Los petardos y extorsiones son un dolor de cabeza en el Tolima

Los petardos y extorsiones son un dolor de cabeza en el Tolima

En enero, Juan (nombre ficticio) recibió una llamada de un desconocido que lo conminó a pagar mensualmente a las Farc la suma de 50 mil pesos. El agricultor de Ibagué afirma que no ha pagado un peso pues nadie ha llegado a su finca a cobrarle. Pero tiene temor por su vida.

16 de abril 2010 , 12:00 a.m.

La misma suerte corre Jorge, un comerciante de Rovira. La guerrilla le exigió hace unos días la suma de 200 mil pesos y no sabe qué hacer porque las ganancias de su pequeño local solo le alcanzan para mantener a 4 hijos menores.

Estos son solo dos ejemplos de extorsiones en el Tolima, un fenómeno que desde el año pasado ha tomado fuerza en Ibagué, Líbano, Rovira, Ortega, Chaparral, Cunday, Villarrica, Santa Isabel, Cajamarca y Venadillo.

“Ha tomado fuerza enlos municipios, donde muchos pagan la extorsión y se quedan callados por temor a represalias de la guerrilla”, asegura un alto dirigente campesino que también ha sido víctima de ese delito. El quiso denunciar, pero se desanimó cuando la Fiscalía y la Policía pidieron un sinnúmero de datos y características de los delincuentes que quieren quedarse con su plata. “La que debe investigar es la autoridad, uno se llena de pánico y paga sin detenerse a mirar cómo son las características del delincuente, o si su tono de voz es alto o bajo”, agrega.

El comandante de la Sexta Brigada, coronel Julio César Prieto Rivera, asegura que las extorsiones están estrechamente ligadas a las Farc.

“Del total de las extorsiones que se presentan, el 40 por ciento son ejecutadas por las Farc, un 20 por ciento por la delincuencia común y el 40 por ciento restante se hace desde las cárceles”, afirma.

Explica que la activación de explosivos y petardos en viviendas o negocios, obedece a una forma de amedrentamiento para que el ciudadano pague la extorsión.

Prieto señaló que en municipios como Cajamarca, donde la extorsión había tomado auge por la presencia de la denominada Comisión Cajamarca de las Farc, esta práctica ha disminuido en los últimos días gracias a las operaciones que terminaron con la muerte de peligrosos cabecillas. El golpe más contundente ocurrió en marzo cuando el Ejército realizó un asalto aéreo en Pijao (Quindío). Allí destruyó un campamento y se hirió a alias ‘Enrique’ cabecilla del frente 50 que posteriormente fue dado de baja. Seis guerrilleros más murieron. Ibagué y Rovira “A pesar de los fuertes operativos y controles, las extorsiones siguen presentándose, especialmente en Rovira e Ibagué”, dice el coronel Prieto.

No niega que comerciantes y pequeños agricultores continúan siendo víctimas de ese delito que se ejecuta a través de llamadas a celular o con el envío de una carta.

“En Ibagué y Rovira las extorsiones han aumentado, soportadas con actividades terroristas que incluyen la activación de petardos, tal y como lo pudimos observar el año pasado durante el mes de diciembre, cuando varios locales comerciales de la empresa Gana Gana fueron blanco de atentados”, dijo el coronel.

El secretario de gobierno de Ibagué, Edward Amaya, asegura que buena parte de las extorsiones se hacen desde el interior de la cárcel Picaleña. “La cárcel Picaleña ha sido una universidad de la extorsión, y eso nos preocupa porque a partir del 22 de abril ese centro albergará a 4.000 presos de alta peligrosidad del país”, afirma el funcionario.

- ‘No denuncian por puro miedo’ José Crispín Guerra, presidente de la Asociación de Concejales del Tolima, asegura que en el departamento es alto el número de concejales amenazados.

“Lo que pasa es que muchos no denuncian, por miedo a empeorar las cosas y por proteger a sus familias, prefieren quedarse callados, no decir nada”, asegura este concejal del municipio de Purificación. Lamentó el asesinato del concejal Henry Ramírez y dijo que “el gobierno no puede permitir que se siga matando a este tipo de servidores”.

Explica qe los concejales son servidores. “No entiendo por qué grupos y personas extrañas nos amenazan y matan, nuestra misión es aprobar presupuestos, ser motores del desarrollo y amigos de la comunidad, intercesores ante la autoridad para que sean escuchados los clamores de la gente”, asegura el presidente de la Asociación de Concejales del Tolima.

- Mensajes extorsivos en los recientes explosivos o petardos De acuerdo con el comandante de la Sijin en el Tolima, coronel Óscar Pinzón, las extorsiones en la región se han localizado en los límites entre el Tolima y Quindío, y en municipios como Chaparral, Espinal e Ibagué. Las extorsiones en su mayoría, advierte el alto oficial, son ejecutadas por los frentes 21 y 50 y por la columna Jacobo Prias Alape. Las extorsiones oscilan entre los 2 y 20 millones de pesos. A los pequeños comerciantes y agricultores los extorsiona la delincuencia común, reductos del paramilitarismo o las llamadas ‘Agulas Negras’. En lo corrido del 2010 a la Sijín se han reportado cinco casos de extorsión. Pese a que la gente cada vez tiene menos miedo a denunciar, las mismas carecen, dice el coronel Pinzón, de detalles que permitan a las autoridades iniciar una investigación eficaz.

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