Secciones
Síguenos en:
CAMBALACHE Vientos frescos en la campaña

CAMBALACHE Vientos frescos en la campaña

Si Internet fuera una urna, Antanas Mockus ya sería Presidente. Los correos, foros, blogs y Facebooks están inundados de mensajes que piden votar por la fórmula Mockus-Fajardo. No se trata de la propaganda política habitual.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
11 de abril 2010 , 12:00 a. m.

Hay algo más: es gente que reenvía artículos de prensa a favor del candidato verde, grupos que piden acción, ciudadanos que no pensaban votar o iban a hacerlo por otro candidato y ahora se plantean apoyar a Mockus-Fajardo. Cierta amiga mía pide el sufragio por el ex alcalde argumentando (y con razón) que “nos consta que es el único candidato que no tiene rabo de paja”. Hay, incluso, una canción en YouTube cuya letra dice: “Me muero de las ganas / que nos gobierne Antanas”. Resulta mejor como ejemplo de lealtad que de gramática y melodía, pero al menos no fue contratada por un costoso asesor publicitario.

Todo lo anterior significaría poco, ya que un niño con un computador es capaz de enviar miles de mensajes al día, si no fuera porque más allá de la www también florecen signos sorprendentes. El primero, por supuesto, que Mockus haya desplazado a Noemí del segundo lugar de preferencias de los votantes. Pero no es menos interesante recordar que la aplicación de nuevas tecnologías a campañas de entusiasmo cívico ha producido varios terremotos.

Los viejos casetes ayudaron a tumbar al sha de Irán y a subir a los religiosos de pelo en barba, pecho y alma. Un movimiento juvenil desatado a punta de mensajes de celular acabó por elegir a José Luis Rodríguez Zapatero en España. Está claro el papel clave de Facebook en la marea de simpatía ciudadana que llevó a Barack Obama a la Casa Blanca.

Todo indica, pues, que la campaña presidencial colombiana, que prometía ser detestable espectáculo de voltearepismo, riñas de chaqueteros, feria de zancadillas y descarada exhibición de complicidades oportunistas de la roñosa oligarquía política (los Gómez, los Ospina y parte de los Lleras adhirieron a Santos, por ejemplo) adquirió repentino interés y frescura.

“Huele a oxígeno”, escribe un espontáneo en un foro. Y sí: la campaña emana ahora mejores aromas. No sé si a oxígeno, pero huele que puede ocurrir algo novedoso.

Siempre se ha sabido que en Colombia suelen vencer las maquinarias electorales, por podridas que parezcan y fraudulentas que sean (indigna ver los insultantes chocorazos del Valle, Atlántico y Bolívar). Pero también sabemos que el candidato que logre conmover una parte de esa masa electoral que no vota, y que ya alcanza el 55 por ciento, acabará en la Casa de Nariño. ¿Recuerdan el triunfo de Belisario Betancur? ¿Recuerdan cuando empezó a subir Álvaro Uribe como una esponja en el 2002? Arrancó en 4 por ciento y no hubo quien lo atajara.

¿Será este el caso de Mockus? Difícil pronosticarlo por ahora. Pero soplan vientos frescos y sería una bendición para la democracia que la escogencia final se diera entre opciones francamente diferentes. Debo confesar que en la primera vuelta me planteo votar por el Polo, por razones que expondré en otro momento. Pero me alegraría por el país que en la segunda vuelta, a la cual casi seguramente se llegará, no tuviéramos que resignarnos a escoger entre dos tósigos.

ESQUIRLAS. 1) Juan Gossaín hizo una denuncia que merece atención, y es el soborno judicial que intentó un fiscal de Nueva York a un narco colombiano preso en esa ciudad para que comprometiera en una falsa trama de droga al almirante Gabriel Arango Bacci. Desde que se entregó a los hampones el poder de permutar tiempo de reclusión por mentiras, los reos negocian venganzas e imparten injusticia. Ojo: alguien está disparando torpedos al buque del almirante Arango, que ya sobrevivió al primero. 2) Los pensionados residentes en el exterior padecen lo indecible por cuenta de la tal prueba de supervivencia, cada vez más kafkiana y costosa. ¿Qué pasó con la entidad encargada de desmontar el papeleo? Si aún existe, aquí tiene una oportunidad misericordiosa de justificar su existencia.

cambalache@mail.ddnet.es

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.