‘Dos liberaciones no son suficientes'

‘Dos liberaciones no son suficientes'

Serenidad, prudencia y temple. Así se muestra el cardenal Pedro Rubiano Sáenz cuando habla de política y de religión.

01 de abril 2010 , 12:00 a.m.

En cuestión de meses dejará el Arzobispado de Bogotá y desde ya le da la bendición a quien el Papa nombre como su sucesor.

Una vez esto suceda, se dedicará a la reflexión y a la lectura. Durante los días santos, hizo un llamado a los feligreses a reflexionar, reforzar los valores humanos y a no dedicarse sólo a “repetir oraciones”.

¿Qué opina de las recientes liberaciones y qué llamado hace a las Farc? Los colombianos estamos alegres por la liberación de estas dos personas; tenemos que reconocer el esfuerzo que viene haciendo la senadora Piedad Córdoba, lo mismo que monseñor Leonardo Gómez. La liberación de dos personas nos alegra, pero hay que pedirle a Dios que mueva el corazón de estos señores de la guerrilla, que entiendan que el país exige la liberación de todos los secuestrados y que con eso darían un paso para poder reintegrarse al país. Deben dejar esta ignominiosa profesión de estar secuestrando y extorsionando.

¿Hay algún mensaje para los demás secuestrados? Les pido a los colombianos que oremos por los secuestrados. La Iglesia no se olvida de ellos y haremos lo que esté a nuestro alcance para ayudar a su liberación.

¿Qué piensa del debate por declarar días festivos los jueves y viernes Santos en un país laico? Hay gente que piensa de diferentes maneras, dejémoslos que opinen. La Semana Santa son días de descanso, de reflexión, y esto no perjudica a nadie.

Alguna persona por muy inteligente que quiera mostrarse al hablar de esto puede terminar haciendo el ridículo.

¿No le da susto la decisión de mantener al Señor Caído en Monserrate, a pesar del llamado de bajarlo para evitar riesgos? Si ese camino el Distrito lo estuvo arreglando, ¿por qué a última hora dice que no? ¿Lo que hicieron durante un año sirvió o no sirvió? Si han gastado tanto dinero, se supone que es para que sirva y no esté cerrado… La gente podrá subir por el teleférico o funicular y si no pueden subir, que vengan a los templos a orar.

¿Cómo es la participación de los colombianos hoy en Semana Santa? En estos días mucha gente participa en los oficios sagrados, pero otros se van de vacaciones porque buscan un descanso. Pero en este caso no se deben olvidar que esos días son de oración y de acción de gracias. El hecho que uno se vaya de vacaciones no significa que esté mal, pero donde se encuentre puede participar en las celebraciones de la Semana Mayor.

Cambiando de tema, ¿cree que el Papa ha salido bien librado del tema de la pederastia en la Iglesia? Al Santo Padre lo conozco desde hace muchos años y es una persona de rectitud, de gran bondad y a quien admiro. Desafortunadamente, estas cosas suceden y pasan en el diario vivir. En el caso de la Iglesia, si hay un escándalo, esto repercute con más resonancia porque se espera que todos nosotros seamos coherentes con la vocación. Si un sacerdote no es capaz de comportarse bien, lo mejor es retirarlo.

¿Y la responsabilidad del Papa en este tema? Lógicamente señalan al Santo Padre y él es un hombre de iglesia, de fe, pero es lo mismo que pasa en una familia: si un hijo sale ‘calavera’, no es culpa del papá ni de la mamá, ellos sufren pero no son responsables; lo mismo pasa en la Iglesia, si un sacerdote se maneja mal no se le puede echar la culpa al obispo o al cardenal. Si uno sabe de un caso, pues denuncia y sanciona al sacerdote, pero uno muchas veces no sabe.

¿Cuál candidato le gusta? (Risas). Dicen que entre gustos no hay disgustos, solo hay que ver cuál le parece a uno mejor e informarse.

¿Cómo ve el proceso electoral? De los distintos candidatos, uno debe votar por el que uno crea puede prestarle un mejor servicio, no se puede votar a ciegas.

1a. palabra: - Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.

“Hay personas que tienen razones para odiar: la mujer a la que le han asesinado a su esposo, a sus hijos; el padre que, presionado por un grupo, tiene que abandonar su tierra; aquellos que engrosan los cinturones de miseria de las ciudades y donde ven que sus hijas se prostituyen y que sus hijos se vuelven ladrones para subsistir.

“Cuántas personas tienen heridas en el corazón porque sus familiares han sido asesinados en masacres o en ‘falsos positivos’; es mucho el dolor y mucho el deseo de venganza. Sólo el perdón puede liberarnos y salvarnos, como Jesús nos enseña”.

Monseñor Julio César Vidal, obispo de Montería.

2a. palabra - En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso.

“¿Qué podemos pensar los habitantes de este siglo sobre ese Salvador que nos tuvo presentes en la hora de su cruz? Ese Salvador sigue crucificado en las personas que sufren, por las víctimas de la violencia y de los que se dejaron llevar por el mal.

“La técnica, los avances científicos, la economía y la industria serán las realidades que nos salven, pero los resultados no parecen corroborar esos sueños; vivimos un mundo globalizado que sufre la pérdida de la fe y el aumento de la violencia, la corrupción y los embates de lo ilícito. Mucho le hemos dedicado al progreso material, pero no al espiritual”.

Monseñor Gustavo Girón, obispo de Tumaco.

3a. palabra - Mujer, he ahí a tu hijo.

“Imaginemos a las madres que sufren, que ven a sus hijos secuestrados, encadenados, en cárceles, perseguidos, con hambre, sin trabajo, enfermos, sin fe; esa es la madre colombiana que en esta Semana Santa, como a la madre de Jesús, vamos a tener presente. ¡Qué gracia tener un amor de madre, el más parecido al amor de Dios y al de la Virgen María! Exhorto a que le entreguemos nuestra patria, pobreza, madurez y nuestra inmadurez política a la Virgen María; que le entreguemos las familias rotas y las dificultades de la guerra fratricida; los corazones duros de quienes no quieren ceder para buscarle una salida a la guerra y dar un camino hacia la paz”.

Monseñor Juan Vicente Córdoba, sec. Conferencia Episcopal.

4a. palabra - ¡Dios mío, por qué me has abandonado? “¡Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado? Presintiendo su muerte y tras una larga agonía, en una súplica angustiada, fue el reclamo del hijo al padre. Cristo se solidariza con millones de mujeres y hombres que sufren en este mundo, un grito preñado de soledad e impotencia; se solidariza con los abandonados, con los enfermos que no caben en un adecuado sistema de salud, con los secuestrados y con los desplazados.

“Algo no funciona porque existen muchos Judas que traicionan a sus hermanos, que se mueven por caminos de degradación y muerte, que desprecian a una mayoría inocente ante los artilugios del poder, para desposeer de su tierra y de su dignidad a los campesinos y a las comunidades indígenas.

“Son mafias del poder, de la política, del transporte, del dinero, de la salud y del narcotráfico que arrasan sin misericordia, que ahogan, que traicionan, que excluyen: es el mundo del insensato que se ríe de Dios, es el mundo que sigue crucificado”.

Monseñor Fidel León Cadavid, obispo de Quibdó.

5a. palabra Tengo sed.

“¿De qué tiene sed nuestro pueblo colombiano? Tiene sed de Dios, a pesar del esfuerzo permanente de esta sociedad de consumo que quiere eliminar todo concepto de Dios; de ahí que se haya optado por proponer un Dios a la carta, una religión a la carta, un Dios que encaje con el concepto de felicidad actual. Un Dios light para una sociedad light.

“Sed de Dios es denunciar que el mundo no sólo puede servir alrededor del mercado y de la economía. Ahí está el gran error de nuestros gobernantes y empresarios, y el fracaso de sus reformas.

“Témanles ustedes a los gobernantes cuyo Dios es simplemente la producción material, que a todo le ponen precio; les falta, lamentablemente, humanidad y, sin humanidad, no hay humanistas y mucho menos estadistas, que es el verdadero perfil de un gobernante.

“¡Qué van a poder comprender lo que es la miseria, la marginación y la exclusión; qué van a sentir la progresiva destrucción de quien lleva tiempo desempleado!”.

Monseñor Jaime Prieto Amaya, obispo de Cúcuta

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