LAS TASAS DE INTERÉS DISIPAN LOS NUBARRONES

LAS TASAS DE INTERÉS DISIPAN LOS NUBARRONES

Surtió efecto la coordinación entre el Banco de la República y el gobierno. Sin sacrificar su objetivo de reducir la inflación, el Banco aceptó aliviar las condiciones monetarias e imponer controles a las tasas de interés de los créditos. Por su parte, el gobierno admitió que, para recuperar el clima de confianza y preservar las posibilidades del crecimiento económico de mediano plazo, era razonable recortar sus aspiraciones de gasto público, abriéndole así espacio a la inversión privada. El acuerdo alcanzado entre el Banco y el gobierno ha despejado así los mayores nubarrones que estaban oscureciendo el horizonte.

30 de junio 1995 , 12:00 a. m.

Pero aún hay medidas por tomar. Sigue siendo de la mayor urgencia desestimular el endeudamiento de los municipios. Puesto que las medidas legislativas propuestas por el gobierno podrían tomar demasiado tiempo, es preciso actuar sobre las normas de regulación prudencial del sistema financiero, para desincentivar este tipo de créditos.

También es urgente modificar el método de cálculo de la corrección monetaria del sistema UPAC. Con el método actual tomará meses hasta que la corrección monetaria refleje completamente la reducción de las tasas de interés. De hecho, debería incluso discutirse la conveniencia de rediseñar el sistema UPAC para adecuarlo a las condiciones más flexibles y más competitivas de todo el sistema financiero. Pero este punto debe ser objeto de un análisis que sobrepasa las urgencias del momento.

Naturalmente, lo más urgente e importante es que el gobierno decida y anuncie con toda precisión cuáles serán los recortes de gasto y cómo se afectarán los programas previamente existentes.

Ojo con las prioridades El gobierno deberá evitar que los recortes perjudiquen los programas más prioritarios de inversión en infraestructura, que ya acusan serios retrasos. En cambio, debería racionalizar gastos de funcionamiento y eliminar las duplicaciones con los programas de gastos de los municipios, con un estricto criterio de eficiencia, y no con el mero propósito de aplazar pagos.

Es necesario que los recortes sean absolutamente creíbles y transparentes para que las medidas tengan el efecto deseado sobre las expectativas y sobre el clima de confianza en la economía. La reducción administrativa de las tasas de interés sólo pueden justificarse como un artificio para anticipar el efecto que de todas formas habría producido el ajuste fiscal.

El objetivo principal de controlar las tasas de interés es impedir un retroceso de la inversión privada, que se veía venir. Para que este propósito pueda cumplirse es necesario, sin embargo, eliminar de la Resolución 16 el inciso según el cual los créditos perfeccionados durante la vigencia de la norma continuarán posteriormente con las mismas tasas de interés. La reacción del sistema financiero será limitar la duración de los nuevos créditos a las pocas semanas que estarán vigentes los controles, perjudicando así el financiamiento de largo plazo para la inversión.

Si las autoridades económicas confían en que el mercado tenderá hacia tasas menores que las fijadas por control, deberían eliminar semejante imposición, que resulta contraria al propósito de la norma.

Despejados los grandes nubarrones, es cuestión de refinanciar las medidas para permitir que la economía retome su rumbo de crecimiento sostenido y reducción de la inflación.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.