Secciones
Síguenos en:
OTRO INTENTO POR EVITAR UNA GUERRA DEL BANANO

OTRO INTENTO POR EVITAR UNA GUERRA DEL BANANO

Esta semana se revive la disputa entre el banano pequeño atigrado y el grande y verde por conquistar el mercado de 345 millones de consumidores potenciales europeos. El primer tipo de banano es producido por las ex colonias de España, Francia, Portugal, Gran Bretaña e Italia, integrantes del grupo de países ACP (Asia, Caribe y Pacífico)

El segundo es producido en Latinoamérica: Colombia, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Honduras y Panamá, naciones estas agrupadas en la Unión de Países Exportadores de Banano (UPEB), mientras que Ecuador, el más grande productor, no milita en el gremio.

Los presidentes de estos países latinoamericanos y los representantes de las compañías comercializadoras definirán, a partir del próximo jueves, una estrategia común política, diplomática y técnica para tratar de que la Comunidad Europea (CE) elimine las restricciones que impuso a las importaciones de la fruta.

Esas barreras fueron definidas en septiembre del año pasado y contemplan una cuota de dos millones de toneladas para las importaciones del banano grande y verde de Latinoamérica, con aranceles del 20 por ciento por tonelada y del 170 por ciento en caso de superar el volumen establecido.

Si la medida entra en vigencia en julio del presente año, los observadores estiman que se desatará una guerra bananera.

Los productores de lado y lado han expuesto sus argumentos.

Latinoamérica perdería mil millones de dólares en tres años y 170.000 empleos , dijo la UPEB en una declaración la semana pasada en México, y le pidió a la CE mantener la libre comercialización de la fruta.

Por su parte, los productores de las ex colonias arguyen que sus economías dependen en buena parte de las exportaciones del pequeño atigrado . En el solo caso de Martinica, según la revista francesa L Express, el banano genera 45.000 empleos y en las Antillas representa la mitad de sus exportaciones.

Asimismo, de acuerdo con la publicación mencionada, si no se protege la fruta de las ex colonias antillanas, se perdería el 30 por ciento del empleo que generan las plantaciones bananeras. Pequeño protegido De todas maneras, el banano de Martinica y de las ex colonias francesas goza de protección por parte de su ex metrópoli desde 1962. Francia le tiene asignadas las dos terceras partes de su mercado al banano de las Antillas y el resto a Costa de Marfil y Camerún.

Gran Bretaña acoge toda la producción de sus ex colonias (Jamaica, Monserrat), lo mismo que España con las Islas Canarias, Portugal con Madeira e Italia con Somalia.

Mientras tanto, el grande y verde latinoamericano se comercializa libremente en Alemania y en otros países escandinavos. Las naciones ex socialistas apetecen el banano de la zona del dólar y Rusia promete ser otro inmenso mercado para esta fruta.

La entrada en vigor del mercado único europeo entre los 12 países de la CE este año significaba que el banano de Latinoamérica podría circular por todo el ámbito de la CE.

Ante ello, las ex metrópolis acudieron a defender su banano, el pequeño atigrado , de mejor sabor que el grande, pero de mayor calidad este último y, además, de menor precio.

Según la revista francesa, mientras en los territorios de ultramar el salario bananero es de 380 francos diarios, en Honduras un miembro de la UPEB es de 25 francos, con la consiguiente repercusión en los precios. La CE está dividida Sin embargo, dentro de la CE no existe unanimidad frente a las restricciones que se han impuesto a la fruta de la zona del dólar, como llaman en Europa a toda la geografía de Latinoamérica influenciada por Estados Unidos.

Alemania, Dinamarca, Bélgica y los Países Bajos quieren libre comercio para el banano. En las últimas semanas, Italia ha mostrado inclinaciones por esta opción. Y España, que apoyó las restricciones, dijo en estos días que apoyaría el mantenimiento de la cuota actual de importación de Latinoamérica, estimada para 1992 en 2,4 millones de toneladas.

En el conflicto bananero están involucradas las tres hermanas , como llaman en Europa a las transnacionales estadounidenses que controlan el 60 por ciento de las exportaciones de la fruta latinoamericana: United Brand, con su famosa marca Chiquita; la Castle and Cook, con su marca Dole, y Del Monte.

La CE, entre otros argumentos, ha sostenido que las restricciones a las importaciones de la fruta afectarán más directamente a las tres hermanas y no a los países productores de Latinoamérica. Sin embargo, esta justificación ha tenido poco efecto entre las preocupadas naciones bananeras de la región.

Pese a las fisuras existentes en la CE frente al tema de la fruta, por las cuales se ha infiltrado la ofensiva diplomática de Latinoamérica, en noviembre la Comisión Europea, órgano ejecutivo de la CE, dijo: No hay posibilidad de que el Consejo de Ministros cambie su decisión .

Según la CE, se busca equiparar los intereses de los consumidores y los productores de la CE con las obligaciones internacionales de la Comunidad, incluyendo las de Convenio de Lomé con naciones ACP .

El Convenio de Lomé prevé el acceso libre al mercado comunitario de los productos de las ex colonias de Asia, Caribe y Pacífico. El futuro Seguramente la cumbre de Guayaquil, que comenzará el jueves, refrenderá algunas acciones que ya han comenzado a desarrollar las naciones productoras de Latinoamérica: el jueves pasado, algunas elevaron una demanda contra la CE en el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), a la vez que, por separado, han desplegado acciones diplomáticas ante la Comunidad.

De no lograrse que la CE revise las medidas restrictivas, cuáles serían los efectos de una guerra bananera? En la misma Europa hacen previsiones. El gerente de Atlanta AG (la mayor firma importadora de la fruta de Alemania), Bernd-Artin Wessels, dijo recientemente: La regulación viola los acuerdos del GATT. Podría llevar a los países latinoamericanos a crear una plataforma de cultivo y tráfico de drogas como alternativa a la producción de banano .

Con la decisión de la CE anotó se concentrará la monopolización de las ganancias del cultivo protegido y subvencionado por el Reino Unido, Francia y otros países europeos .

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.