El Armagedón de Obama

El Armagedón de Obama

Una buena película que aún no se estrena en Colombia, pero ya llega, Invictus, dirigida por Clint Eastwood y protagonizada por Morgan Freeman, relata la forma como el ex presidente sudafricano Nelson Mandela retó al equipo de rugby de su país a ganar el campeonato mundial de 1995 para mostrarle al mundo cómo Sudáfrica había comenzado a sanar sus heridas del apartheid.

13 de diciembre 2009 , 12:00 a.m.

Deben nominar a Freeman al Oscar por su inteligente y seductora caracterización. Pero sobre todo la película permite admirar las razones por las cuales Mandela mereció el Premio Nobel de la Paz, después de ser durante 27 años un preso político en una minúscula celda, ganar las primeras elecciones democráticas y llevar a su país a una histórica transición política hacia una democracia multirracial.

Comparen los méritos de Mandela con los de Barack Obama. Entenderán por qué pongo el tema.

A Obama lo eligieron Presidente los norteamericanos para que acabara la guerra. Y para eso le entregaron el Nobel de Paz. Una guerra que, por cierto, ya lleva ocho años, el doble de la Segunda Guerra Mundial. Pero ahora es evidente que eso no sucederá sin antes hacer una parada táctica para escalarla primero, con el envío de 30.000 nuevos soldados a Afganistán.

Se me revolvió mi corazoncito pacifista con su discurso en la ceremonia de entrega del Premio, cuando justificó su contradicción con el argumento de que hay que hacer la guerra para hacer la paz. Quizás sea que el jurado del Premio Nobel de la Paz acepta excepciones para las guerras moralmente justificables. Y tolera atenuantes a los deberes de la paz, como el de no firmar el Tratado de Ottawa contra las minas antipersona y no ratificar el Estatuto de Roma, sin el cual a E.U. no lo cobija la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

Y al tiempo que se anuncia que ese plan militar en Afganistán les costará a los norteamericanos 30.000 millones de dólares, Obama está resultando un paquetazo en su impotencia frente a la cifra de desempleo en E.U., la más alta de los últimos 26 años, y ante el preocupante espectáculo de que uno de cada cuatro propietarios de vivienda tiene una deuda más costosa que el valor de su casa. Internacionalmente, inquieta que se comporte como un Presidente más amigable con sus rivales que con sus amigos, como le consta a Colombia.

Yo también creo que existen guerras moralmente justificables. Y que a veces la guerra es hasta moralmente deseable. Y que aun ante guerras justas existe la alternativa de librarlas justa o injustamente. Ese es el margen de compromiso ético cuando uno no está interesado en la guerra, pero la guerra sí está interesada en uno, como le pasó a Barack Obama con la de Afganistán, en la que lo dejaron embarcado las impetuosas certezas morales de su antecesor, George W. Bush.

Pero toda guerra, por justa que sea la forma como se libra, es un infierno.

En la guerra siempre hay muertos y con frecuencia hay muchos muertos. En las guerras las personas mueren por todas las brutalidades concebibles, sin distingos de edad, sexo o condición.

Para ganar las guerras hay que hacer la guerra de la manera más extrema. Y entre más extrema es la guerra, más intensamente se emplea la violencia de un lado y del otro. En la lógica de la guerra, se eleva la intensidad del conflicto cuando la convicción de que la victoria es lo moralmente justificable juega un papel fundamental.

Obama, con el envío de un refuerzo de tropas a Afganistán, va tras su Armagedón. Su guerra final entre el bien y el mal. Pero el Nobel de Paz, que en un comienzo nos pareció ofensivamente gratuito, ahora que ha resuelto escalar la guerra por razones moralmente válidas, nos parece absolutamente inmoral.

¡SE ME OLVIDA! Aunque sea idéntica a la de José David Name, me gusta más la campaña al Congreso de Armandito Benedetti

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.