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IDEAS CON MÁS DE UNA PIEZA

IDEAS CON MÁS DE UNA PIEZA

Colombia es un país donde, por los bajos costos de la mano de obra y de algunos materiales, la cultura del ladrillo está muy arraigada.

Pero, con la apertura económica y ante la necesidad de bajar los costos de la construcción, las propuestas novedosas se ofrecen desde el exterior.

Luego de que algunos sistemas prefabricados fracasaron en su intento por ingresar al mercado nacional, las opciones se centran ahora en traer paneles y láminas de diferente forma, material y tamaño.

Las ofertas vienen de Europa, especialmente de Austria, Alemania e Italia, y de los Estados Unidos.

Aunque en los países desarrollados se usan desde hace varios decenios, solo hasta ahora comienzan a abrir un espacio en la construcción colombiana.

Y la primera conquista es el uso de láminas de yeso para construir cielorasos y paredes falsas, especialmente en divisiones interiores. De esas ya se colocaron en la remodelación del aeropuerto Eldorado y en la construcción del hotel Parque Royal, en Bogotá, instaladas por Panel Rock, representante en Colombia de Drywall Gypsum Panels.

Otro tipo de lámina que ingresó fuerte al mercado nacional con el respaldo de Pavco es la conocida con el nombre de Plycem.

Es un material similar al asbesto cemento, que se puede trabajar como la madera. Tiene las mismas aplicaciones que las de yeso y características similares: incombustible y aislante térmico y acústico.

Las grandes ventajas de esas láminas son su versatilidad y la rapidez en la instalación. Eso las hace atractivas.

La austríaca en Colombia Austria ofrece otro tipo de lámina y con ella todo un sistema constructivo: el Big-Velox.

Los austríacos buscan traer toda la tecnología e instalar plantas en Suramérica.

En la elaboración de las láminas utilizan, como materia prima, astillas de madera, cascarilla de arroz, matas de algodón, cemento y otros aditivos aglutinantes.

Los tableros básicos miden dos metros de largo por cincuenta centímetros de ancho y grosores entre 2,5 y 7,5 centímetros. Una planta produce 13 diferentes tamaños y formas de tableros para la construcción prefabricada.

Con ellos se puede construir desde viviendas sencillas de un piso, hasta edificios de mediana altura.

Un sistema similar, traído de Alemania, pero al que se incorporó ingenio criollo, es el que los antioqueños denominan Cemate, sigla de las palabras cemento, madera y tecnología.

Se trata de láminas de un grosor de cuatro centímetros, con un marco en lámina galvanizada que, además, sirve como elemento de ensamble.

Son elaboradas con virutas de madera de bosques industriales (pátula y ciprés), cemento Portland (gris) y aglutinantes de silicato alcalino.

Según los fabricantes, así se obtiene una lámina que pesa 35 kilogramos por metro cuadrado, que se puede cortar en diferentes medidas para ensamblar casas de interés social, casas de campo, escuelas y campamentos.

Una casa de 36 metros cuadrados, sin acabados, se puede construir en cuatro días con una cuadrilla de cinco hombres, luego de haber terminado una placa en concreto que sirve de base.

En Medellín, esta casa cuesta dos millones y medio de pesos.

La italiana en...

Otro sistema constructivo que parte de similar concepto, pero más sofisticado, es el Ecogrip, que ofrece la firma Construcciones Tecnológicas Colombo-Italianas.

Son módulos pequeños de poliuretano expandido, de 60 x 30 x 16 centímetros, que se ensamblan uno sobre otro sin necesidad de pegar, para formar las paredes.

El módulo base de Ecogrip es un panel doble en forma de bloque, compuesto por dos láminas de poliuretano rígido, con lados externos revestidos con una mezcla de cemento, celulosa, silicios y aglomerados, que le dan el acabado al muro. También, se pueden revestir las fachadas con el material que se desee.

Cada módulo está dotado de ensambles que facilitan la composición. Esas cualidades permiten armar en seco una pared y luego rellenarla de concreto, sin necesidad de utilizar armazones.

Es una modalidad del sistema constructivo de muros portantes, donde se eliminan las columnas y las vigas, y con el cual se pueden levantar edificios hasta de ocho pisos.

Las ventajas del sistema son varias. Por un lado, la versatilidad, pues al iniciar de dos o tres módulos básicos que se pueden cortar fácilmente, se construye todo tipo de muro y sus empates.

De otro lado, la velocidad de la construcción (una casa de 150 metros cuadrados, completamente terminada, se construye en treinta días con un equipo de cinco obreros), la eliminación del mortero de pega, el llenado en concreto sin necesidad de encofrados y el acabado del muro muestran facilmente sus bondades.

El sistema Ecogrip ya cuenta con una planta de fabricación en Fontibón y varias obras iniciadas.

Otra ventaja de usar láminas y paneles es que se evitan las regatas en los muros para los ductos de las instalaciones eléctricas, hidráulicas y sanitarias.

Como los muros inicialmente son huecos, la labor de instalaciones se hace sencilla y ágil.

El uso de esos sistemas demuestra que los colombianos ya no le temen a construir muros que no sean de ladrillo.

Así, comienzan a verse las ventajas de los prefabricados, de los cuales, las láminas y paneles son la primera conquista.

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