La pobreza no aguanta aplazamientos

La pobreza no aguanta aplazamientos

Si todo sigue como va, los objetivos de política que van a estar en juego van a ser seguridad vs. legalidad, como fue evidente en el último debate presidencial, o prosperidad democrática contra legalidad democrática. Ninguno de los dos conceptos incorpora explícitamente una ofensiva frontal contra la pobreza o que uno de los principales objetivos de las políticas propuestas va a ser la justicia social, y si lo propusieran. Pero si lo hicieran, es muy probable que el grueso del electorado lo ignoraría porque la erradicación de la pobreza extrema y el concepto de justicia social han dejado de tener significado o credibilidad de tanto que lo repiten los políticos y los técnicos sin que se hayan visto resultados concretos.

23 de abril 2010 , 12:00 a.m.

A pesar de ello, acabar la pobreza extrema y establecer plenamente no sólo la justicia como institución sino la justicia social como concepto y como objetivo ampliamente compartido sigue siendo inaplazable. The Washington Post acaba de publicar un artículo del conocido periodista Juan Forero sobre la pobreza en Colombia (‘Despite Billions in U.S. Aid, Colombia Struggles to Reduce Poverty’) que produce vergüenza, no por los hechos que describe, que son ampliamente conocidos, sino porque, vistos con ojos de observador extranjero, es evidente que si aquí no se ha hecho lo suficiente para combatir la pobreza extrema no ha sido por falta de recursos, sino por falta de voluntad.

El artículo del Post principia con el comentario de que a pesar del crecimiento económico de Colombia, los países vecinos tienen inferiores niveles de pobreza y de pobreza extrema y que en los ocho años de Uribe mejoró la seguridad y el crecimiento económico fue satisfactorio, pero que los resultados de pobreza fueron menos que satisfactorios.

En Panamá, Ecuador, Venezuela, México, Brasil y Perú son significativamente inferiores las tasas de pobreza y de extrema pobreza. En Costa Rica y Uruguay las tasas de pobreza extrema son una cuarta y una sexta parte las de Colombia. Uno podría alegar que hay problemas de medición, y que los datos no son estrictamente comparables entre países, pero no justifican diferencias tan grandes. La realidad es que en este país hacemos menos a favor de los pobres que en los otros de la región, aun en los más pobres.

Un congresista norteamericano dice que la pobreza no solamente es significativa sino que sus extremos son impresionantes, y remata concluyendo que está en la raíz de la inseguridad. Esto último lo han refutado muchos economistas y científicos sociales, pero la apreciación no deja de tener significado político.

Forero dice que en los pueblos de la Costa Atlántica colombiana es particularmente evidente la brecha entre ricos y pobres (también lo es en el Pacífico) y se refiere al municipio de Algarrobo, donde una familia rica, que ha estado en las noticias por este motivo, recibió auxilios de Agro Ingreso Seguro por un millón de dólares, aproximadamente, mientras que los campesinos pobres en la misma región no recibieron ninguna ayuda y siguen cultivando la tierra propia o ajena en condiciones de desesperante pobreza.

Esta es una de las razones por las cuales no se progresa y permanece la miseria. Los gobiernos se llenan de razones para regalarles plata a los ricos, cuando estos recursos se aprovecharían mejor en programas efectivos para combatir la pobreza.

Colombia es el único, entre los países grandes de América Latina, en donde ha crecido la brecha entre ricos y pobres y que el nivel de indigencia es dos veces el promedio de la región. Más de la mitad de la población rural colombiana es pobre y no recibe un soporte directo del Estado, que ha destinado los recursos a subsidiar ricos.

Hace falta un compromiso firme de los dos candidatos líderes de que van a reducir la miseria y la pobreza por lo menos a nivel de los países vecinos del continente en el período 2010-2014. Prosperidad, Legalidad y Justicia Social podría ser el motto para el período

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.