Debuta Dante, el ‘parcerito’ que soñaba Juanes

Debuta Dante, el ‘parcerito’ que soñaba Juanes

EDITORA REVISTA ALÓ En exclusiva para el especial de madres de la revista Aló, que circula el jueves 29 de abril, Karen Martínez, nos presentó a Dante y posó como la madre soñada junto a Luna y Paloma, sus hijas mayores. Sin reservas nos habló de su vida familiar, tan real y cotidiana como la de cualquiera...

25 de abril 2010 , 12:00 a.m.

Karen detesta las dietas. Algo inconcebible al ver su torneada figura.

Apenas hace siete meses dio a luz y no queda rastro de los 13 kilos que aumentó, sus medidas de reina –fue Señorita Cartagena en 1999– se mantienen intactas y su belleza leonina (cumple 31 años el 14 de agosto) es perseguida por una nube de paparazzi por las calles de Miami; lleva ocho años como vecina de los Estefan.

Aló la encontró en la Capital del Sol, en la intimidad de su hogar, allí nos topamos con Dante, un angelito regordete. “No para de reírse”, dice la orgullosa mamá, que durante nueve meses lo imaginó jugando feliz dentro de su útero. Luna (7 años) y Paloma (5), las dos princesas, han crecido y heredaron las dotes del papá: tocan piano, pintan, inventan canciones, bailan sin parar.

Karen luce una túnica ligera, creación de Antik Batik, marca que elabora piezas únicas a mano; se trata de un manto generoso, al igual que ella. Se ríe a carcajadas honestas, gesticula con sinceridad y lo mejor de todo: responde con inteligencia y afirma, rotunda, “Estoy viviendo el mejor momento de mi vida”.

Mientras tanto, Luna y Paloma corren por los pasillos: Luna juega al avioncito, Paloma no para de hacer medias lunas y Dante ríe a carcajadas, pues Diana Vergara, su tía prestada, le hace cosquillas en la panza. Karen solo los busca con la mirada.

Vive orgullosa de su labor como mamá y esposa de tiempo completo. “De verdad que ellos necesitan calidad de tiempo, si decides tener bebés es para eso: para guiarlos y darles lo mejor de ti como mamá, y para Juan también es clave mi labor”.

Muchos medios estaban detrás de estas fotos tan esperadas, pero ella es prudente, celosa con su familia y ha mantenido bajo reserva su vida. Sin embargo, le abrió sus puertas a revista Aló, pues se identifica con el concepto de mujer BIT: berraca, inteligente y todera.

Los amores de su vida Su matrimonio con el carismático Juanes se reinventó, gracias a que ‘él volvió a casa’… “Llevo un año y medio disfrutándolo día y noche, porque anda en la etapa de creación del disco. Nos hemos enamorado y estamos muy felices compartiendo la cotidianidad: desayunando juntos, cepillándonos los dientes al tiempo, haciendo mercado, peleando por el control del televisor... Vivo con el hombre al que amo, que me ayuda a crecer. Vamos por la misma dirección, con los mismos ideales...”.

Como padres, ¿cuál es el rol de cada uno? “Ambos tenemos de alcahuetes y de estrictos. Juan con sus hijas se derrite, le dicen: ‘Papá, vamos a esto, papá vamos a lo otro’, y él nunca se niega, aunque es más estricto con los horarios, con el orden en la casa, con las normas. Le fastidia el reguero.

Yo soy un poquito más flexible, más fresca, nos complementamos en esa parte”.

A punto de celebrar su octavo Día de la Madre y ansiosa por la sorpresa que le brindarán en casa –se imagina una tarjeta XL firmada por Luna, Paloma y Dante–, revela que lo mejor que sabe hacer es ser mamá. El chiquitín la tiene babeando… “Este integrante nuevo que la vida nos regaló llegó para completar un ciclo y afianzar un período bien especial, que es el de la familia... Y la fábrica ya se cerró”.

Una mujer al natural Quien espere encontrarse con una diva eróticamente sugerente, vestida de amazona y armada con una fusta de montar, tendrá que golpear en otra puerta.

Karen se la pasa sin maquillaje, es tan bella y sensual como luce en las fotografías y en la televisión, ataviada con jeans, tenis y camisetas. El maquillaje y las pintas glamurosas son simplemente una herramienta que puntualiza su belleza natural.

En sus pocos momentos libres lee, en su mesa de noche reposa Bajo un cielo de mármol, de John Shors. Le apasionan las historias con acento arábigo: “Francamente engancha desde la primera página. Está escrito en primera persona, desde la visión de una mujer diferente para la época, en un mundo de guerras y hombres”. Mientras tanto Juanes pinta con acrílicos. “Tiene un trazo increíble, es un artista con las manos, debería mostrar algún día sus cuadros”.

Karen descansa mínimo siete horas, le gusta dormir bien y no deja de agradecerle al cielo que Dante ya no se levante en las madrugadas, que duerma mejor… “Confieso que a ambos nos cuesta la levantada, sin embargo, al verlo con esa sonrisa inmensa, a ti se te quita todo, hasta la pereza”.

En breve, los novios-esposos parten rumbo a Londres. Allí el cantante realizará unos arreglos del disco. Mientras, las abuelas, Alicia y Olga, se encargarán de los niños...

La entrevista completa, más intimista, en el epicentro de su hogar, con sus sobresaltos, con sus gestos y miradas y con todo lo que se le viene encima a Karen Martínez, en la edición de la revista Aló que circula el jueves 29 de abril.

Una vida como cualquiera otra Para ser sinceros, hay algo que no entendemos las mortales que somos madres y es por qué en el cuerpo de Karen no quedan rezagos de tres embarazos.

¿Cómo es que su barriga se infla y se desinfla mágicamente? “La verdad es que tengo que darles gracias a mis genes, siempre he sido de contextura delgada. El error que no deben cometer las mujeres es comer por dos o por tres. Obviamente, embarazada me antojé de muchas cosas, pero lo importante es alimentar a tu bebé con comida sana. Me gusta comer rico”.

Y constatamos que es una amante de la buena mesa: después de cuatro pinchitos de carne, una generosa ensalada thai y dos vasos de Coca-Cola, afirma: “Como mucho o, bueno, como lo normal, cero remordimientos (risas)”.

Un día normal de Karen, como reza la canción de su marido, se inicia a las 6 de la mañana, entonces despierta a Luna y a Paloma a punta de besos y abrazos, las baña, las arregla, les prepara el desayuno. Mientras tanto, Juanes juega con Dante.

Más tarde las lleva al colegio y, por ahí a las once, se vuela al gimnasio; está encantada con una especie de yoga recargado que se practica dentro del sauna.

JUANES, RODEADO POR LAS MUJERES...

Dante es para Juanes como ‘el parcerito’ que por fin arribó a una casa repleta de mujeres.

“Él lo asumió como ¡wow!, llegó para darnos más felicidad y a Juan, un apoyo masculino en casa. Todo ha sido bien especial, no se cambia por nadie”, dice Karen.

Y hasta les tocó planear el parto, pues el cantante quería estar presente y amenizar los pujos con su buena onda. “Programamos el nacimiento cinco días antes del concierto ‘Paz sin fronteras’, en Cuba. Fue lindo porque además estuvieron presentes la mamá de él y la mía. Juan estaba pegado a Twitter, enviándoles información a todos sus seguidores, minuto a minuto”.

Al llegar a casa, Luna sintió algo de celos, en cambio, Paloma se derritió de amor. Ahora ambas se pelean para cambiarle el pañal, por alzarlo, cantarle y darle la espesa compota de naranja que tanto le encanta (ver foto)

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