Usuarios del gas, sacrificados para evitar apagón en el 2010

Usuarios del gas, sacrificados para evitar apagón en el 2010

Si los conductores e industriales no quieren enfrentar un racionamiento de energía eléctrica en el 2010, cuando se espera que se agudice el fenómeno del ‘Niño’, lo más probable es que les toque resignarse a sufrir nuevas y esporádicas suspensiones en el suministro de gas en lo que resta de este año.

24 de septiembre 2009 , 12:00 a.m.

Ayer se clausuró el servidio de gas natural para vehículos y la industria en Bogotá y la sabana, y hasta el cierre de esta edición no se había informado sobre cuándo se restablecerá.

Para varios expertos en el tema energético, los cortes anunciados por parte de la firma Gas Natural, que atiende el mercado del centro del país, se veían venir, porque la generación de la energía térmica con gas está disparada, como consecuencia de la disminución de la generación de electricidad con agua.

Hoy, al menos el 20 por ciento de la electricidad que se consume en Colombia la están produciendo las plantas térmicas de gas y carbón, cuando lo normal es que sea menos del 10.

“Debemos entender que estamos ante un fenómeno del ‘Niño’ y que si no utilizamos adecuadamente los recursos energéticos de que disponemos, ahí sí habría un racionamiento en el 2010 que sería muy costoso para toda la sociedad”, explicó Hernán Molina, director ejecutivo de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).

Es más: Molina señaló que aquellas empresas encargadas de atender la demanda, debían haber previsto que se iba a presentar esta situación para avisar oportunamente a sus clientes.

Por su parte, la Asociación Colombiana de Generadores de Energía (Acolgén) dijo que “para afrontar exitosamente una situación de sequía moderada, como son los esperados efectos del anunciado fenómeno, el país cuenta con embalses que los generadores tienen el compromiso de administrar y gestionar adecuada y responsablemente”.

El Gobierno dice que justamente en estos casos se restringe el suministro de gas a los vehículos y a las industrias, pues ellos pueden usar combustibles sustitutos como la gasolina o el fuel oil, respectivamente. Por el contrario, el sector residencial será el más protegido, pues tiene menos margen de maniobra para remplazar los combustibles y sería el último en recortársele el servicio.

Un sistema frágil Pero, independientemente de esos planteamientos, los ya reiterativos cortes en el suministro de gas desnudan una serie de fragilidades del sistema, que de haber sido subsanados en su momento, habrían mitigado la crisis.

Uno de ellos es que mientras la masificación del combustible avanzó a pasos agigantados (hoy cinco millones de colombianos usan gas y 280.000 vehículos ruedan con GNV), la ampliación de la infraestructura de transporte se quedó rezagada, pues la red de gasoductos no tiene la capacidad suficiente para transportar el gas.

El presidente de Chevron Texaco, David Bantz, explicó que aún con el mantenimiento que se realizó en los campos de La Guajira la semana anterior, siempre se le enviaron 190 millones de pies cúbicos diarios al interior del país, que es la capacidad máxima del sistema de transporte. Chevron y Ecopetrol producen 717 millones de pies cúbicos diarios y su principal cliente es la costa atlántica.

Las declaraciones del ejecutivo contrastan con lo dicho por el ministro de Minas, Hernán Martínez, quien adujo que el mantenimiento en La Guajira había sido una de las causas de los cortes en Santander y el Oriente del país.

En medio de las críticas al sistema de gasoductos, la Transportadora de Gas del Interior (TGI) informó que está ejecutando inversiones por 550 millones de dólares para aumentar en un 30 por ciento su capacidad de transporte en firme a mediados de 2010 y un 20 por ciento adicional para inicios de 2011.

En aprietos, 120 mil propietarios de vehículos.

El repentino desabastecimiento de gas natural que afronta Bogotá, y que según el Gobierno podría durar cuatro días, afecta a 120 mil vehículos en la capital del país, entre ellos 20 mil taxis, cuyos conductores vieron ayer duplicar sus gastos cotidianos.

Víctor Manuel Acosta suele cargar su taxi con gas natural e invierte 20 mil pesos diarios. Sin el combustible, obligatoriamente tiene que tanquear con gasolina y allí la diferencia es notoria: de su bolsillo deben salir 40 mil pesos.

“No insista, no atendemos, toca esperar a que se restablezca el servicio”, voceaba Bernardo Bernal, operario de una reconocida bomba ubicada en la calle 13 con carrera 51, en el sector de Puente Aranda, agitando la mano a los carros que buscaban el combustible.

Otro taxista, Javier Madrigal, dueño de un Chevrolet hace 12 años, supo que la mejor inversión era ponerle gas para reducir sus gastos.

Y apenas se enteró del desabatecimiento, fue a la bomba a echarle gasolina corriente a su vehículo y allí le dijeron que tenía dañado los inyectores.

“Lo sentimos señor pero su carro no recibe el combustible”. Angustiado, Javier tuvo que dejar parqueado su carro en la estación de gasolina hasta que el servicio se normalice. “Este taxi me da para comer, no sé qué voy hacer, ojalá se solucione pronto”.

Pero además de los taxistas, conductores de carros particulares también han resultado afectados. A José Urrego le dio duro la noticia del desabastecimiento, que arrancó ayer en la madrugada por el supuesto mantenimiento de las plantas productoras de La Guajira y Cusiana.

Urrego es propietario de un Mercedes Benz modelo 78. “Hace 3 años lo convertí a gas porque sabía lo costosa que era la gasolina”, cuenta este hombre aficionado a los carros clásicos.

La diferencia para él ha sido abismal. Con 18 mil pesos lo tanqueaba y le daba para andar dos días y ahora tiene que sacar del bolsillo 140 mil pesos para llenarlo con extra y 120 con corriente. Igual situación vive José Miguel Vargas, quien maneja una camioneta hace 8 años, prestándole servicio a una empresa de cosméticos. Su turno dura 12 horas y durante ese tiempo anda con 20 mil pesos de gas todo el día. Ahora le cuesta el doble. “Le pedimos al gobierno que no deje pasar cuatro días más, esto nos perjudica enormemente”, dijo.

Industria paró empleados Los otros afectados con este corte (que no ha llegado a los hogares) son los grandes industriales. En Bogotá, por lo menos 40 grandes empresas están afectadas.

Ayer, un representante de una industria textil (que pidió no ser mencionado) manifestó que el corte ha sido tan delicado que han tenido que parar producciones y enviar a sus empleados al descanso.

“Esto nos genera sobrecostos y hay que buscar alternativas, pero no las hay.

Con el gas calentamos nuestras máquinas y si no hay, qué hacemos”, se preguntaba.

Bavaria, otra de las empresas afectadas, no se refirió al tema.

20% por lo menos, de la electricidad que se está consumiendo en Colombia la están produciendo las plantas térmicas a gas y carbón

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