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BUENOS AIRES, UNA ESCALA

BUENOS AIRES, UNA ESCALA

Hubo un detalle que llamó la atención en la mañana del lunes en el Aeropuerto de Ezeiza: la mayoría de los integrantes del plantel del Atlético Nacional miraba con la ansiedad normal del pasajero que aparecieran las maletas por la pasarela del equipaje.

Y qué tiene de especial el hecho? Que tratándose de deportistas, lo corriente sería un maletín con el propósito de guardar sus prendas para una estadía de apenas tres días...

Nadie lo dice abiertamente por el respeto obvio hacia el rival, y mas aún cuando se habla de un cuadro de la alcurnia de River Plate, pero tal es el grado de optimismo para lograr la clasificación a la final de la Copa Libertadores de América, que prefirieron ser precavidos, recurrir a la maleta tradicional de viaje y equiparse para un periplo de por lo menos diez días.

A 860 kilómetros por hora y a 11.200 metros de altura, esa fue la sensación que transmitió este renovado plantel verdolaga que mañana define su paso a la final nada menos que en el Monumental de Nuñez, el templo de River Plate, del fútbol argentino y si se quiere mundial.

Ellos saben perfectamente que si logran ese objetivo de una vez arrancarán hacia la sede del ganador entre Emelec y Gremio. Guayaquil o Porto Alegre. No habrá regreso a Colombia por el momento.

Este viaje de ilusiones comenzó a las 9:30 p.m. del domingo en el Aeropuerto Eldorado de Bogotá. La aeronave de Avianca hizo una escala de una hora en Santiago de Chile y a las 7:45 a.m. (5:45 a.m. en Colombia), aterrizó en Ezeiza.

Fue un vuelo el silencio: apenas el avión despegó la mayoría de jugadores prefirió conciliar el sueño. Esa misma situación horaria, de noche y de madrugada, despojó a los verdolagas de las presiones propias de hinchas, curiosos y público en general que suelen aprovechar estos desplazamientos para los autógrafos o bien tomarse una placa fotográfica. El sueño fue el principal aliado de esta delegación que representa la esperanza de todo un país.

Sabemos que la mayor responsabilidad será de ellos porque hasta el momento nosotros vamos ganando 1 a 0. Entonces, eso nos permitirá aguantar un poco. Se habla mucho de la presión en el Monumental, pero ningún jugador en el mundo se ha muerto en un estadio por la tensión , dice Mauricio El Chicho Serna, uno de los hombres de confianza del técnico Juan José Peláez.

Es una especie de comodín que el estratega mueve de la primera a la segunda línea de volantes y si se quiere hasta el frente de ataque.

No había presencia de medios de comunicación locales en el principal aeropuerto del gran Buenos Aires. Es más importante para los argentinos el mismo comienzo del campeonato (apenas van dos fechas), los triunfos de Boca Juniors con gol de agonía o la victoria del kinder que River Plate envió a Belgrano el plantel satélite del equipo millonario , como le dicen, que la llegada de Nacional. Ramón Angel Díaz reservó su equipo titular para el juego de este miércoles.

Por tal motivo, no hubo demoras en el aeroparque. Las únicas entrevistas que se concedieron fueron para los periodistas colombianos que se desplazaron en el mismo vuelo. Por ahí alguien alcanzó a halar del saco a René Higuita, pero el guardavallas hizo caso omiso, levantó su mano para saludar y prosiguió su camino. Es indudable que todas las miradas se las lleva el arquero, conocido por estos lares desde la Copa América de 1987 y quien refrendó su gran personalidad el miércoles pasado con ese golazo de tiro libre en el Atanasio Girardot.

A las 9:30 a.m. la delegación ya estaba alojada en el céntrico Hotel de Las Américas. La mayoría pasó de una vez al bufé del desayuno y posteriormente se fueron a las habitaciones para dormir hasta el mediodía. Luego del almuerzo, otra pequeña siesta. Y sobre las 3:30 p.m., se buscó un campo de entrenamiento para realizar un suave trote y sacarse un poco el cansancio del viaje.

El clima no está tan gélido como hace unas semanas en la Copa América , comentaba José Fernando Santa. La temperatura a las 3 de la tarde estaba en 10 grados centígrados y la humedad llegaba al 93 por ciento. Había frío en realidad, pero no era tan penetrante como el sufrido hace quince días.

Tampoco la temperatura para el partido se notaba caliente. Nooo. El equipo no está jugando bien, saca resultados pero sin llenar. Y la hinchada de River Plate es muy exigente, le gusta, por encima de todo, el buen fútbol. De pronto ni se llena el estadio , decía Jorge Barraza, colaborador de EL TIEMPO.

De pronto, con el paso de las horas, crecerá la expectativa. Ya en la noche apareció alguna cámara de televisión para entrevistar al técnico Juan José Peláez. Pero no es propiamente el aluvión periodístico del que se hace gala en Colombia.

Eso ayuda para la tranquilidad. No se siente presión y es otro detalle que aflora para cimentar estas ilusiones. Hoy el cuadro sostendrá práctica a fondo en la mañana, y en la noche hará el reconocimiento del campo.

Dicen que no vayamos por el peligro de la hinchada. Pero yo no creo en esas cosas. No podemos sentir miedo a estas alturas , afirmó el delegado Juan Guillermo Montoya.

Por ahora empezaron las averiguaciones para las conexiones. Guayaquil o Porto Alegre?

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