Colombia, herida de muerte

Colombia, herida de muerte

Las miradas al piso, la fiesta ajena, la derrota en su máxima expresión. Colombia no fue capaz de sostener un empate que había conseguido con paciencia en el arranque del segundo tiempo y hoy por hoy, está prácticamente eliminada del Mundial tras perder 3-1 con Uruguay en el estadio Centenario.

10 de septiembre 2009 , 12:00 a.m.

El que puso el ritmo del partido fue Uruguay, que hizo que el trámite del juego fuera a 500 kilómetros por hora. Tuvo la fortuna de encontrar la ventaja de anotar rapidito, a los 6 minutos, gracias a un balón perdido por Abel Aguilar, un pelotazo cruzado de Cristian Rodríguez y un remate de Luis Suárez.

Colombia cayó en esa trampa, se dejó llevar y le pasó lo mismo que le pasaría a un equipo de Fórmula 1 que le da el puesto a un taxista: uno sabe que a lo mejor se ve rápido, pero puede estrellarse y seguramente le van a ganar. La única pausa que tuvo la Selección fue la del aparato donde reproducen los videos.

El partido pintaba complicadísimo, pero una jugada cambió todo: a los 29 minutos, Carlos Valdez se llevó por delante a Jhon Viáfara y el árbitro Carlos Torres, especialista en tarjetas rojas, lo expulsó. Pero arrancando la segunda etapa, el juez mostró que sabía de equilibrio y echó a Teófilo Gutiérrez por meterle un planchazo a Martín Cáceres.

Ahora, el suplicio era diez contra diez y el técnico Eduardo Lara movió el banco: sacó a Viáfara y a Moreno, ambos de flojo partido, y metió a Giovanni Hernández y a Jackson Martínez. ¡Uff, un respiro!: ambos tuvieron que esperar cinco minutos al lado del cuarto árbitro para ingresar. Y cuando lo hicieron, algo cambió para bien: Colombia se sacudió, miró hacia al frente y avanzó con decisión. Así llegó el merecidísimo empate, error mediante del portero Juan Castillo, que no supo controlar un centro de Armero ni el cabezazo de Martínez.

Uruguay estaba al borde del nocaut, pero ese es el momento en que más peligroso es. A los 31 minutos, un centro sin mucho peligro cayó a la cabeza de Andrés Scotti. Córdoba y Julio jugaron a los congelados, se miraron el uno al otro y vieron pasar el balón por encima de la cabeza de Aguilar.

¡Increíble! Se acabó todo el trabajo para conseguir el empate...

Ahora, la que tambaleaba era Colombia y Forlán dio el golpe del nocaut, con un pase atrás para el remate de Sebastián Eguren, a los 42 del segundo tiempo. Eso fue todo para la Selección en el partido, y quizás en toda la eliminatoria, porque con este 3-1 quedó herida de muerte, y tan grave como estaba antes del sábado.

Audiovisuales de cada uno de los cinco partidos disputados ayer en la antepenúltima fecha de la eliminatoria suramericana del Mundial de fútbol del 2010.

BALANCE INDIVIDUAL MONTEVIDEO Agustín Julio: culpable del segundo gol. ¿En qué estaba pensando? Un error gravísimo que costó el partido (4).

Amaranto Perea: un partido horrible atrás y adelante. Fatal noche. Por su lado entraron los 3 goles. (2).

Iván Ramiro Córdoba: es increíble cómo un jugador de su categoría y veteranía comete un error como el del segundo gol, al confiarse en el arquero. Y era el más seguro. (5).

Mario Alberto Yepes: perdió la seguridad. Impreciso y contagió con sus errores a los demás. Otro cómplice del segundo gol. (3).

Pablo Armero: Uruguay aprovechó todo el espacio que había por su banda. Al ataque quiso hacerlo bien y eso se le abona. Centro de gol (6).

Abel Aguilar: Fatal. Implicado en los dos primeros goles. La vio cuadrada. (2).

Freddy Guarín: empezó entregando muy mal la pelota. Después tuvo minutos de aplomo y buen juego y terminó como empezó (4).

Jhon Viáfara: con la pelota le cuesta muchísimo, demasiado. Terminó afuera (4).

Adrián Ramos: el mejor de Colombia en el primer tiempo. Luchó y tuvo personalidad. (6).

Giovanni Moreno: el mismo jugador de los primeros 80 minutos en Medellín: impreciso e intrascendente (2).

Teófilo Gutiérrez: no lo hacía mal, luchaba hasta donde podía. Fue mal expulsado abriendo el ST. (4).

Giovanni Hernández: entró por Moreno (12 ST). En sus primeros minutos,bien.

Luego se apagó. (5).

Jackson Martínez: reemplazó a Viáfara (12 ST). Hizo el gol. (6).

Dorlan Pabón: reemplazó a Ramos después del segundo gol y no pesó (sin calificación).

Faltó actitud en el momento determinante ANÁLISIS GABRIEL BRICEÑO F.

SUBEDITOR DE DEPORTES Frente a Uruguay, a la Selección Colombia no la derrotaron el planteo táctico del técnico Eduardo Lara ni los cambios hechos por el entrenador.

Fue la actitud perdedora después del segundo gol charrúa la que fulminó las posibilidades de un triunfo, o por lo menos de un empate ayer en Montevideo.

El planteo inicial de Lara fue bueno (véase cancha 1), porque además de elegir un módulo táctico adecuado, lo hizo con hombres de buena talla física, que pelearon mano a mano en el juego aéreo con los uruguayos, y también con capacidad para manejar la pelota. Otra cosa es que en el medio campo quienes debían recuperarla y darle volumen ofensivo al equipo, como Abel Aguilar, Freddy Guarín y Giovanni Moreno, fracasaron en el primer tiempo. Para el segundo periodo Lara ordena el ingreso a la vez de Giovanni Hernández y de Jackson Martínez (12 minutos), por Moreno y John Viáfara, respectivamente.

¿Qué se le puede reprochar a Lara tras un primer periodo en el que reinaron los altibajos en la Selección? Quizás que se demoró en hacer un primer cambio, pues Uruguay jugaba con uno menos por la expulsión de Carlos Valdez a los 29 minutos.

Con Hernández y Martínez, Colombia pasó a un 4-3-1-1 (véase cancha dos), porque ya había sido expulsado en Colombia ‘Teo’ Gutiérrez, y no sólo consiguió el empate parcial, sino que se veía ordenado, impetuoso y con grandes posibilidades de anotar el segundo tanto.

Pero un error feo de marca (de Amaranto Perea y de los dos centrales) generó el segundo tanto charrúa y Colombia se desmoronó anímicamente. Y así, no hay táctica ni variantes que sirvan.

Meluk le cuenta...

OPINIÓN GABRIEL MELUK EDITOR DE DEPORTES Esto es muy simple: el partido de ayer para Colombia tenía como meridiano insalvable el resultado. El asunto era ganar o ganar, más cuando se jugaba sabiendo que Ecuador ya se había devorado a Bolivia en La Paz y nos ponía, de nuevo, el filo de la espada en el gaznate.

Como Colombia perdió, pues se volvió a descolgar en la tabla de posiciones y los chepitos de eliminatoria ya están golpeando en la puerta de la eliminación del Mundial de Suráfrica. Dura verdad.

Apenas quedan dos partidos y llegaremos a ellos, dentro de un mes, sin depender de nosotros mismos (gravísimo), esperando que Ecuador y Uruguay empaten, que Venezuela pierda, que Argentina no vuelva a ganar, que Saturno entre a la casa siete del Zodiaco, que nos topemos con una pelirroja y pellizquemos al vecino... ¡Ah, se me olvidaba: y con la obligación de vencer de locales a Chile y a Paraguay en Asunción! Complicadísimo.

Como lo único que importaba era el resultado así fuera jugando mal (como ocurrió el sábado pasado con Ecuador), más allá de las malas y pésimas actuaciones individuales de varios de los nuestros, de la lentitud del técnico Lara para los cambios, de regalar un cuarto de hora con un tipo de más o de la equivocada escogencia de los suplentes, siento que el gran pecado se comete justo después de que Jackson Martínez anotara el 1-1. El equipo, en medio de sus limitaciones, del demorado ingreso de Giovanni Hernández y del propio Jackson, de la confusión para llegar con balón limpio al área uruguaya, lo intentaba, iba, atacaba, sabía que debía hacerlo, que tenía, que apostar todas sus fichas de frente, pero, inexplicablemente, con el 1-1 reculó las líneas y por darle trámite al balón con pases y pacecitos resucitó a un Uruguay bien malito.Me resisto a creer que el DT haya enviado esa orden e intuyo que los mismos jugadores, en ese trauma psicológico que tienen los futbolistas de hacer un gol y echarse para atrás, se tiraron el partido. Si ocurrió lo otro, se lo tiró Lara.

Nada asegura que, así se hubiese ganado, pero, honestamente, creo que no habríamos revivido a un Uruguay muerto y nuestras opciones de ganar que era lo único que importaba, hubiesen sido mayores.

Esto volvió a oler muy mal: apestamos a eliminación.

ÁRBITRO: Compesó en la roja de ‘Teo’. Dejó de pitar faltas evidentes. Quiso sacar el partido. (4 pts.).

Dato Colombia sigue sin vencer a Uruguay en Montevideo. Su último triunfo allá fue en 1973

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