SOLDADO SE VOLÓ DE LETICIA ENTREN DE ATERRIZAJE DE UN AVIÓN

SOLDADO SE VOLÓ DE LETICIA ENTREN DE ATERRIZAJE DE UN AVIÓN

Dónde estoy? Estoy en Bogotá?, fueron las primeras palabras que, en tono bajo, pronunció el soldado José Sierra Gómez, después de salir del estado de pre shock en el que llegó a la capital del país, tras soportar dos horas colgado del tren de aterrizaje de un jet de la empresa AeroRepública.

25 de abril 1995 , 12:00 a.m.

A la 1:45 de la tarde, los pilotos del avión, que hacía poco había decolado de Leticia (Amazonas), informaron que venía un polizón entre el cubículo del tren de aterrizaje, donde no existe presurización y la temperatura alcanza los 40 grados centígrados bajo cero, a una altura de 31.000 pies.

Dos horas después, al llegar al aeropuerto Eldorado de Bogotá, fue abierta la compuerta. Los encargados del terminal esperaban que el cuerpo sin vida del polizón cayera, pero no fue así.

La sorpresa fue grande cuando un hombre de 1.70 metros de estatura y vestido con bluyín y camiseta, salió del cubículo y caminó dos o tres tambaleantes pasos antes de caer desgonzado. De milagro estaba con vida pues, a la temperatura que soportó durante las dos horas de vuelo, es casi imposible que alguien sobreviva.

La aeronave iba para Cali pero, debido a la presencia del polizón, tuvo que aterrizar en Bogotá y después no pudo decolar hacia su destino final.

La médica Lilián Prada, del Departamento de Sanidad Aeroportuaria, dijo que el paciente había llegado con baja tensión, baja temperatura, poco oxígeno y casi en estado de shock. Eso fue un milagro , aseguró Prada.

El soldado Sierra, quien abandonó la base militar de Leticia, en donde prestaba su servicio militar, tenía las pupilas dilatadas, taquicardia y frecuencia cardíaca por encima de lo normal, por eso permaneció cerca de 15 minutos en una ambulancia recibiendo los primeros auxilios, antes de que médicos de las Fuerzas Armadas lo llevaran al Hospital Militar, donde anoche se recuperaba bajo vigilancia.

Despertar inesperado Cuando empezó a recobrar la conciencia, Sierra negó su condición de militar, porque la presencia de soldados de la Fuerza Aérea a su alrededor lo intimidaron. Finalmente, terminó reconociendo que se había volado de su base porque estaba aburrido de estar en el batallón.

El comandante del Comando Unificado del Sur (CUS), general Néstor Ramírez, aseguró que Sierra, quien nació en Girardot (Cundinamarca), tomó esa decisión porque tiene a su mamá en Bogotá y quería estar con ella. El soldado no está aburrido en el Ejército ni ha recibido ninguna clase de maltratado de sus superiores sino que está aburrido en Leticia, enfatizó Ramírez. El tiene mamitis y no quería estar fuera de Bogotá, dijo el oficial.

En este momento, no se considera que el soldado haya desertado, pues para que se contemple este delito, un militar tiene que abandonar, sin permiso, durante cinco días su cuartel. Por esto, a Sierra su comandante directo sólo se le podrá imponer una sanción disciplinaria.

El problema del soldado Sierra es que aquí los que se vuelan unos días lo hacen en carro y después vuelven, pero a él le tocaba en avión porque tiene su familia en Bogotá, , concluyó el general Ramírez.

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