‘El emperadorcito’ quiere más y más

‘El emperadorcito’ quiere más y más

Haber sido parte de Nelson y sus estrellas hasta 1975, y ser la voz de piezas tan duraderas como La sirena, Londres y El emperadorcito hicieron que el cantante venezolano Luis Felipe González (hermano de Nelson) fuera protagonista de las rumbas colombianas de los años 70 en adelante.

03 de noviembre 2009 , 12:00 a.m.

Ahora, consciente de que su carta de presentación son los clásicos, el vocalista decidió retomar canciones de su repertorio que no tuvieron la misma difusión y volverlas a grabar con un sonido mas actual en el CD Super sencillo.

“Pasa como con los edificios antiguos, que uno los puede remozar –explicó el cantante–, por eso estoy presentando como recién pintado este disco que además trae dos canciones nuevas: Acéptame y Portal de luz”.

El cantante explica que de cada álbum lanzado salían tres o cuatro éxitos, pero las demás canciones quedaban como dormidas. Así ocurrió con Londres en su momento. La grabó en 1978 y 20 años después pegó y se convirtió en clásico. Llegó supermán, por su parte, hasta hace unos años se dio a conocer en Colombia, pero es de 1976.

“Este disco es una actualización, pero es música que se caracteriza por ser una voz de rumba aguardientosa, tipo Daniel Santos o cantantes de cabaret, pero con el estilo mío, que es romántico bailable”, dice.

¿Cómo resume su trayectoria en la música? Pasé un tiempo largo con Nelson y sus Estrellas. En el 75, Nelson se enfermó y accedió a que yo tuviera una experiencia solo. Así, grabé La saporrita y Llegó Supermán. Hice mi trabajo aparte y, cuando terminó nuestro arreglo, se abrieron fronteras con mi nombre. Un artista de peso tiene una vida artística de máximo 60 años, si logra forjar un estilo, un repertorio y mantener la voz. Eso es lo que creo que le puedo agradecer a la vida, que me haya ubicado ya en un sitio desde donde puedo cobrar mi pensión sin mucha molestia en una tarima.

¿Qué representó Colombia para su carrera? Colombia era el país necesario. En las fiestas de los domingos en los balnearios lo que se oía era música tropical. Esta ha pasado de una generación a otra: la oían los abuelos y ahora los nietos. Es parte de una idiosincrasia, por eso en este país han florecido las viejotecas y los programas de recuerdo. Colombia es uno de los países que mantiene a los artistas vigentes a través del tiempo.

Esto, sumado al fenómeno de la emigración, hace que el artista que pegue en el país y pueda visitar a otros. Muchas veces no me invitan a tocar para el público de un lugar específico, sino para cantarle a la colonia colombiana.

Eso me ha permitido conocer más lugares en el mundo.

¿Siempre fue así? Colombia siempre ha sido una plataforma hacia el sur. En los 80, cuando llegó la ola del merengue y bajó la influencia de las orquestas venezolanas en Colombia, predominaron los recuerdos.

Afortunadamente, yo soy de la generación más joven, con años de experiencia: tengo 46 años de vida artística. Para mí es un logro pues, teniendo la voz y la presencia física, tengo el chance de durar un poquito más. Es lo que me anima a presentar estos trabajos como artista independiente.

¿Por qué dejó las disqueras? El sello siempre quiere tener el control y a un artista veterano no lo puede controlar un sello, porque un artista ya está hecho. Un sello puede guiar a un artista en sus primeros cinco o diez años, pero no a uno de trayectoria. Hay algunos que sí ceden ese control porque están cansados. Fue el caso de Celia Cruz, que hizo un arreglo con Sony y se puso a grabar cosas que no tenían que ver con ella, algunas muy juveniles.

- Clásicos repetidos, a pedido del público Además de las canciones Acéptame y Portal de luz, los temas restantes del álbum Super sencillo son clásicos, que han sido vueltos a grabar para que el resultado fuera un disco homogéneo en voz y sonido, explica el cantante venezolano Luis Felipe González. “Se hizo así porque eran canciones que la gente me pidió que incluyera. No lo hago por sentirme un dictador que imponga cosas, es porque el público me pide volver a oír cortes como La tribu de San Fernando o Pensando en ti, que no era mía, sino de otro cantante venezolano y que volví a grabar al estilo Luis Felipe González”, anota.

Pero hay otras razones, que tienen que ver con la distribución: “Son discos que no se consiguen en el mercado normal, la gente tiene que hacer un mínimo esfuerzo de pedirlos a través de Internet o vía teléfonica”

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