LOS VOTANTES DEL CONDADO DE ORANGE REVOLUCIONAN LOS MERCADOS DE DEUDA

LOS VOTANTES DEL CONDADO DE ORANGE REVOLUCIONAN LOS MERCADOS DE DEUDA

A principios de los años 80 el entonces presidente de Citicorp, Walter Wriston, pregonaba a los cuatro vientos: Los países no entran en bancarrota . Fue entonces cuando se produjo la crisis de la deuda latinoamericana.

30 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Aunque la confianza de los inversores en la región se ha restaurado en los últimos años, lo cierto es que desde entonces la comunidad financiera de Estados Unidos todavía lo piensa dos veces antes de invertir en deuda soberana de países como Argentina, México, Venezuela o Brasil.

Un fenómeno parecido podría producirse ahora en EE.UU., no con la deuda de terceros países sino con la que emiten sus propios municipios.

Desde 1975, cuando la municipalidad de Nueva York evitó la quiebra gracias a un esfuerzo casi heroico, los inversores en bonos municipales estaban convencidos de que, parafraseando a Wriston, las ciudades no pueden entrar en bancarrota.

Aquella impresionante reacción de Nueva York ha marcado el tono del mercado de bonos municipales desde entonces. Durante los últimos 20 años, la fe en esa buena voluntad ha sido la piedra angular de las finanzas municipales.

Oposición a más impuestos Pero el miércoles los votantes del condado de Orange, California, rechazaron un aumento del impuesto a las ventas, con lo que se acercan más a la posibilidad de una quiebra por falta de pago de sus obligaciones. Tras esa medida del condado de Orange, la tradicional fe puede quedar hecha trizas y, al igual que ocurrió en América Latina años atrás, cambiar de raíz la relación entre los inversores y los emisores de deuda municipal en EE.UU.

En un principio los mercados han reaccionado con calma, pero es difícil saber cuándo o cómo reverberarán los acontecimientos del condado de Orange por el resto de California y de EE.UU. Además, según los corredores de deuda, inversores y demás expertos, se ha cruzado una línea divisoria.

Básicamente, lo que dice el condado de Orange es: Tomamos su dinero, perdimos su dinero y ahora no les debemos dinero . Creemos que esto no tiene precedentes , dijo Daniel Heimowitz, vicepresidente ejecutivo de Moody s Investors Service y director de finanzas públicas.

En efecto, el condado se acerca cada ves más a la bancarrota, algo prácticamente nunca visto para un emisor de esa envergadura en los últimos tiempos. Pero lo que ha trastornado el sobrio mundo de los bonos municipales es la idea de que si bien los administradores del condado de Orange estaban dispuestos a pagar su deuda, sus votantes han decidido que no. Esto infringe un principio fundamental de las finanzas municipales, muy difundido en algunos países de América Latina como Colombia o Argentina. Al igual que los activos de una empresa respaldan el crédito de los emisores privados, el poder y la voluntad de aumentar la recaudación fiscal es lo que sostiene el crédito de los municipios. Esto se considera casi sagrado , dice Robert Lamb, profesor de Finanzas y Administración de New York University y experto en el mercado de bonos municipales.

Hasta ahora la deuda municipal se ha considerado casi tan segura como los bonos del Tesoro de EE.UU., y por lo general todavía lo es. No obstante, no es descabellado pensar que en el futuro, cuando alguna municipalidad enfrente una crisis su electorado recuerde la votación del condado de Orange y se pregunte por qué debería hacer un sacrificio mayor. Es temprano para saber con exactitud qué sucederá, pero] todo lo que el inversor particular necesita saber es que su fondo municipal perdió dinero debido a esto para que afecte de manera negativa su percepción sobre el sector entero, dijo Neil Budnick, vicepresidente de MBIA Inc., asegurador de bonos municipales con sede en Armonk, Nueva York.

Los agentes del mercado ya hablan de la posibilidad de que el fiasco del condado de Orange impulse al alza el rendimiento de otros bonos municipales, lo que encarecería el crédito para otras municipalidades y quizás aumentaría el costo de asegurar las emisiones. En la actualidad, el 40% de los emisores municipales contratan seguros, en comparación con el 3% en 1980.

Se espera que la mayor parte del efecto inmediato se haga sentir en California. Ayer, ante el nerviosismo de los mercados, el condado de Alameda decidió posponer una emisión de pagarés por US$85 millones en previsión de la recaudación fiscal. Mientras tanto, las dos grandes agencias calificadoras de riesgo, Moody s y Standard & Poor s, informaron ayer que esperan que se registren moras en la deuda del Condado de Orange que se vencen en julio y agosto. El condado aún no ha anunciado un plan de respaldo para cancelar la deuda.

Se espera que la semana próxima los inversores en deuda aprueben un plan que permitiría al condado renovar aproximadamente unos US$800 millones de deuda por un año. No obstante _dado que muchos inversores no tienen otra opción_ para muchos la refinanciación equivale a una mora.

De todas formas, si los inversores rechazan la prórroga, el condado no tiene dinero para pagarles. Incluso con la prórroga no queda claro cómo el condado de Orange podría pagar a sus obligacionistas de aquí a un año.

Otra interrogante es qué rendimiento adicional exigirán los inversores la próxima vez que el condado de Orange intente recurrir a los mercados públicos. La semana pasada el condado vendió una emisión de US$279 millones y el martes vendió una emisión de bonos Teeter, respaldados por impuestos a la propiedad inmobiliaria en mora, pero ambas operaciones requirieron garantías costosas y rendimientos considerablemente superiores. La emisión del martes estuvo a punto de no realizarse.

Lo que es más, dice Lamb, no se pueden conseguir garantías especiales] más de un par de veces . Todavía es posible que el estado de California se involucre en el asunto. La constitución le da a la legislatura derecho a intervenir la administración de un condado. Sin embargo, no se considera probable que el estado rescate al condado.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.