PARA QUÉ ALCANZAN DOS SALARIOS MÍNIMOS

PARA QUÉ ALCANZAN DOS SALARIOS MÍNIMOS

Para qué alcanzan dos salarios mínimos? La canasta familiar de una familia de obreros quedó costando, a partir de este mes, 292.272 pesos mensuales. (VER GRAFICAS: VALOR DE LA CANASTA FAMILIAR DE OBREROS y VALOR DE LA CANASTA FAMILIAR DE EMPLEADOS. VER TABLA: PRINCIPALES RUBROS DE LA CANASTA)

07 de enero 1996 , 12:00 a.m.

Es decir, se necesitan 2,06 salarios mínimos para poder adquirir los 180 productos y servicios que incluye. Hace 10 años se requerían 1,9 salarios.

El problema es que la canasta está desajustada y por ello si algún gasto se dispara, hay que sacar alimentos del mercado familiar.

Según las ponderaciones que maneja el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, en arrendamiento (o pago de cuota de apartamento), no se deberían gastar más de 58.667 pesos mensuales. Quien pase de ahí, de inmediato verá que se le desajustan las otras necesidades.

Los gastos en alimentos deberían ser de 101.000 pesos, 26.976 en vestuario, 5.232 en transporte, y solo 4.000 pesos en cervecita y aguardiente.

La canasta de empleados, clase media, quedó en 773.324 pesos mensuales.

Si un obrero se gasta este año más de 60.000 pesos mensuales en arriendo o en pago de cuota de vivienda, de inmediato se le descuadra el mercado.

También se le desajusta si almuerza mucho en la calle, si compra más de 15 litros de leche y más de 17 gaseosas al mes, o si se le va la mano en cervecita o aguardiente durante el fin de semana.

Estas cifras, que son un promedio aproximado de lo que corresponde a cada producto en la canasta familiar, sirven para demostrar que es cierto que cada día la plata alcanza para menos.

Desde mediados de diciembre, los 3,5 millones de colombianos que devengan el salario mínimo, saben que mensualmente recibirán 142.125,50 pesos de salario y 13.568 pesos por subsidio de transporte. En total, 155.693,50 pesos. El aumento es de 19,5 por ciento frente a 1995, que fue lo que se negoció en el Pacto Social.

Como ya es costumbre, cuando se conocieron esas cifras muchos trabajadores salieron a recordar que ese dinero no alcanza para comprar la canasta familiar que investiga el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Pero lo que ninguno ha mencionado, porque no existen cifras exactas, es cuánto cuesta esa canasta.

Y cuánto vale? Un cálculo aproximado realizado por EL TIEMPO permitió concluir que la canasta familiar para una familia de un obrero costaba, el primero de enero, 292.272 pesos mensuales. Un 19,47 más que en enero del año pasado.

A simple vista, si se cruza el valor de la canasta con el mínimo, cualquiera puede afirmar que el salario básico apenas alcanza para comprar la mitad de los productos y servicios. Pero hay que recordar que la canasta que maneja el Dane desde hace años es para una familia de cinco personas (padre, madre y tres hijos), en la cual los dos ganan el salario mínimo y subsidio de transporte. En los casos en que esa teoría se cumpla, los ingresos familiares son de 311.387 pesos mensuales, sin contar horas extras, dominicales, primas y subsidio familiar.

El organismo oficial no volvió a calcular el valor de la canasta desde 1988, porque considera que la cifra no es exacta. Sin embargo, con el fin de ver la tendencia entre el costo de vida y la remuneración básica, EL TIEMPO ha venido actualizando cada año la cifra. Y ha podido comprobar que debido a que en algunos años el mínimo ha sido reajustado por debajo de la inflación, cada vez se requiere más dinero para completar la canasta. En 1987 se necesitaban 1,9 salarios mínimos para completar la canasta y ahora se requieren 2,06 salarios.

Qué se puede comprar? Aunque la canasta familiar no se puede aplicar de manera rígida para todas las familias de bajos ingresos, sí se pueden hacer algunos cálculos aproximados sobre lo que se alcanza a comprar con 292.272 pesos.

Comencemos por lo que más cuesta: el arriendo, que en algunos casos habría que asimilarlo al pago de la cuota de una vivienda por el sistema Upac. Según las estadísticas oficiales, en ese gasto se va poco más del 20 por ciento de los ingresos. Es decir, 58.667 pesos mensuales.

Si una familia que perciba dos salarios mínimos gasta más en vivienda, hay que concluir que tiene que dejar de adquirir otros productos o servicios. Y si los ingresos son de solo un salario, como sucede en muchos casos, la situación es dramática.

En alimentos, que es el grupo de productos que más pesa en la canasta, teóricamente se deben gastar en el mes 101.828 pesos, poco más de la tercera parte de los ingresos.

Al hacer las cuentas con base en la participación porcentual de cada producto en la canasta, se concluye que en muchos casos hay que dejar de consumir algunos bienes o hacer malabares para que de cada cosa se pueda comprar un poco.

Por ejemplo, en carne, que es el alimento de mayor peso por su costo, teóricamente no se deberían gastar más de 28.246 pesos, cerca de 10 por ciento de los ingresos. Y para cuánto alcanza? Con un precio actual promedio de 2.000 pesos por libra, da para unas 14 o 15 libras al mes. Menos de media libra diaria para cinco personas.

Con la leche y las gaseosas sucede algo similar. La participación que tienen en la canasta no da para más de 14 libros (a 440 pesos) y 17 gaseosas (a 175 cada una).

Y los gastos en pan, que en ciudades como Bogotá es vital en la canasta, tampoco parecen suficientes. En ese producto no se deberían ir más de 4.822 pesos mensuales, es decir que alcanzarían para 24 panes de 200 pesos al mes. Y ahora un pan de ese precio es pequeño para el desayuno de cinco personas.

Dentro de los cálculos que incluimos en el cuadro sobre gastos, hay uno más preocupante: el almuerzo por fuera del hogar. Para este rubro, la canasta contempla una participación de 1,07 por ciento de los gastos, es decir 3.139 pesos, que alcanzarían para un par de sancochos en un restaurante popular. Sin embargo, hay que tener en cuenta que si los padres almuerzan por fuera, probablemente disminuyen los gastos en algunos alimentos, ya que en la casa solo tomarían desayuno y comida de lunes a viernes. En algunas ciudades, como Bogotá, la participación de gastos por fuera del hogar, es superior.

Aparte de que a muchos no les alcanzan los ingresos para los alimentos, algunos tienden a gastar más de lo que deberían en licor en la tradicional rasca de fin de semana. Según las ponderaciones de la canasta, en cerveza no se deberían gastar más de 0,7 por ciento de los ingresos y en aguardiente otro tanto, es decir, alrededor de 2.000 pesos en cada uno de esos productos. Eso da solo para unas diez cervezas y para media botellita de aguardiente al mes.

Los otros gastos Si para los gastos de arriendo y alimentos muchas familias tienen dificultades, en los demás rubros de la canasta la situación no es mejor.

Siguiendo con las ponderaciones, se concluye que una familia de ingresos bajos no debería dedicar a pago de energía eléctrica más de 4.983 pesos mensuales. La cifra, probablemente se ajusta a la realidad en muchos casos, pero podría complicarse este y los próximos años por el desmonte de los subsidios. Lo mismo sucede con los servicios de acueducto y alcantarillado, para los cuales se deberían dedicar 1,26 por ciento de los ingresos, es decir 3.674 pesos mensuales.

El vestuario, que es uno de los grupos de productos que se compra cada dos o tres meses, también parece insuficiente. Este grupo representa el 9,23 por ciento de los gastos, es decir 26.976 pesos mensuales, que alcanzarían para un par de zapatos de regular calidad o para un par de camisas. Los gastos en vestuario durante el año serían de 323.712 pesos que, teóricamente, deberían alcanzar para vestido y calzado de las cinco personas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que para este tipo de gastos se utilizan, fundamentalmente, las primas de mitad y final de año.

La participación de los gastos en transporte público, bus urbano y buseta, también se queda muy corta, pues le dedica 1,79 por ciento, es decir 5.232 pesos mensuales, que apenas alcanzan para unos 20 pasajes de 250 pesos en promedio.

La lista podría ser interminable, porque la canasta de obreros incluye alrededor de 180 productos y servicios, de los cuales algunos seguramente solo se alcanzan a comprar de cuando en cuando, porque se va más dinero en los gastos básicos.

En otros casos, las cuentas se pueden descuadrar porque por una enfermedad los gastos en salud pueden sobrepasar los 11.179 pesos mensuales (el 3,8 por ciento de los ingresos).

La canasta de empleados La canasta de empleados, es decir de familias de ingresos medios, ha venido creciendo en la misma proporción en los últimos años, aunque en algunas ocasiones este sector ha registrado niveles de inflación ligeramente inferiores al de obreros.

Los cálculos de EL TIEMPO permitieron concluir que en los últimos diez años la canasta familiar de este grupo aumentó casi ocho veces. De 106.000 pesos que valía en 1987 pasó a 773.324 pesos mensuales al comenzar enero del presente año.

También para este grupo, la canasta es para una familia de cinco personas, en la cual dos trabajan. Es decir, se supone que los ingresos básicos deberían ser de 386.662 pesos por cada uno. Como no existen cifras precisas sobre los ingresos reales en este estrato y en qué se los están gastando, resulta difícil saber qué tan suficientes o insuficientes resultan frente a la canasta.

Sin embargo, algunos cálculos básicos permiten concluir que, como en las familias de ingresos bajos, la situación no es fácil de manejar. Por ejemplo, suponiendo que dedicaran el mismo 20 por ciento para el pago de alquiler o de cuota mensual de vivienda, serían 154.648 pesos.

Esa cifra puede resultar insuficiente en muchos casos. En ciudades como Bogotá un arriendo para una familia de cinco personas de clase media difícilmente baja de 300.000 pesos, a no ser que la vivienda esté localizada en un barrio popular. Y si se mira contra la cuota de compra de vivienda, la situación es similar, porque un gasto de 154.648 pesos sería para una deuda de nueve o diez millones de pesos, que está lejos de la realidad.

En los gastos de alimentos, vivienda, transporte, educación, salud y otros, en las familias de ingresos medios hay un mayor margen de maniobra, pero de todas formas se sabe que son muchos los que también tienen que hacer malabares para que no se dispare la canasta más allá de los ingresos.

Una nueva canasta familiar Por qué a nadie le dan las cuentas de la canasta familiar? En parte, porque los ingresos no han crecido al mismo ritmo de los precios, pero también porque se trata de una muestra de productos y servicios que no todos consumen.

Y hay un elemento más importante: la canasta que utiliza el Dane para medir la inflación, se ha quedado rezagada en lo que tiene que ver con ingresos. La canasta que se está utilizando se comenzó a aplicar desde enero de 1989, con base en unas encuestas de ingresos y gastos de 1984 y 1985.

En vista de que está desactualizada y hay que revisar la participación de algunos productos y servicios y la conformación de los estratos sociales, desde finales del gobierno anterior se comenzó una investigación entre 50.000 familias del país para determinar ingresos y gastos.

Aunque se tenía previsto que la nueva canasta debería empezar a regir desde el primero de enero de este año, los estudios se han demorado y se prevé que estarán listos para someterlos a prueba en el segundo semestre. Es decir, este año podría haber dos canastas paralelas y a partir de 1997 el país tendría una nueva canasta familiar.

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