Ellos se llaman gastrosexuales y seducen con la comida

Ellos se llaman gastrosexuales y seducen con la comida

Más de un hombre debe estar hoy recorriendo con calma, posiblemente con lista en mano, al supermercado. Puede que pare en la sección de carnes para escoger un jugoso lomo, o tal vez en la pescadería para elegir un buen congrio o unos grandes langostinos. Sin duda pasará por las góndolas de verduras para elegir unas verdes lechugas y unas frescas orellanas. Y no podrá evitar demorarse un rato en la cava para elegir un buen vino.

19 de septiembre 2009 , 12:00 a.m.

Hacer este mercado, esculcar entre las salsas, comprar un condimento raro, añadir una verdura exótica es todo placer para estos hombres, pero más aún lo será el momento de meterse en la cocina, ponerse el delantal, coger el cuchillo,prender el fogón y poner la olla.

Y con ese detalle, sin duda hoy -que muchos celebran el Día del Amor y la amistad- podrán seducir a alguien, porque nada más encantador que un hombre derrochando creatividad y destreza en una cocina.

Cocinar se ha vuelto parte del estilo de vida de los hombres entre 25 y 44 años y también un arma de seducción. Es más, hasta ya les pusieron nombre: son los gastrosexuales.

Sí, el término se lo inventaron en, Future Foundation, una empresa inglesa de investigaciones de tendencias que adelantó el año pasado un estudio para otra compañía, Pur Asia, con motivo del lanzamiento de un producto de cocina asiática.

Claro, necesitaban una estrategia de mercadeo y encontraron un nombre atractivo para capturar potenciales clientes, aunque le agregan un argumento que puede justificar el invento de la palabra gastrosexuales: “es una forma de explicar que cocina y masculinidad no sólo no están reñidos, sino que puede ser una forma atractiva de identidad masculina”, justifican en un texto publicado por el periódico español El Mundo.

Apartándose de la estrategia de mercadeo, del estudio se puede extraer un perfil real de estos gastrosexuales: son jóvenes entre 25 y 44 años; de profesiones liberales y estatus social elevado -lo que les permite afrontar los gastos de ingredientes y utensilios necesarios-; ambiciosos, apasionados y con una clarísima vocación de impresionar a los demás. No cocina por supervivencia, sino por placer, entretenimiento y porque resulta atrevido y moderno.

Una etiqueta que funciona.

Los gastrosexuales son hombres que quieren seducir con la comida. Les gusta elegir los ingredientes, combinarlo a su manera, prefieren ser creativos a seguir una receta. Les encanta cocinar y compartir la comida con su pareja o con amigos. Basan su atracción en las maravillas culinarias que pueden preparar y en el momento que crean mientras lo hacen, pero no son profesionales de la cocina.

Un cambio de vida que lleva a la cocina.

Aunque los gastrosexuales puede ser una moda o un título como los metrosexuales, los metroemocionales o como quieran llamar a los hombres cada vez que asumen con tranquilidad su lado femenino, lo cierto es que los hombres cada vez se meten más en la cocina y no necesariamente a regañadientes, si no con gusto.

Hay varias razones para entender el cambio de modelo. Una, que cada vez más hombres viven solos, ya sea porque se fueron de su ciudad o país a estudiar, o porque se independizaron de su casa paterna, o porque se fueron a trabajar a otro país.

Es el caso de Juan Camilo Gómez, abogado de 33 años. “Cuando saqué mi apartamento, no podía seguir a punta de domicilios y empecé a probar con las pastas, que es lo más fácil, y de ahí seguí”.

Otra razón es la demanda de las parejas actuales de que los dos participen de los oficios de la casa, ante la salida de la mujer a trabajar. Eso le pasó a Jorge Zuluaga, gerente de Criteria Consultores. “Me sentía bastante inútil. Por mi trabajo de franquicias entré en contacto con una academia de cocina, y terminé tomando cursos”.

Y hay otra razón, tal vez la más simple: “porque me gusta”. Además, es cierto que cocinar se ha convertido en un plan social: invitar a los amigos y todos participan de la cocinada mientras conversan y se toman unos tragos.

Según el estudio mencionado, un 53 por ciento de los hombres prepara diariamente alguna de las comidas, y el tiempo medio que dedican a la cocina ha pasado, en los últimos 50 años, de cinco minutos al día a casi media hora.

'' Según un estudio inglés, el 52% de los hombres menores de 44 años cocina para su círculo de amistades al menos una vez al mes”

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