.

Esos ataques esporádicos son ejecutados por dos o tres hombres que luego de la acción se dispersan por entre la maraña.

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